El senador estadounidense Roger Wicker, presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, posa para las fotos junto a la senadora estadounidense Deb Fischer y otros a su llegada al aeropuerto de Songshan en Taipéi (REUTERS/Fabian Hamacher)

Una delegación del Senado de Estados Unidos llegó este viernes a Taiwán con el objetivo de “reafirmar la alianza” entre Washington y la isla democrática que China reclama como parte de su territorio.

El grupo está encabezado por el senador republicano Roger Wicker, miembro influyente del comité de servicios armados y conocido defensor de la causa taiwanesa. Su visita forma parte de un recorrido por la región Asia-Pacífico que incluyó paradas en Hawaii, Guam, Palaos y Filipinas.

La llegada de los senadores se produce en un momento en que el presidente Donald Trump busca alcanzar un acuerdo comercial con Beijing, que considera a Taiwán como parte inalienable de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para lograr su anexión.

“Estamos aquí para reafirmar la asociación y el acuerdo de seguridad y amistad que Estados Unidos mantiene con Taiwán desde hace décadas”, declaró Wicker a periodistas antes de reunirse con el presidente William Lai y otros altos cargos de la isla.

El legislador añadió que este respaldo se ha reflejado en las dos últimas Leyes de Autorización de la Defensa Nacional y anticipó que el tema volverá a incorporarse en la nueva normativa que será discutida en el Senado la próxima semana.

El senador estadounidense Roger Wicker, presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, habla junto a la senadora estadounidense Deb Fischer en el aeropuerto Songshan de Taipei (REUTERS/Fabian Hamacher)

La senadora republicana Deb Fischer, también integrante del comité de servicios armados, señaló que la visita abordará asuntos clave. “Seguridad, oportunidades y progreso para esta parte del mundo estarán en la agenda durante nuestra estancia de dos días en Taiwán”, afirmó.

La relación bilateral atraviesa un momento de incertidumbre. Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero, aumentaron las dudas en Taipéi sobre la fortaleza de los lazos con Washington y sobre la disposición de Estados Unidos a defender la isla en caso de un ataque chino.

Aunque Washington no reconoce formalmente a Taiwán como un Estado independiente, sigue siendo su principal socio internacional y el mayor proveedor de armas. Sin embargo, el gobierno estadounidense denegó recientemente el permiso de tránsito en Nueva York al presidente Lai durante un viaje oficial a América Latina, luego de las objeciones de Beijing. Según fuentes diplomáticas, el mandatario optó por cancelar la gira.

A las tensiones políticas se suman diferencias económicas. Taiwán intenta concluir un acuerdo arancelario con Washington después de que la administración Trump impusiera un gravamen temporal del 20% sobre sus exportaciones, lo que generó preocupación entre los fabricantes de la isla, altamente dependientes de las ventas externas.

Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero, aumentaron las dudas en Taipéi sobre la fortaleza de los lazos con Washington y sobre la disposición de Estados Unidos a defender la isla en caso de un ataque chino (REUTERS)

Mientras tanto, el gobierno de Lai anunció un incremento progresivo del gasto en defensa, que superará el tres por ciento del PIB en 2025, con la meta de alcanzar el cinco por ciento en 2030. La decisión responde a la creciente presión militar de China en el estrecho de Taiwán y a la incertidumbre sobre la respuesta de Estados Unidos en un escenario de confrontación.

(Con información de AFP)