
¿Qué hacer ante lo inevitable? La mamá del escritor argentino Federico Jeanmaire -autor de Más liviano que el aire– tiene 94 y Alzheimer. Ya se sabe lo que es el Alzheimer: ningún chiste. Y, sin embargo, Jeanmaire consiguió escribir un texto cálido y, sí, divertido. La novela se llama Bali, está distribuyendo ahora, mientras leés esto, y te lleva a todos lo viajes de una mente que se va.
Ese, Bali, es el primero de los libros para leer esta semana. El siguiente, el filósofo alemán Markus Gabriel piensa y hace pensar sobre eso que nos ilusiona y nos asusta: la Inteligencia Artificial. Son tres conferencias que Gabriel dio en Buenos Aires, editadas por Fundación Medifé Edita y que se pueden descargar gratuitamente.
Finalmente, un trabajo sobre la dictadura militar argentina que hizo el periodista Patricio Zunini en 2023, cuando se cumplieron 40 años de su final. Entrevistó a figuras como Graciela Fernández Meijide-madre de un desaparecido y política-; el militar Martín Balza-que fue Jefe del Estado Mayor del Ejército entre 1991 y 1999-; el editor, fallecido en 2025, Daniel Divinsky– que tuvo que exiliarse tras ser detenido-; el periodista José Ignacio López-que tuvo el coraje de preguntarle al dictador Jorge Rafael Videla por los desaparecidos- y el disc jockey Alejandro Pont Lezica, por entonces uno de los principales musicalizadores del país.
1), “Bali”, de Federico Jeanmaire

Las cosas empiezan una mañana, cuando la madre mira hacia arriba y pregunta cómo se llaman esas cosas blancas. “Nubes”, dice la hija. La madre se asombra como si escuchara la palabra por primera vez, como si fuera un descubrimiento. Algo pasa, no hay como hacerte el distraído.
Lo siguiente es cuando aparece una salida: está feo, la hija siente que la depresión avanza, mira hacia afuera y dice que parece París. Porque sí lo dice, pero ya lo dijo y la madre lo toma y se suma: ¡siempre quiso conocer París! Entonces, están en París, pues. El limonero del patio es la Torre Eiffel, por ahí está el Sena… lo que era tristeza se vuelve alegría. Hasta andará en bote por el Sena.
De ahí, siguen otros “viajes”, por el mundo y por el tiempo. Senegal, los vikingos, Laponia, de todo. Contando con la inestimable ayuda de la enciclopedia Lo sé todo que la mamá había comprado en cuotas cuando eran chicos ella, narradora y Miguel Ángel, el hermano al que le escribe y que hace mil años que vive en Barcelona.

Mientras, desfila por el texto la vida de esa hija que no lo logró “polinizarse” con su pareja y que en este período, el de los viajes con la madre, encontrará a un hombre que, bueno, hay que ver.
“Una manera de contar el sufrimiento no solo de los que la padecen sino de aquellos que debemos cuidarlos”, escribió Jeanmaire en sus redes sociales. Pero también de encontrarle la vuelta a una vida que cambió, de saber cómo en vez de empujar una pared que no se va a mover, entrar en la fantasía para, por un rato, ser un poco feliz y hacer feliz a otro. Jeanmaire es escritor, ¿cómo no va a saber de esto?
2) “En torno a la inteligencia artificial”, de Markus Gabriel

Markus Gabriel a Argentina colocó en el centro del debate filosófico la cuestión de si la inteligencia artificial puede igualar o sustituir la experiencia humana. En el libro que reúne las conferencias que dio en la Argentina en 2019, En torno a la inteligencia artificial, el filósofo alemán sostiene que la inteligencia artificial es un modelo de pensamiento, pero no un pensar, estableciendo una distinción clave para comprender los límites y alcances de la tecnología digital.
Gabriel es una de las voces más reconocidas del nuevo realismo, corriente filosófica que dirige en Alemania junto a Maurizio Ferraris. Desde esta perspectiva, rechaza la promesa de una emancipación absoluta por la digitalización y advierte sobre los desafíos éticos y sociales que trae consigo el avance tecnológico. “Las computadoras nunca piensan realmente, sino que refuerzan nuestra inteligencia en la interacción entre el hombre y las máquinas”, afirmó durante sus charlas, recogidas por Infobae.
El análisis de Gabriel se desarrolla sobre varias oposiciones conceptuales: mundo versus campos de sentido, cerebro versus espíritu, mapa versus territorio. “Nunca podremos reemplazar la Selva Negra por Google Maps”, ejemplificó el autor.
En torno a la inteligencia artificial enseña que la inteligencia artificial no puede sustituir la complejidad ni la libertad del pensamiento humano. Porquee la inteligencia humana es inseparable de su base biológica, histórica y social, y el pensamiento es un sentido propio de los seres vivos no esreductible a procesos computacionales.
El libro advierte sobre los riesgos de identificar la mente únicamente con el cerebro y alerta frente a la tendencia a ajustar la autoimagen humana a los parámetros de la tecnología.
3) “Se va a acabar”, por Patricio Zunini

“Si aquel 25 de mayo de 1810 el pueblo se había reunido porque quería saber de qué se trataba, este 10 de diciembre lo hacía porque sabía que, unido, jamás sería vencido”, escribió Patricio Zunini en el arranque de su trabajo “Se va a acabar”, que publicó la editorial digital de Infobae en diciembre de 2023.
Vale volver sobre ese texto, sobre las palabras de esos entrevistados –Graciela Fernández Meijide, Daniel Divinsky, Martín Balza, José Ignacio López, Alejandro Pont Lezica– ahora que están por cumplirse 50 años del arranque de la peor dictadura argentina.
“Malvinas fue una bisagra importantísima porque hasta los que no estaban sensibilizados con los Derechos Humanos empezaron a decir: ‘Si estos son capaces de hacer eso, lo que dicen los organismos debe ser verdad’”, le dice a Zunini Graciela Fernández Meijide.
Y Balza, es crudo: “No hay listas. No hay listas en el Ejército. Pero, si alguien en su casa las tiene, ¿qué voy a hacer yo? ¿Atarlo? ¿Torturarlo?”
El editor Daniel Divinsky contó lo que vivió con quien entonces era su esposa, Kuki Miler: “Vinieron a buscarnos a la editorial en un Falcon y quedamos a disposición del Poder Ejecutivo. Primero nos llevaron a la Superintendencia de Seguridad Federal. Nos preguntaron el nombre, si éramos marido y mujer, y nos dejaron en una celda grande, que tenía un bañito. Era febrero del 77. En ese lugar todavía había rastros de un festejo de fin de año, con esvásticas pintadas en las paredes y demás”.
Pont Lezica habló de algo que fue fundamental, el rock nacional: “No había un límite claro entre el rock y la canción contestataria. La música levantaba banderas como el compromiso con la libertad, el respeto, el pensamiento: todo lo que no teníamos. La palabra libertad la vas a encontrar en un montón de canciones”.
Finalmente, José Ignacio López dijo que no tuvo miedo de pararse frente a Videla y preguntarle por los desaparecidos: “No, porque era un tema que se hablaba con algunos militares. Yo ya lo había hablado con Harguindeguy, por ejemplo”.
Voces de los que estaban ahí, para sentir el clima de época ante el aniversario que está por llegar el próximo 24.