- Rusia atacó este martes a plena luz del día el centro de Leópolis, una ciudad ucraniana situada a solo 70 kilómetros de la frontera con Polonia, miembro de la Unión Europea (UE) y la OTAN, en un bombardeo en el que resultaron heridas al menos 13 personas y que dañó un edificio protegido por la Unesco, informaron las autoridades locales EFE/ Dmytro Averchuk

Rusia lanzó este martes uno de sus ataques más masivos desde el inicio de la guerra, con casi mil drones disparados contra Ucrania en un período de 24 horas que combinó una andanada nocturna con misiles y una inusual embestida diurna de más de 550 aparatos. El balance provisional ascendió a ocho muertos en varias regiones del país, decenas de heridos y un incendio en el Complejo del Monasterio Bernardino de Leópolis, un sitio catalogado como patrimonio de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

El ataque diurno sorprendió por su magnitud y por su horario. Rusia recurre habitualmente a ofensivas nocturnas masivas para saturar las defensas aéreas ucranianas, pero el martes desplegó más de 550 drones de tipo Shahed y otros modelos en plena luz del día contra el centro y el oeste del país. La Fuerza Aérea ucraniana informó que, sumadas las operaciones de ambos turnos, Rusia empleó cerca de mil armas aéreas entre las 18.00 del lunes y la misma hora del martes, hora de Kiev. Las defensas lograron neutralizar 541 aparatos, pero al menos 15 alcanzaron sus objetivos. Una gran cantidad de drones ingresaron desde el norte atravesando las regiones de Chernígiv y Sumi.

El impacto más resonante se registró en Leópolis, ciudad del oeste ucraniano a 60 kilómetros de la frontera con Polonia. Un dron alcanzó el Complejo del Monasterio Bernardino, en el casco histórico declarado sitio bajo protección reforzada por la Unesco. El gobernador regional, Maksym Kozytskyi, informó que las llamas se propagaron a los edificios adyacentes y que expertos evaluaban la extensión de los daños. El alcalde Andriy Sadovyi reportó 22 heridos en la ciudad, un segundo dron que impactó en un edificio residencial y los restos de un tercero caídos sobre una arteria céntrica. Polonia activó sus protocolos de defensa y desplegó cazas ante la proximidad de los impactos a su frontera.

Bomberos trabajan en un edificio de apartamentos que fue alcanzado por un ataque de un dron ruso, durante el ataque de Rusia contra Ucrania, en Zaporiyia, Ucrania. 24 de marzo de 2026
REUTERS/Stringer

La primera ministra ucraniana Yuliia Svyrydenko subrayó el carácter del ataque. “Rusia ataca el centro de una ciudad llena de gente en plena luz del día”, escribió en la red social X. Leópolis, que alberga más de 700.000 habitantes, está más próxima a Viena que a la línea del frente activo en el este del país y había permanecido relativamente al margen de los peores bombardeos de la guerra.

En Ivano-Frankivsk, un dron mató a un soldado de la Guardia Nacional y a su hija recién nacida; el padre había asistido al parto en un hospital de maternidad cercano apenas días antes. El alcalde Ruslan Martsinkiv precisó que el impacto reventó las ventanas del mismo hospital, aunque sin víctimas en su interior. En Vínnitsa, un hombre de 59 años murió y al menos once personas resultaron heridas. La ofensiva nocturna previa dejó dos muertos y doce heridos cerca de Poltava, entre ellos un niño de cinco años.

Bomberos trabajan en un edificio de apartamentos que fue alcanzado por un ataque de un dron ruso, durante el ataque de Rusia contra Ucrania, en Zaporiyia, Ucrania. 24 de marzo de 2026
REUTERS/Stringer

La embestida nocturna incluyó 34 misiles y 392 drones, de los cuales la defensa aérea ucraniana derribó 25 misiles y 365 aparatos. Los ataques provocaron además cortes en el suministro eléctrico de Moldova. La infraestructura energética volvió a ser uno de los blancos prioritarios, junto a zonas residenciales y hospitales, según denunció el presidente Volodímir Zelensky.

En su alocución nocturna, Zelensky afirmó que “la magnitud de este ataque demuestra con total claridad que Rusia no tiene intención real de poner fin a esta guerra” y advirtió que Ucrania enfrenta un déficit creciente de munición para sus sistemas antiaéreos mientras Washington concentra sus recursos militares en otros frentes. Desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, más de cien sitios catalogados por la Unesco han sido dañados en Ucrania, entre ellos 59 en Leópolis. El martes, ese número volvió a crecer.