El pago de USD 4.200 millones a tenedores de bonos abrió un debate sobre las alternativas más atractivas para reinvertir en el mercado financiero argentino
Luisa González/Reuters

Con el pago de los USD 4.200 millones por capital e intereses de los bonos ya realizado, se abre la gran pregunta para los inversores y ahorristas que ya comenzaron a recibir sus dólares “frescos”. ¿Conviene reinvertir esos rendimientos en deuda argentina o inclinarse por otros instrumentos?

Un aluvión de noticias financieras sacudió las últimas semanas. Incluyó las nuevas bandas cambiarias, la colocación de un préstamo Repo, la cancelación del swap con EEUU y hasta la crisis de Venezuela. ¿Es más recomendable esperar con los dólares “en la mano” hasta tener un panorama más claro?

Distintas voces del mercado recogidas por Infobae destacan que gran parte de las respuesta estará saber si la evolución del plan de estabilización promoverá un mayor descenso del riesgo país que convenza a los inversores de quedarse en bonos argentinos, cuyos rendimientos siguen siendo elevados.

El pago de la deuda realizado el viernes se dio en un contexto curioso: nadie pensaba en un incumplimiento por parte del Gobierno pero, a la vez, hasta último momento hubo dudas sobre cómo se implementaría el pago.

En la búsqueda de la previsibilidad, Félix Marenco, asesor financiero de Cocos Gold, consideró que la cancelación puntual de la deuda es en sí mismo un signo clave para los inversores: “El pago del Gobierno es una señal relevante en términos de cumplimiento de contratos, que es justamente lo que el mercado necesita ver de manera sostenida para que el riesgo país continúe bajando”.

os analistas destacan que la continuidad en el cumplimiento de contratos podría favorecer la reducción del riesgo país y mejorar el acceso al crédito

Cumplir con el pago “no es un evento disruptivo sino la continuidad de un proceso: pagar, honrar compromisos y normalizar la relación financiera del Tesoro con los inversores”. La regularidad aparece como un elemento que podría contribuir a reducir la prima de riesgo y mejorar el acceso a mercados de crédito.

El asesor financiero de Cocos Gold espera que “una parte relevante de esos dólares permanezca en el mercado argentino, donde los rendimientos siguen siendo atractivos frente a comparables de similar perfil crediticio, medido por consultoras internacionales”.

Ese atractivo se mantendrá en base a “la política fiscal y la estabilidad macroeconómica”. Si eso ocurre «el flujo puede contribuir a seguir comprimiendo spreads a lo largo de la curva”, en referencia a la diferencia entre tasas de interés de los bonos argentinos y los de referencia internacional. El especialista también remarcó la importancia de que en el Congreso “acompañe con las reformas estructurales”.

No todos los fondos seguirían el mismo destino. Marenco previó que “otra porción de los fondos probablemente se canalice hacia obligaciones negociables corporativas, especialmente en sectores como energía e infraestructura, y hacia instrumentos financieros dolarizados, que hoy ofrecen un buen balance entre rendimiento y riesgo”. El contexto de un riesgo país más controlado habilita que las empresas exploren nuevas emisiones de deuda, como sucedió en noviembre de 2025, cuando las colocaciones alcanzaron niveles récord.

De cara al año próximo, Marenco resumió: “el mensaje es claro: si Argentina sigue pagando y respetando las reglas, el escenario es constructivo. No hace falta épica; consistencia y previsibilidad son suficientes”.

Oportunidades en la curva de bonos

En el mercado hay quienes ven la chance de aprovechar subas aún mayores en el precio en los bonos. Federico Filippini, Head of Research de AdCap, aseguró: Vemos una oportunidad para extender duración dentro de la curva de bonos soberanos en dólares, que permiten capturar de manera más eficiente potenciales subas ante noticias favorables que podrían materializarse en las próximas semanas”.

El analista identificó dos factores recientes que podrían influir en el mercado: “Por un lado, esta semana el Banco Central comenzó a comprar reservas bajo el nuevo esquema monetario y cambiario. Por otro, el anuncio del REPO reduce la probabilidad de que los próximos vencimientos generen presión sobre las reservas”. El respaldo de estos movimientos se refleja en la percepción de menor riesgo ante futuras obligaciones de pago.

