La Nueva Volkswagen Taos, un C-SUV importado de México, sustituye la producción argentina como parte del plan industrial de la marca de enfocarse en la Amarok 2027.

Aunque se presentó a fines del año pasado, la nueva generación de Volkswagen Taos empezó a verse en las calles argentinas con el 2026 ya iniciado. Es fácil detectarla, porque a lo lejos se puede apreciar su nueva identidad en cualquiera de sus tres vistas.

Pero así como fue un producto de corta vida industrial, porque empezó a fabricarse en 2021 y concluyó su ciclo en 2025, este vehículo tiene la responsabilidad de ser el reflejo de lo vertiginoso que es el mundo del automóvil moderno.

La nueva Taos tiene un rediseño del frente, donde se redujo las abertura superior de aire y se amplío la del bajo paragolpes con nuevas ópticas; de la parte posterior donde ahora se conectan las dos luces de los extremos con una línea led que incluso ilumina el logo central de Volkswagen; y también en vista lateral, porque las nuevas llantas de 19 pulgadas no pueden pasar desapercibidas bajo ningún concepto para el observador.

En el interior se destacan la pantalla de 10

En su interior, la pantalla central ahora es semiflotante de 10 pulgadas, adaptándose a una tendencia que es generalizada en la industria, lo que permite que se pueda alojar con una inclinación distinta. Esto evita gran parte de los problemas de reflejos que tienen las pantallas empotradas en el tablero como estaba en la primera versión de este C-SUV.

También desaparecieron los botones hápticos del volante, muy resistidos por gran parte de los usuarios, y fueron reemplazados por comandos físicos. En cambio, todavía se mantiene el sistema táctil en el climatizador de la consola central. Además, incorpora una matriz de conectividad nueva en el infotainment a través de VW Connect.

Mecánicamente, el nuevo Taos mantiene el mismo motor VW TSI 2.4 turbo de 150 CV y 250 Nm de torque pero ahora está asociado a una nueva caja de cambios automática Tiptronic de 8 velocidades, lo que le da un escalonamiento ideal de revoluciones para administrar eficientemente la potencia del impulsor y adecuarse a la demanda de neumáticos de mayores dimensiones.

El nuevo VW Taos es claramente identificable con su antecesor argentino, aunque ahora tiene actualizada la estética adaptada al nuevo lenguaje de la marca

Este vehículo es mexicano, y como toda evolución tecnológica, es una versión evolucionada de su predecesor, el Taos que se fabricó en General Pacheco hasta julio del año pasado. Pero la mejora no tiene que ver con el origen, sino con la plataforma y las novedades que la marca incorporó en el vehículo y que hubieran llegado a la versión argentina si se hubiera mantenido en producción local.

Sin embargo, el VW Taos debe clasificarse como un símbolo por una razón mucho más importante que sus características técnicas. Es la perfecta representación del momento que vive la industria automotriz argentina, que no está aislada del mundo sino mucho más integrada de lo que estuvo en las últimas dos décadas, y que se debate entre darle prioridad a las tendencias del mercado y producir SUV, o priorizar la escala de producción que le de sustento a una operación industrial haciendo camionetas.

No fue fácil dar de baja el Taos, porque es un vehículo que, más allá de nacer en un mercado muy cerrado y con poca competencia en el segmento, tuvo la calidad suficiente para ser siempre uno de los tres SUV más vendidos en Argentina compitiendo con el Toyota Corolla Cross (importado de Brasil) y del Chevrolet Tracker (fabricado en Argentina) que además era un vehículo más económico por ser de un segmento inferior.

Marcellus Puig, presidente de Volkswagen Argentina, anunció un año atrás la inversión de la marca en la planta de General Pacheco para la nueva Amarok

Pero Volkswagen tenía que decidir con qué vehículo crecer en escala de producción y eso no iba a ser posible con Taos, porque la competencia en los SUV es cada vez mayor y porque iba a tener que pelear con México para ganar mercados de exportación. En cambio, la nueva generación de Volkswagen Amarok, que nacerá en 2027 y se producirá únicamente en Pacheco para esta región, tiene todo el mercado abierto en Latinoamérica.

Y así lo hicieron en marzo de 2025, anunciando que la nueva generación de Amarok, producida en conjunto con su socio chino SAIC y con una plataforma que admite motorización híbrida, tendrá un mercado mucho mayor que si en la misma fábrica se seguía fabricando Taos para abastecer únicamente el mercado doméstico.