El primer ministro británico Keir Starmer y el presidente francés Emmanuel Macron

El primer ministro británico Keir Starmer y el presidente francés Emmanuel Macron subrayaron la necesidad de aumentar la presión internacional sobre Vladimir Putin para forzar al mandatario ruso a sentarse a negociar un alto el fuego y una eventual paz en Ucrania, según informaron ambos líderes este jueves. Durante una visita de Estado de Macron al Reino Unido, ambos dirigentes enfatizaron el carácter esencial de la presión coordinada y del apoyo continuo a Ucrania.

Starmer afirmó: “Esta presión coordinada marcará la diferencia”, mientras que Macron insistió en que “Rusia no tiene intención de detenerse” y que la comunidad internacional debe “hacer todo lo posible para garantizar que los ucranianos resistan”. Ambos ofrecieron sus declaraciones tras presidir una reunión por videoconferencia de la denominada ‘coalición de voluntarios’, efectuada en el centro de mando de la OTAN en Northwood, aprovechando la presencia de Macron en suelo británico.

En la videoconferencia participaron también autoridades estadounidenses como Keith Kellogg, enviado especial para Ucrania, y el senador republicano Lindsey Graham, cuya propuesta de endurecer las sanciones a Rusia fue elogiada por Macron al considerarla “un verdadero punto de inflexión”. El respaldo estadounidense a la coalición, formada en marzo por el Reino Unido y Francia y en la que participan unos 30 países principalmente europeos, fue destacado como un paso importante hacia la consolidación del apoyo occidental a Ucrania.

Los líderes informaron a sus socios que Francia y el Reino Unido cuentan con un plan para lanzar operaciones en Ucrania “en cuestión de horas” una vez se firme un eventual alto el fuego. Macron explicó que resulta fundamental acordar una visión común con el Ejército ucraniano para coordinar las acciones basándose en ese plan previamente elaborado.

Starmer anunció la designación de París como sede inicial de la futura Fuerza Multinacional para Ucrania. Este cuartel general multinacional de tres estrellas, bajo liderazgo conjunto del Reino Unido y Francia, supervisará los preparativos tácticos y operativos y permitirá a los países aportar fuerzas de manera flexible y desplegar equipos militares a diferentes áreas de operaciones. Según el comunicado del gobierno británico, este cuartel general rotará a Londres tras los primeros doce meses.

Cuando la fuerza se despliegue, se establecerá en Kiev una célula de coordinación dirigida por un funcionario militar británico de dos estrellas, con el objetivo de regenerar las fuerzas terrestres ucranianas, asegurar el espacio aéreo y respaldar la seguridad marítima.

El presidente ruso Vladimir Putin (EP)

Macron y Starmer manifestaron a sus socios que la ‘coalición de voluntarios’ está “madura” y “preparada” para mantener la paz en Ucrania en cuanto se cierre un alto el fuego con Rusia. Ambos presidieron la reunión virtual desde el Reino Unido, mientras que varios aliados, como la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, se conectaron desde Roma, donde se desarrolla la IV conferencia internacional para la Reconstrucción de Ucrania. Meloni resaltó la importancia de mantener la unidad de Occidente y destacó la primera participación de Keith Kellogg en la coalición.

Durante la cita, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky agradeció el respaldo aliado tanto militar como a través de las sanciones, al tiempo que acusó a Rusia de bloquear cualquier avance hacia la paz y de seguir invirtiendo enormes recursos en la producción de armamento, además de expandir los ataques en el frente.

(Con información de EFE y EP)