Filippini subrayó la importancia de la próxima revisión con el Fondo Monetario Internacional (FMI): “Hacia adelante, la próxima revisión con el Fondo —si bien no implicaría desembolsos significativos— podría actuar como un catalizador positivo, en la medida en que brinde respaldo a las recalibraciones del programa económico”. Además, el analista de AdCap sostuvo: “Seguimos considerando probable una mayor convergencia de las agencias de rating hacia una mejora en la calificación de la deuda soberana”. En este marco, Filippini destacó el bono AL35 como uno de los instrumentos más atractivos para capturar oportunidades.

Opciones según el perfil de riesgo

El equipo de Estrategia de IOL Inversiones analizó el nuevo escenario para quienes recibieron fondos tras el pago del Gobierno y planteó alternativas según el perfil de riesgo del inversor. Para el segmento conservador, los especialistas recomendaron un fondo común de inversión en dólares que prioriza la estabilidad al invertir en Letras del Tesoro de Estados Unidos y Obligaciones Negociables de alta calificación crediticia.

En el caso del perfil moderado, propusieron el “Bopreal Serie 1” con un rendimiento del 7,0% anual en dólares al vencimiento y la opción de rescate anticipado en abril de 2027. Según el análisis de IOL Inversiones, “este instrumento destaca por su baja volatilidad y se posiciona como una alternativa superadora frente a la deuda corporativa tradicional”.

Para quienes tienen mayor tolerancia al riesgo, la opción sugerida fue el bono “Global 2035 (GD35)”. “Para quienes buscan capturar la compresión del riesgo país, este bono ofrece un rendimiento efectivo del 9,5% anual en dólares. Es el vehículo ideal si el riesgo país llega hacia los 450-550 puntos básicos”, explicaron en IOL Inversiones.

Los pasos del Gobierno

Un informe del Grupo SBS sumó otra mirada y prevé que el ministro de Economía Luis Caputo y el presidente del BCRA Santiago Bausili puedan avanzar con medidas para administrar la deuda. Sus analistas afirmaron: “Consideramos que, a mayor ritmo de acumulación, mejor será la dinámica de los bonos en dólares, a la vez que potenciales operaciones de pasivos o recompras de bonos que reduzcan los exigente pagos en dólares de los próximos años podrían ser un complemento bullish para los bonos”.

Instrumentos como bonos soberanos, fondos comunes de inversión y obligaciones negociables aparecen entre las principales opciones para quienes buscan resguardar y potenciar su capital tras el reciente desembolso.
REUTERS/Matias Baglietto

Desde Grupo SBS sostuvieron a los bonos GD35 y GD41 como “top picks” para quienes buscan posicionarse en instrumentos de deuda en dólares. Al analizar el tramo corto de la curva, el informe indicó: “Si se contempla una hipotética operación de pasivos concentrada en el corto plazo (2029/30) podría haber atractivo en ese tramo esperando algún tipo de sweetener por parte del gobierno en caso de tratarse de un canje, o directamente una recompra”. El informe también destaca el nuevo bono AN29, que “puede terminar resultando atractivo pensando en la reinversión”.

El consenso entre los distintos analistas consultados apunta a que una porción significativa de los dólares que ingresaron por los pagos del Gobierno permanezca en el mercado local, en la previsión de que se mantengan los precios firmes de los bonos que erosionen el riesgo país.

La capacidad del Gobierno para sostener el orden fiscal y la estabilidad macro consolidaría el atractivo para la reinversión en la deuda local. La eventual mejora de la calificación crediticia y la posibilidad de nuevas emisiones corporativas configuran un escenario en el que los inversores podrían optar por mantener gran parte de su capital en el sistema financiero argentino.

Mientras tanto, la diversidad de instrumentos y perfiles de riesgo permite que cada inversor evalúe la conveniencia de reinvertir en bonos soberanos, fondos comunes de inversión, obligaciones negociables o explorar oportunidades en el tramo corto de la curva ante la expectativa de ofertas de recompra o canjes.