El archipiélago de Hawái enfrenta una emergencia por inundaciones, con Oahu bajo alerta y miles de evacuados por el riesgo en el embalse Wahiawa. (AP foto/Mengshin Lin)

El archipiélago de Hawái afronta una emergencia por inundaciones en la isla de Oahu, con miles de evacuados y amenaza de colapso en el embalse Wahiawa, tras lluvias extremas que se prolongaron desde el viernes 20 de marzo. La situación afecta a residentes de áreas como Haleiwa y Waialua, donde el sistema de emergencia estatal desplegó operativos de rescate y emitió órdenes de evacuación preventiva, según informó la agencia de noticias Reuters.

La Oficina de Manejo de Emergencias de Honolulu (OEM) informó sobre rescates masivos, con más de 230 personas puestas a salvo por equipos del cuerpo de bomberos, la Guardia Nacional y personal militar. El Servicio Meteorológico Nacional de EE.UU. (NWS) mantiene el aviso de precipitaciones intensas y advierte de la posibilidad de desbordes y deslizamientos en varias islas. El gobernador Josh Green y el director Rick Blangiardi confirmaron el despliegue de recursos estatales y federales, y subrayaron que no se han registrado víctimas fatales ni desaparecidos hasta el momento.

El embalse Wahiawa, construido hace más de un siglo, ha sido clasificado como de “alto riesgo” por el U.S. Army Corps of Engineers y el Departamento de Tierras y Recursos Naturales de Hawái (DLNR), debido a fallas estructurales y falta de adecuación a normas modernas de seguridad. Investigaciones de la publicación periodística Civil Beat destacan que el embalse enfrenta sanciones estatales previas por incumplimientos en el mantenimiento y la gestión de riesgos.

Por qué Hawái está en emergencia por inundaciones

Las precipitaciones registradas desde el viernes 20 de marzo superaron los niveles habituales en la isla de Oahu, con acumulados de hasta 180 milímetros (7 pulgadas), de acuerdo con el NWS. El embalse Wahiawa alcanzó una altura de agua de 25,9 metros (85 pies), cerca del límite estructural de 26,8 metros (88 pies), generando el desborde del aliviadero y la evacuación forzada de comunidades aguas abajo. El NWS advirtió sobre la posibilidad de “inundaciones catastróficas” y potencial colapso del embalse, lo que implicó la activación de protocolos de emergencia coordinados por la OEM y la Guardia Nacional.

La alarma incluyó a más de 4.000 residentes de zonas como Waialua y Haleiwa, quienes debieron abandonar sus viviendas y trasladarse a refugios temporales habilitados por la Cruz Roja Estadounidense y el gobierno local. El director Rick Blangiardi afirmó en rueda de prensa: “El riesgo para la vida es real, por lo que pedimos a la población que siga las indicaciones oficiales y no intente regresar hasta recibir autorización”, según declaraciones recogidas por la agencia de noticias Reuters.

Daños causados por las inundaciones en Oahu y otras islas

La Oficina de Manejo de Emergencias de Honolulu informó destrucción en infraestructuras clave de Oahu, con carreteras inundadas, cortes de electricidad, daños en escuelas y la evacuación de un hospital en Maui por acumulación de agua. Las estimaciones iniciales de daños económicos superan los USD 1.000 millones, según recopilación de datos de la publicación periodística Civil Beat. El gobernador Josh Green señaló que la prioridad es la protección de la vida humana y la restauración de servicios esenciales.

El NWS advirtió que las lluvias persistentes podrían agravar el panorama durante el fin de semana, con expectativas de nuevas precipitaciones de hasta 180 milímetros y ráfagas de viento de hasta 72 km/h. El terreno saturado incrementa el riesgo de deslizamientos y caída de árboles, así como interrupción de servicios básicos en los días siguientes.

Las lluvias extremas en Oahu superaron los 180 milímetros, provocando crecidas históricas y desbordes que pusieron en peligro varias comunidades. (Associated Press)

Estado actual del embalse Wahiawa y su relevancia

El embalse Wahiawa es una infraestructura centenaria bajo propiedad de Dole Food Company y Sustainable Hawaiʻi Inc.. Tanto el DLNR como el U.S. Army Corps of Engineers lo han clasificado como “de alto riesgo” por deficiencias estructurales y falta de adecuación a estándares modernos. En inspecciones recientes se detectaron problemas en la integridad de la presa y la carencia de planes de emergencia actualizados.

