Fachada de un edificio en La Plata donde un jardín fue víctima de su séptimo robo en lo que va del año, evidenciando una preocupante situación de inseguridad. (Google Maps)

El Jardín de Infantes Nº912 de Altos de San Lorenzo, partido de La Plata, registró el sépitmo robo en lo que va del año. Esta situación se da a pocos días del inicio de clases en la región.

La institución, ubicada en la esquina de 77 y 133 en la periferia de La Plata, permanece desde hace cinco años en estructuras modulares mientras las obras de construcción del edificio definitivo acumulan ocho años de demora.

El último hech tuvo lugar durante la madrugada del miércoles, cuando un grupo de ladrones ingresó al predio, forzó los accesos y causó destrozos que afectaron tanto a las aulas como a los espacios comunes.

Según informaron las víctimas, los delincuentes se llevaron electrodomésticos, materiales didácticos y equipos que resultan imprescindibles para la actividad diaria del jardín. La reiteración de estos episodios genera un clima de alarma entre los integrantes de la comunidad, quienes reclaman respuestas urgentes por parte de las autoridades.

Según informó el portal 0221, la precariedad de las instalaciones expone a los niños y al personal a riesgos adicionales, mientras que la falta de avances en la obra suma frustración y enojo.

La sucesión de robos se tradujo en la pérdida de elementos clave para el desarrollo pedagógico y la alimentación de los estudiantes. Entre los objetos sustraídos figuran una heladera, un anafe, pavas eléctricas, ollas, utensilios de cocina, una tablet, parlantes, material didáctico y equipos de aire acondicionado.

Frente a los sucedido, la directora del establecimiento, cuyo nombre no trascendió, describió la situación como “insostenible” y expresó que “cada robo significa retroceder y perder herramientas de trabajo fundamentales”.

El predio donde se emplaza el jardín carece de medidas de seguridad efectivas y sufre el deterioro propio de años de uso sin infraestructura adecuada. Las aulas modulares, instaladas de manera provisoria hace cinco años, no ofrecen protección suficiente ante hechos vandálicos o delictivos. Según datos aportados por la comunidad, los robos se intensificaron en los últimos dos meses, período en el que desaparecieron la mayor parte de los electrodomésticos y materiales didácticos.

Una mesa con carpetas y cajas desordenadas evidencia la intrusión en el jardín de La Plata, que sufre su séptimo robo en lo que va del año. (0221)

Más robos a escuelas de La Plata

Días atrás, otra escuela de La Plata sufrió el robo de sus instalaciones. Ocurrió en el edificio donde funcionan la Secundaria N° 52 y la Primaria N° 62. Delincuentes ingresaron al edificio, forzaron accesos y sustrajeron elementos de valor, sin que hasta el momento existan sospechosos identificados. Todo sucedió a días del comienzo de clases.

La secuencia de los hechos salió a la luz cuando la directora del nivel secundario recibió una comunicación urgente por parte de la máxima autoridad de la Primaria N° 62.

La llamada advirtió sobre la presencia de desconocidos en el edificio ubicado en calle 131 entre 77 y 78, en pleno centro de Altos de San Lorenzo. Ambas mujeres acudieron rápidamente al lugar para constatar el estado de las instalaciones.

Al arribar, los directivos notaron que la reja interna que da acceso al sector de secundaria estaba levantada y que la puerta de la dirección se encontraba abierta. Estos elementos demostraron que los intrusos lograron vulnerar la seguridad perimetral del establecimiento. Mientras realizaban la inspección, la alarma del colegio permanecía activa y se disparó en el momento en que el personal institucional ingresó a las oficinas.

El hecho generó preocupación en la comunidad educativa, ya que los responsables de las escuelas confirmaron el faltante de varios elementos de valor fundamentales para el funcionamiento diario, aunque no se difundió oficialmente el detalle de lo sustraído.

Según testimonios de fuentes cercanas a la causa, entre los objetos robados se encontrarían equipos informáticos y material didáctico utilizado por alumnos y docentes.

La ausencia de cámaras de seguridad en la zona complica la investigación. Hasta el momento, no existen pistas claras sobre los autores del hecho y tampoco se registraron testigos presenciales que hayan observado movimientos inusuales en el área durante la noche.

Personal policial trabajó en el lugar durante la mañana de ayer, realizando pericias y levantando posibles huellas que permitan avanzar en la identificación de los responsables.

La causa quedó bajo la órbita de la fiscalía en turno, que dispuso el relevamiento de cámaras privadas y la toma de declaraciones a vecinos y empleados de la institución. Según fuentes judiciales, la investigación se orienta a determinar si los autores contaban con información previa acerca de los horarios y el funcionamiento de las alarmas de la escuela.