Diego Soñora resaltó el crecimiento de Tomás Aranda (Photo by ALEJANDRO PAGNI / AFP)

El ascenso de Tomás Aranda en Boca Juniors despertó una oleada de comentarios sobre su madurez y técnica. Generó expectativas incluso entre quienes siguieron de cerca su desarrollo desde las divisiones juveniles. En las últimas semanas, el volante de 18 años se consolidó como titular en el equipo de Claudio Úbeda, por su aporte de desequilibrio y visión de juego en la resonante victoria ante Lanús por 3-0, donde su desempeño fue celebrado tanto por sus compañeros como por la hinchada.

El coordinador de juveniles de Boca Juniors, Diego Chiche Soñora, sorprendió al referirse a Aranda con una comparación que, aunque reconocida como arriesgada, defendió con argumentos enfocados en las cualidades técnicas y el temple del joven jugador. “Siempre pensé que Aranda era el Iniesta de Argentina”, afirmó el formador en diálogo con Radio Continental. El entrenador explicó que la analogía se apoya en la capacidad del volante que “es rápido, te gana en el mano a mano y sabe cuáles son sus limitaciones físicas”.

Aranda debutó en la Primera División de Boca en el inicio de 2026

Aranda, nacido en Ciudadela, arribó hace casi seis años a las inferiores del Xeneize. Desde entonces, su crecimiento fue monitoreado de cerca por Soñora, quien lo dirigió desde la novena división y fue testigo de su evolución futbolística y personal. “Con 18 años se puso la camiseta de Boca y era un veterano jugando”, remarcó el coordinador, quien destacó la preparación del juvenil para asumir la presión de la Primera División sin titubear. También detalló la filosofía de trabajo en Boca: “Buscamos talentos, no nos importa si son altos, flacos o bajos”, y subrayó que el perfil del mediocampista encaja perfectamente en esa línea de búsqueda.

La irrupción de Aranda no resultó sorpresiva para quienes integran el cuerpo técnico del club. Desde sus primeros pasos en las juveniles, varios entrenadores y formadores vaticinaron que el volante llegaría lejos si mantenía su constancia y disciplina. A día de hoy, su titularidad y rendimiento en el primer equipo parecen confirmar aquellas proyecciones, alimentando la ilusión de los hinchas y del propio Soñora, quien lanzó una promesa de cara al futuro cercano: “De acá a fin de año van a aparecer 4 ó 5 chicos más que nos van a dar muchas alegrías”.

Tomás Aranda fue titular en la consagración por el Trofeo de Campeones del Torneo Proyección

Este optimismo no es casual. El coordinador atribuye buena parte del éxito del semillero de Boca a la gestión encabezada por Juan Román Riquelme, presidente del club, cuya presencia cotidiana en el predio es vista como un factor diferencial. “Riquelme está todo el día, no es normal. Es difícil que un presidente esté todo el tiempo ahí dentro. Nosotros empezamos a las 9 y él ya está instalado con nosotros”, reconoció Soñora.

La política de juveniles implementada bajo la gestión del histórico exfutbolista ha sido, según Soñora, una de las más productivas del club. Desde su llegada, “fueron muchos los futbolistas que aparecieron en la gestión Riquelme y varios se han ido con más de 100 partidos jugados”. Aranda, que debutó en el inicio de 2026, representa el ejemplo más visible de este proceso. A pesar de su juventud, ya cosecha elogios y se perfila como una de las piezas claves del Boca actual. La relación del formador con el directivo también ocupa un lugar especial en el relato. El coordinador confesó que contó con el respaldo suficiente para desempeñar su función. “Cuando llegué a Boca no era amigo de Riquelme. Él confió en mí a pesar de venir de otra dirigencia y yo estoy eternamente agradecido”, concluyó el Chiche.