La transferencia de titularidad y la gestión del embalse han estado marcadas por resoluciones administrativas; el DLNR impuso sanciones por incumplimientos de mantenimiento y gestión de riesgos. Según la OEM en un comunicado recogido por la agencia de noticias Reuters: “El embalse no ha colapsado, pero sigue en riesgo ante la probabilidad de nuevas lluvias”. El monitoreo de los niveles de agua y la evaluación estructural del embalse continúan como tarea prioritaria para las autoridades estatales.

Operativos de evacuación y rescate

Los equipos de emergencia de Oahu realizaron más de 230 rescates, con operaciones que emplearon botes, helicópteros y vehículos especializados para acceder a zonas aisladas, según datos oficiales de la OEM citados por la agencia de noticias Reuters. El director Rick Blangiardi declaró a medios locales que “decenas, si no tal vez cientos de viviendas, han sido afectadas por la crecida”.

La Guardia Nacional desplegó unidades para apoyar las labores de evacuación y fortalecer los diques y estructuras críticas alrededor del embalse Wahiawa. Las fuerzas armadas, junto a la OEM y la Cruz Roja Estadounidense, mantienen habilitados refugios y centros de atención temporal para quienes debieron abandonar sus hogares.

Acciones clave de las autoridades:

  • Monitoreo permanente de los niveles de agua.
  • Evacuación preventiva en comunidades vulnerables.
  • Refuerzo y protección de diques y estructuras críticas.
  • Suspensión de actividades en dependencias públicas no esenciales.

Recomendaciones oficiales a la población

La OEM y el NWS recomiendan evitar desplazamientos innecesarios, consultar canales oficiales y seguir todas las instrucciones de evacuación. La Cruz Roja Estadounidense habilitó líneas de asistencia y albergues temporales para los evacuados. El gobernador Josh Green destacó la importancia de priorizar la seguridad y advirtió que “la situación puede extenderse por varios días”, según cita de la agencia de noticias Reuters.

El NWS mantiene la advertencia de inundaciones para todas las islas principales, enfatizando la probabilidad de nuevas crecidas y deslizamientos, en especial en áreas de suelos saturados o con mal drenaje. Las autoridades reiteran que no se debe regresar a las zonas evacuadas hasta que se confirme oficialmente la seguridad.

Las autoridades de Hawái informaron la evacuación de más de 4.000 residentes de Haleiwa y Waialua ante la amenaza de colapso del embalse Wahiawa. (Associated Press)

Impacto en la vida cotidiana de la población de Hawái

El cierre de carreteras, la interrupción de servicios básicos y la evacuación de miles de personas han alterado la vida diaria en Oahu y otras islas. Se han cancelado y retrasado transportes públicos y vuelos, mientras que el acceso a servicios médicos y educativos se ha visto comprometido por la emergencia. El hospital de Maui que fue evacuado permanece bajo vigilancia, según datos de la OEM.

Las familias, trabajadores y empresas enfrentan la incertidumbre debido a la continuidad de las precipitaciones y los daños materiales. Autoridades estatales y federales coordinan esfuerzos para restablecer los servicios, aunque la valoración total de los daños podría demorar varios días, de acuerdo con Civil Beat.

Próximos pasos de las autoridades y consecuencias para los habitantes

La recuperación tras las inundaciones dependerá del comportamiento del clima y de la contención del peligro en el embalse Wahiawa. Las autoridades estatales prevén mantener los operativos de emergencia y las restricciones hasta descartar el riesgo de colapso de la presa o nuevos desbordes. El DLNR y el U.S. Army Corps of Engineers están abocados a la evaluación de la infraestructura y a la implementación de medidas correctivas.

El efecto inmediato se refleja en miles de personas desplazadas, viviendas dañadas y pérdida de bienes materiales. La reanudación de actividades normales en Oahu y otras islas quedará supeditada a la restauración de servicios y la estabilización de la infraestructura hídrica.