Por segundo mes consecutivo BYD vendió menos autos que un año antes en el mercado chino. Su estrategia es ganar mercados externos para colocar una evidente sobreproducción de vehículos. REUTERS/Rafael Martins

La automotriz china BYD registró en febrero una disminución interanual del 41,1% en sus ventas globales de vehículos, un resultado que marca el sexto mes consecutivo de descensos y constituye la mayor caída desde 2020, cuando la pandemia de COVID-19 afectó la economía mundial.

En el sector automotor chino, la empresa con sede en Shenzhen perdió el liderazgo nacional frente a Geely, en un contexto de fuerte competencia y guerra de precios en el mayor mercado de automóviles eléctricos.

De acuerdo con el último informe bursátil publicado, la compañía matriculó en febrero 187.782 vehículos de pasajeros, lo que representa el nivel más bajo en seis años. La tendencia negativa se mantuvo incluso al considerar la influencia del Año Nuevo Lunar, que en 2026 redujo los días laborables a 16 durante ese mes.

En el acumulado de enero y febrero, las ventas combinadas totalizaron 400.241 unidades, una baja del 35,8% respecto al mismo período del año anterior, cuando se alcanzaron 623.384 vehículos.

El impacto en el mercado doméstico resultó especialmente desafiante para el gigante automotriz que desembarcó fuertemente en Argentina en octubre de 2025 y consolida su presencia este año tras el arribo del buque BYD Changzhou en enero, portando 5.800 unidades híbridas y eléctricas.

El buque BYD Changzhou permanece anclado en la Terminal Zárate, provincia de Buenos Aires, Argentina, el martes 20 de enero de 2026. Junto al navío se encuentran vehículos híbridos y eléctricos procedentes de China. (AP Foto/Víctor R. Caivano)

Las ventas en China cayeron un 65% interanual en febrero, hasta las 89.590 unidades, una contracción que profundizó la caída del 53,2% registrada en enero. Esta situación permitió que Geely la desplazara como el fabricante más vendido en el país, según precisó Reuters. En un primer momento se argumentó que la baja podía tener relación con el final de algunos programas de incentivo para la compra que ya no están vigentes en 2026. Sin embargo, el nuevo liderazgo muestra que la competencia interna en China es la que podría estar generando estos cambios en el mercado, con estrategias diferentes de los fabricantes.

Esa competencia llevó a marcas, tanto nacionales como extranjeras, a implementar planes de financiación a bajo interés y plazos que llegan hasta los siete años, algo que ya había iniciado Tesla el mes pasado.

Las automotrices chinas están sometidas a controles del propio Estado para que no exporten autos nuevos como usados a menor precio del que tiene fabricarlos

Las condiciones de mercado obligaron a las autoridades chinas a reforzar la regulación sobre los precios y el control de vehículos nuevos que se exportaban como usados, con la finalidad de competir con mejores precios por esa condición.

Crecimiento exterior

En ese aspecto, BYD experimentó un comportamiento opuesto al local al momento de evaluar los resultados en los mercados internacionales.

BYD opera nueve plantas de producción en China, con una capacidad combinada de 5,8 millones de vehículos por año. En febrero, la empresa produjo 175.280 unidades, casi la mitad que en el mismo mes del año anterior, mientras que en enero la producción también retrocedió un 29,1% interanual, situándose en 232.358 vehículos.

La compañía busca compensar la desaceleración local con una ofensiva en el extranjero. A las plantas ya operativas en Tailandia y Uzbekistán, se sumó en julio de 2025 la planta de Camaçari, Brasil, que ensambló más de 10.000 vehículos y cuenta con una capacidad anual inicial de 150.000 unidades. La producción local completa se iniciará en la segunda mitad de 2026.

Elon Musk explicó las dificultades que tiene operar una planta automotriz por debajo del 50% de su capacidad. Patrick Pleul/Pool via REUTERS/File Photo

El desfasaje entre la capacidad productiva y la demanda actual se agudizó por la guerra de precios que afecta los márgenes de toda la industria automotriz china. Esta coyuntura ha impulsado a la firma a redoblar su apuesta por la innovación tecnológica, con el anuncio de que lanzará nuevos avances a finales de marzo.

Mientras tanto, el mercado internacional aparece como el principal sostén para la automotriz china ante un panorama interno desafiante.

El director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, principal competidor externo de BYD, calificó la situación de la empresa como “difícil”. Luego, el magnate sudafricano nacido en Pretoria, evitando mencionar a BYD, explicó el perjuicio que genera operar plantas automotrices por debajo de su capacidad máxima.

“Las fábricas obtienen excelentes resultados por encima del 80% de su capacidad, marginales al 60% y enormes dificultades por debajo del 50%”, posteo Musk.