Aston Martin afronta múltiples problemas en su monoplaza y no podrá ser competitivo en el Gran Premio de Australia (Foto: Reuters/Thaier Al-Sudani)

Lo que era un secreto a veces se confirmó en las últimas horas: los graves problemas de desarrollo del AMR26 de Aston Martin pondrán al equipo ante una actividad limitada en el Gran Premio de Australia que iniciará la primera jornada del calendario 2026.

La acción en el Albert Park Circuit se iniciará en las próximas horas con las primeras dos prácticas, pero desde la escudería propiedad de Lawrence Stroll ya fueron los grandes protagonistas de la jornada inaugural en Melbourne. Adrian Newey, jefe de equipo e ingeniero a cargo del diseño del monoplaza, dio una conferencia de prensa junto con Koji Watanabe, presidente de Honda Racing Corporation, empresa que desarrolló el motor. Allí confirmaron lo que se venía rumoreando sobre los profundos inconvenientes del coche. Sin embargo, esta difícil noticia para el equipo es apenas la punta del iceberg.

Adrian Newey confirmó que darán un número limitado de vueltas en Australia (Foto: Reuters/Hamad I Mohammed)

Las declaraciones de todos los involucrados son verdaderamente incendiarias: “No sé cómo se puede comparar. Supongo que sería como electrocutarse en una silla o algo así. No muy lejos. Son vibraciones muy incómodas. Son malas para el motor, pero también para las personas que van dentro del coche. Tenemos que solucionarlo, pero creo que lo conseguiremos”, lanzó el canadiense Lance Stroll, hijo del dueño del equipo y piloto titular, según replicó el portal Motorsport.

La dura frase está vinculada a las “vibraciones” que identificó Newey como la señal de los problemas: “Lo importante es recordar que la unidad de potencia es la fuente de la vibración, es el amplificador. El chasis es, en ese escenario, el receptor. Un chasis de carbono es una estructura naturalmente rígida con muy poca amortiguación, por lo que no hemos logrado ningún avance en la transmisión de esa vibración al chasis”, detalló el distinguido ingeniero que creó múltiples monoplazas campeones a lo largo de su estadía en la F1.

En esa rueda de prensa, el jefe de Aston Martin también dejó una descripción por demás preocupante: “Esa vibración en el chasis está causando algunos problemas de fiabilidad, como la caída de los retrovisores y las luces traseras, entre otras cosas, que tenemos que solucionar. Pero el problema más grave es que esa vibración se transmite finalmente a los dedos del piloto”, puntualizó según replicó el medio británico The Guardian.

Con los problemas físicos en los corredores, Newey reconoció que Fernando Alonso tiene la “sensación” de que no podrá dar más de “25 vueltas consecutivas antes de correr el riesgo de sufrir daños nerviosos permanentes en las manos” y su compañero Stroll cree que lograría sumar apenas 15 giros antes de afrontar esa problemática. La carrera del Gran Premio de Australia, pautada para el domingo 8 de marzo desde la 1 de la mañana de Argentina, está pautada a 58 vueltas.

El asturiano de 44 años, campeón del mundo dos veces en 2005 y 2006, enterado de este comentario pidió “ser claro” y enfocó el mayor problema en la falta de competitividad del AMR26. “No es doloroso. No es difícil controlar el coche. La adrenalina es mucho mayor que cualquier dolor. Si estuviéramos luchando por la victoria, podríamos estar tres horas en el coche”, subrayó.

Aunque también expresó el temor al comandar el nuevo coche: “Para nosotros todo vibra, pero no solo para nosotros. El coche sufre, por eso tenemos problemas de fiabilidad. Las vibraciones que vienen del motor están dañando un poco los componentes y los pilotos lo sentimos. Después de 25 minutos, el cuerpo se te queda un poco adormilado. No debería estar ahí. Tampoco sabemos cuáles serían las consecuencias de seguir conduciendo así durante meses. Hay que encontrar una solución”, expuso según el diario español AS. En ese contexto, detalló las réplicas físicas: “Un poco entumecido, creo que esa es la palabra, en las manos o los pies o lo que sea”.

La actividad en pista en Australia será con tres prácticas libres de una hora cada una como antesala a la clasificación y la carrera principal. Aston Martin ya avisó que deberán “limitar mucho el número de vueltas que damos en carrera” hasta que puedan tener claridad sobre la “vibración” que afecta a los corredores y al rendimiento del vehículo. Cuando le pidieron al presidente de Honda Racing Koji Watanabe una fecha tentativa para ver soluciones, advirtió: “No podemos compartir esos detalles técnicos, así que les pedimos paciencia mientras seguimos trabajando para alcanzar el máximo potencial de rendimiento”.






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La cuenta oficial de Aston Martin emitió un comunicado oficial con declaraciones de Newey y Watanabe. “Nos hemos centrado en crear un buen paquete arquitectónico, y creo que lo hemos conseguido. Por eso creo que el coche tiene un enorme potencial de desarrollo. Por supuesto, nos llevará tiempo aprovechar todo ese potencial. Así que creo que es justo decir que aquí, en Melbourne, estaremos por detrás de los líderes. Obviamente, no es donde queremos estar, pero tenemos el potencial para progresar y ser competitivos”, fueron las palabras del jefe del equipo que optaron por replicar.

“Basándonos en las exhaustivas pruebas en el banco de potencia, implementaremos las contramedidas que consideramos más efectivas en esta etapa. Solo cuando el coche esté en pista comprenderemos plenamente su eficacia. Por lo tanto, esta semana se aplicarán ciertas limitaciones al funcionamiento del motor. Honda Racing Corporation y el equipo de Fórmula 1 Aston Martin seguirán colaborando estrechamente como un solo equipo, y ya se están considerando nuevas contramedidas”, expusieron sobre lo que dijo Watanabe.