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Rapunzel atacada por cuervos y Olaf desplomado: los personajes animatrónicos de Disney protagonizaron episodios insólitos

La caída de figuras animatrónicas de Disney en parques temáticos ha captado la atención de visitantes y usuarios de redes sociales en todo el mundo. El caso más reciente ocurrió en el parque Tokyo DisneySea, donde dos cuervos arrancaron parte de la trenza de la figura de Rapunzel, ante la sorpresa del público. De forma paralela, la figura animatrónica de Olaf sufrió una aparatosa caída en Disneyland París, generando numerosas reacciones en redes sociales.

En los últimos días, se han registrado incidentes inesperados en parques de Disney ubicados en Japón y Francia. En Tokyo DisneySea, dos cuervos destrozaron la cabellera de la figura de Rapunzel, lo que llevó a su retiro temporal de la torre. Por su parte, en Disneyland París, la figura de Olaf perdió estabilidad, cayó de espaldas y su nariz se desprendió, dejando desconcertados a los asistentes y convirtiéndose en material viral en internet.

El primer incidente tomó lugar en la zona Rapunzel’s Forest del área Fantasy Springs de Tokyo DisneySea. Un video compartido en la red social X muestra cómo dos cuervos se colocan sobre la cabeza y la ventana de la torre de Rapunzel, arrancando mechones de su característica cabellera dorada.

Los recientes fallos de animatrónicos en Tokyo DisneySea y Disneyland París destacan la combinación de sorpresa y humor que caracteriza la experiencia Disney

Durante el ataque, la figura animatrónica continúa moviéndose y “cantando” con normalidad. Según el Daily Mail, los visitantes observaron perplejos el momento en que las aves llenaban sus picos con mechones de pelo, presumiblemente para construir nidos.

Este episodio llevó al personal del parque a retirar la figura de Rapunzel de forma temporal. Fotografías y comentarios en redes sociales confirmaron la ausencia de la figura tras el suceso. Daily Mail indicó que Disney no emitió declaraciones oficiales al respecto.

Viralidad y reacciones en redes sociales

La difusión de videos en X y TikTok disparó la atención sobre el insólito evento de Tokyo DisneySea. Un usuario describió con humor la situación: “Los cuervos se la estaban devorando completamente, y eso era todo en lo que podía concentrarme”. Otros comentarios bromeaban sobre la textura del cabello de Rapunzel, considerándola ideal para un nido, y circularon fotos de la ventada vacía con la leyenda: “¡Rapunzel no está aquí ahora!”.

Las redes sociales se colmaron de memes y bromas respecto a lo sucedido. De acuerdo con el Daily Mail, la viralización de estas imágenes convirtió una escena mágica en objeto de parodias y análisis humorísticos.

Olaf se desplomó en Disneyland París

El segundo incidente se produjo el 29 de marzo durante la inauguración de la nueva zona World of Frozen en Disneyland París. Decenas de asistentes, incluidos numerosos niños, fueron testigos de cómo la figura animatrónica de Olaf perdió estabilidad y cayó de espaldas, mientras su nariz de zanahoria se desprendía y rodaba por el suelo.

Imágenes compartidas en TikTok y citadas por Daily Mail muestran a un miembro del personal recogiendo y recolocando la nariz del personaje, antes de que otros empleados trasladaran la figura fuera del alcance del público. El primer momento causó gritos de asombro, pero la situación derivó en risas entre los presentes.

El video acumuló comentarios irónicos, como: “Punto de vista: esperaste 30 minutos para ver a Olaf y entonces ocurre esto”. Otros usuarios sugirieron que el personaje necesitaba “una taza de café” para reanimarse. Estas reacciones, de usuarios en las redes sociales, reflejan cómo la sorpresa y el humor emergen de los fallos tecnológicos en ambientes familiares y planificados.

Las recientes escenas en Tokyo DisneySea y Disneyland París con las figuras animatrónicas de Rapunzel y Olaf demuestran que incluso los espectáculos mejor preparados pueden verse alterados por lo inesperado. Para muchos visitantes, la magia de los parques temáticos reside precisamente en la mezcla de asombro y espontaneidad que estos inusuales percances pueden generar.