Rusia lanzó un bombardeo masivo contra Kiev, la capital de Ucrania, y dejó al menos cuatro muertos y 19 heridos, según informó este viernes el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko.

Los ataques a un edificio residencial en la orilla izquierda de la capital, un médico murió mientras atendía una emergencia, cuando el lugar fue impactado por segunda vez.

Algunos barrios de Kiev quedaron sin luz por completo durante lo que Klitschko describió como un “ataque masivo con misiles enemigos”. El ejército ucraniano advirtió en la madrugada que “toda Ucrania está bajo una amenaza de misiles”, tras confirmar la presencia de bombarderos rusos en el aire.

Al menos cuatro muertos y casi una veintena de heridos en un ataque ruso sobre Kiev

En la ciudad occidental de Lviv, la Fuerza Aérea Ucraniana informó que un misil balístico de velocidad hipersónica impactó instalaciones de infraestructura poco antes de la medianoche. El proyectil viajaba a unos 13.000 kilómetros por hora.

El alcalde de Lviv, Andriy Sadovy, señaló que corresponde al ejército determinar si el ataque involucró un misil Oreshnik con capacidad nuclear, ya que el impacto ocurrió cerca de la frontera con Polonia. La administración militar local indicó posteriormente que los niveles de radiación permanecen dentro de los parámetros normales.

A finales de 2024, Rusia ya había empleado un misil Oreshnik, en esa ocasión con ojiva convencional, para atacar la ciudad de Dnipro en el centro del país. El 30 de diciembre de 2025 Rusia puso en servicio activo estos proyectiles con capacidad nuclear y los desplegó en Bielorrusia, según el Ministerio de Defensa de Rusia.

Rusia lanzó un nuevo bombardeo contra Kiev (Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania)

El último ataque ruso tuvo lugar poco después de que la embajada de Estados Unidos en Kiev emitiera una advertencia el jueves sobre la posibilidad de un “ataque aéreo potencialmente significativo” en cualquier momento durante los próximos días. Dicho bombardeo se produjo después de que Moscú rechazara el último plan de paz propuesto para el periodo de posguerra impulsado por el presidente ucraniano Volodimir Zelensky, su par estadounidense Donald Trump y líderes europeos.

Mientras tanto, Ucrania continua los esfuerzos para restablecer el suministro de calefacción y agua a cientos de miles de hogares, después de que los recientes ataques rusos dañaran infraestructuras energéticas clave en las regiones de Dnipropetrovsk y Zaporizhzhia.

Edificios residenciales durante un apagón después de que infraestructuras civiles críticas fueran alcanzadas por recientes ataques rusos con misiles y drones (REUTERS/Yan Dobronosov)

Esta es realmente una emergencia a nivel nacional”, afirmó Borys Filatov, alcalde de Dnipro, capital de Dnipropetrovsk, mientras muchas familias permanecían sin electricidad en pleno invierno.

Ucrania y sus aliados occidentales buscan intensificar los esfuerzos para poner fin al conflicto, que se acerca a su cuarto año, y esta semana acordaron que Europa desplegaría tropas tras un alto el fuego.

Sin embargo, Moscú —que justificó la invasión de febrero de 2022 en parte para evitar la adhesión de Kiev a la OTAN— rechazó de forma reiterada la presencia de fuerzas occidentales en territorio ucraniano.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, advirtió el jueves que esas tropas serían “consideradas objetivos militares legítimos” y calificó a Ucrania y a sus aliados estadounidenses y europeos como un “eje de guerra”.

Mientras tanto, los diplomáticos intentan lograr avances en la resolución de lo que ya es el conflicto más mortífero en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, pero Rusia mantiene su ofensiva y bombardea Ucrania de forma diaria.

(Con información de AFP)