En la CES 2026 que se está haciendo en Las Vegas esta semana Motorola presentó una batería de dispositivos que dejan en claro sus ambiciones: armar un ecosistema de productos alrededor de sus smartphones, al estilo de lo que han hecho Apple, Samsung y otras compañías (y haciendo la salvedad de que delega en Lenovo la parte de las computadoras personales convencionales).

El plegable Razr Fold
El anuncio más sonoro es el del Razr Fold: su primer smartphone plegable tipo libro. La compañía fue pionera en los plegables con tapita con el Razr de 2019, y desde entonces ha sido uno de los jugadores principales del segmento; ahora avanza en el otro formato, el de los smartphones plegables tipo libro, que domina Samsung con sus Galaxy Z Fold. Como esos, el Razr Fold tiene una pantalla frontal de 6,6 pulgadas, que al abrirse revela una segunda pantalla interna de 8,1 pulgadas. El equipo tiene un bloque de tres cámaras traseras (normal, gran angular y zoom 3x, todos de 50 megapixeles), además de la cámara frontal y la interna. Según quienes pudieron probar un prototipo en la CES, el equipo tiene un peso y grosor similares al Samsung Galaxy Z Fold7 de 2025, es decir, al estar cerrado se siente como un smartphone convencional.

¿Qué más? No sabemos: el equipo no tiene fecha de salida, ni precio, ni se conocen el resto de las prestaciones, aunque Motorola dice que estará listo para el verano boreal para adelantarse al primer iPhone plegable, que buena parte del mercado espera para septiembre de este año.
A propósito: si prefieren un Razr con tapita convencional, pueden aprovechar la versión oficial del Mundial 2026 que la FIFA presentó ayer: un Razr 60 Ultra en color verde césped.

La nueva familia Signature
El otro smartphone que presentó Motorola es el Signature, su smartphone más premium. Signature es como la línea Edge (el tope de gama de la compañía) pero con algunos agregados. En este caso, se trata de un dispositivo con una pantalla de 6,8 pulgadas a 165 Hz protegida por Gorilla Glass Victus 2, con un chip Snapdragon 8 Gen 5, 16 GB de RAM, 1 TB de almacenamiento, una batería de 5200 mAh con carga rápida de 90 watts y un grosor general de 6,99mm, además de 186 gramos, gracias a un marco de aluminio aeronáutico y una tapa para batería hecha de un material que imita a la sarga o el lino.

El equipo tiene un bloque de cámaras triple, similar al del Fold, con sensores Sony Lytia de 50 megapixeles y lentes normal, gran angular y teleobjetivo de 3 aumentos; la cámara frontal también es de 50 megapixeles. La compañía dice que DxOmark, una plataforma que mide la calidad de las cámaras de los celulares (y de la que Motorola es cliente) le dio un premio a la mejor cámara de un smartphone ultradelgado.
El equipo ofrece además 7 años de actualizaciones de Android (una novedad para la compañía), es resistente al agua, al polvo (IP69) y a los golpes, y lo que justifica el mote de Signature: un servicio de asistencia personalizada a demanda, y que “ofrece a los usuarios acceso exclusivo a experiencias de lujo en viajes, restaurantes, eventos y mucho más”, que estará disponible más adelante, según la compañía.
El equipo tendrá un precio internacional de 1000 dólares y saldrá a la venta en los próximos meses.
Parlantes, relojes, lapiceras y más

Motorola además anunció varios accesorios: por un lado, y siguiendo la colaboración con Bose que inició con sus auriculares inalámbricos, presentó un parlante Bluetooth portátil con una batería de 6000 mAh (el Moto Sound Flow) con un woofer, un tweeter y dos radiadores pasivos, que producen una salida de 30 watts; también tiene conectividad Wi-Fi y una base de carga para usarlo en casa (al estilo del Sonos Roam), y se puede vincular con otro igual para ofrecer sonido estéreo.

También, una lapicera para escribir en la pantalla del Razr Fold (la interna y la externa) y el Signature, el Moto Pen Ultra, que viene con un estuche para recargar su batería interna y “precisión milimétrica”, según la compañía, que no comunicó hasta ahora el dato clave: qué latencia tiene al ser usado con esos equipos (el tiempo que pasa entre que se dibuja el trazo en el vidrio y se muestra en la pantalla; en los Galaxy S Ultra recientes de Samsung es de menos de 3 ms).

A eso le sumó su segundo reloj inteligente desde que recuperó el control de sus accesorios, que había licenciado a otra compañía: tras el sencillo Moto Watch Fit de 2025 llega el Moto Watch, desarrollado junto a la compañía finlandesa Polar, un reloj con una pantalla circular, una caja de 47mm, hasta dos semanas de autonomía y sensores de ritmo cardíaco, oxigenación en sangre, medición de la calidad de sueño, etcétera.

El cuarto accesorio que la compañía presentó es una renovación de la etiqueta Bluetooth que vende desde hace un par de años; Moto Tag 2 ahora permite hasta 500 días de autonomía con una pila y tiene una mejor integración con Find Hub, la red de búsqueda de dispositivos de Google.
Chau Moto AI, hola Qira

Inevitablemente, la compañía hizo un anuncio referido específicamente a la IA: la fusión de su suite de herramientas de inteligencia artificial Moto AI con otros desarrollos similares que venía haciendo Lenovo en una sola plataforma llamada Qira que estará disponible más adelante en el año. Y también mostró un prototipo de un dispositivo que viene apareciendo bastante en el mercado: un testigo personal, el Project Maxwell: AI Perceptive Companion Proof of Concept, un nombre rimbombante para referirse a una cámara con micrófono que llevamos a todos lados, registra todo lo que vemos, oímos y decimos y nos aconseja sobre algún elemento en particular.