La CGT debatirá sus próximos pasos en medio de presiones por un paro de 36 horas

La CGT reunirá este miércoles a su mesa chica para analizar sus próximos pasos, pero eso no incluirá otro paro ni una movilización para este viernes, cuando se prevé que el Senado convertirá en ley la reforma laboral. La decisión se tomará en medio de las presiones del Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), que ya anunció un paro de 36 horas para aquel día y pidió a los líderes cegetistas que hagan una convocatoria similar.

Sin embargo, la mayoría de la cúpula de la CGT, de impronta dialoguista, cree que no hay espacio para que sea efectivo un nuevo paro general y que tampoco es viable una movilización porque termina en graves incidentes a cargo de los grupos más radicalizados.

Con la certeza de que la reforma laboral tendrá destino de ley, en la CGT evalúan otra estrategia: por un lado, los abogados ultiman los detalles de la impugnación judicial contra la futura norma y, por otro, se analiza realizar una marcha para acompañar la presentación en el Palacio de Tribunales, tal como se hizo el 27 de diciembre de 2023 para expresar el rechazo al DNU 70 de Javier Milei.

La Estación Constitución, casi desierta por el último paro general de la CGT (Foto: Maximiliano Luna))

“Estamos analizando las acciones y los tiempos -dijo a Infobae un representante del ala moderada de la CGT-. Es momento de cuidar el aval y el fortalecimiento que recibimos en el paro general actuando con inteligencia y midiendo los tiempos». Y agregó: “Como decía Perón, la fuerza es el derecho de las bestias”.

Esta posición predominaría hoy en el triunvirato cegetista, que integran Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (seguros) y Cristian Jerónimo (empleados del vidrio), y también entre dialoguistas como Gerardo Martínez (UOCRA), Andrés Rodríguez (UPCN), Hugo Moyano (Camioneros), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Sergio Sasia (Unión Ferroviaria) y Guillermo Moser (Luz y Fuerza), entre otros.

Los partidarios de un paro de 36 horas, por su parte, son algunos dirigentes del ala dura como Abel Furlán (UOM) y Raúl Durdos (SOMU), que integran el Fresu con Aceiteros, ATE, Pilotos, Viales y las dos CTA, que ahora están en sintonía con Omar Maturano (La Fraternidad).

Los dirigentes del Fresu, en la última movilización al Congreso contra la reforma laboral

El titular de la Federación de Aceiteros, Daniel Yofra, había afirmado el viernes pasado: “Vamos a hablar con el triunvirato de la CGT para que convoquen a un paro de 36 horas. Si no lo hacen, iremos a un paro nosotros con el Frente de Sindicatos Unidos”.

Sin señales de la CGT, este lunes esa medida de fuerza fue confirmada por el secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, quien sostuvo: “Esta reforma laboral es la continuidad de la que inició a sangre y fuego hace 50 años la dictadura militar. Tenemos que evitar que salga del Congreso. Debemos pelear hasta el último momento. Comprando votos hicieron del Senado una escribanía. Que Milei y Bullrich no festejen por anticipado”.

En la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), también parte del ala dura, no quieren apartarse por ahora de la estrategia de la CGT, aunque plantearán profundizar el plan de lucha con una ola de paros parciales y sectoriales, donde cada día se alternen huelgas en el transporte, la educación y otros servicios públicos, como se hizo en Francia. Cerca del titular de la CATT, Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento) piensan que esa acción será más efectiva como método de protesta.

Julio Piumato, titular de la UEJN

De todas formas, hay gremios aliados del ala dialoguista que amenazan con medidas de fuerza por sus reclamos sectoriales: es el caso de los sindicatos educativos de la CGT, encabezados por la Unión Docentes Argentinos (UDA), que el viernes pasado advirtieron que “corre riesgo el inicio de clases y se va a profundizar el conflicto si el Gobierno no convoca a paritarias” y destacaron “la grave situación presupuestaria que atraviesa la educación pública”.

Además, la CGT anunció que este martes se movilizará al Palacio de Tribunales en solidaridad con la Unión de Empleados Judiciales de la Nación (UEJN), que dirige Julio Piumato, que realiza protestas contra el traspaso de los juzgados laborales nacionales a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires, como lo prevé la reforma laboral.

El sindicato de Piumato ocupó ayer el edificio central de la Justicia Nacional del Trabajo en la Ciudad de Buenos Aires y decretó un paro total de actividades en todo el fuero, que afectó en las primeras horas de la mañana a la sede de Diagonal Roque Sáenz Peña 760.

La marcha de la CGT a Tribunales del 27 de diciembre de 2023 en rechazo del DNU 70

Mientras tanto, los abogados de la CGT siguen preparando la impugnación judicial contra la reforma laboral, en donde apuntarán a los fallos ya dictados por magistrados del fuero laboral que frenaron artículos del DNU 70 y del decreto 340, que reglamentó el derecho de huelga en los servicios esenciales (y que están en el proyecto actual).

En una entrevista con Infobae en vivo, el cotitular cegetista Jorge Sola confirmó que la central obrera irá a la Justicia si se aprueba la reforma laboral. “La vamos a judicializar. Hay dos principios constitucionales que están conculcados: el 14 bis y el de no regresividad de los derechos sociales”, afirmó al ser consultado sobre los próximos pasos de la CGT.

Este punto también será tratado en la próxima reunión de la mesa chica de la CGT. La idea es repetir una estrategia similar a la adoptada contra otras normas del Gobierno: que las presentaciones judiciales sean efectuadas desde la CGT y no desde cada sindicato en forma individual.