
En la última semana, a River Plate le ofrecieron 15 centrodelanteros. Dos son colombianos y los otros 13 son argentinos. Y uno de ellos, acercado por un intermediario, es ni más ni menos que Jonathan Calleri, ex artillero de Boca Juniors, donde dejó una buena imagen.
El atacante de 33 años, surgido de All Boys, viene de una temporada 2025 en la que debió reponerse de una lesión ligamentaria, que lo dejó mucho tiempo fuera de competencia. Desde el inicio de 2026, suma seis presencias y dos goles en el San Pablo, club en el que se transformó en emblema: acumula 81 goles y dos títulos en dos etapas.
El entrenador lo está evaluando. No obstante, más allá de que River ha mantenido contactos fluidos con el San Pablo por las operaciones de Enzo Díaz, Gonzalo Tapia y Giuliano Galoppo, Calleri está en tratativas para renovar su contrato con su club y tiene chances concretas de seguir ahí. Vale recordar que pasó por Boca en 2014 y 2015. En dos años, firmó 23 conquistas y dio dos vueltas olímpicas.
Gallardo está haciendo trabajo de scouting a ver si encuentra un 9. Hasta el Mundial, cree que le alcanza, que la sequía que padece en ofensiva se corrige con buen funcionamiento colectivo y el gol va a aparecer. No está preocupado por eso.
Facundo Colidio lleva 21 encuentros sin anotar. Sebastián Driussi –hoy desgarrado y fuera de acción por 20 días– 13; y Maxi Salas, 10. El último delantero que hizo un gol fue Ian Subiabre contra Racing en Avellaneda, en el partido en el que la Academia eliminó a River en los playoffs del Torneo Clausura. Como alternativa también tiene al juvenil Agustín Ruberto, quien viene ganando ritmo tras sufrir una lesión ligamentaria el año pasado.

Intentó avanzar por Luciano Gondou. Lo tasó 12 millones el Zenit de San Petersburgo y emigró al CSKA. E intentó por Rafael Santos Borré, quien posee contrato hasta 2028 con el Inter de Porto Alegre y cobra un sueldo muy elevado. Vale recordar que se fue libre de Núñez. Además, suena en México.
“No es que no queremos traer un delantero, no hay en el mercado lo que buscamos. No es fácil, no es que traés un 9, lo ponés y decís ‘jugá’. Jugadores para River es difícil encontrar. Incluso los probados hay que ver cómo responden. Estamos evaluando, viendo, pero no es fácil. Intento ser cauto, ver la evolución de los chicos, qué nos pueden dar en la competencia por los puntos, generar un recambio que nos dé frescura. Tengo un plantel para estos tres meses y medio de competencia hasta mitad de año para pelear y sostenernos. Entiendo que se plantee que River tiene que traer un 9. Es una opinión facilista. Cuando te ponés a buscar, no es fácil. Hacer nombres de qué sirve… Intentaremos seguir convencidos de que el plantel que tenemos nos dará las soluciones”, reflexionó Gallardo luego del empate 0-0 contra Rosario Central del último domingo.
“No solemos jugar con un 9 de referencia, entramos, nos movemos, salimos. En mi gestión, salvo casos puntuales, los jugadores delanteros son los que no dan referencia. Se va a hablar: ‘No hacen goles”. Es lo típico. El año pasado Driussi no hacía goles y empezó a hacer goles, después se lesionó… Son jugadores que tienen gol. Estoy tranquilo porque veo evolución en el juego“, buscó llevar calma mientras le pasa el tamiz al mercado de pases.