ARCHIVO - Policía encubierto detiene a un manifestante de oposición al gobierno en una protesta contra el desabastecimiento de alimentos y el alto precio de productos alimenticios, en La Habana, Cuba, el 11 de julio de 2021 (AP Foto/Ramón Espinosa, Archivo)

La ONG Prisoners Defenders (PD) informó este jueves que un total de 22 presos cubanos por motivos políticos han sido excarcelados por el régimen de La Habana desde que anunció hace dos semanas un proceso acordado con el Vaticano que contempla la salida de prisión de 51 reclusos. El balance, difundido dos semanas después del anuncio oficial, revela que cerca del 60% de los beneficiados serían reos comunes, un patrón que la ONG ya documentó en el proceso de enero de 2025.

La mayoría de los 22 presos políticos liberados participaron en las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021, las mayores registradas en Cuba en décadas. Cumplían condenas de entre seis y 18 años por cargos como desórdenes públicos, desacato, atentado y sedición, delitos que organismos internacionales de derechos humanos han calificado como pretextos para criminalizar la disidencia.

Prisoners Defenders subrayó que entre los aproximadamente 29 reos comunes incluidos en el lote figura al menos una persona condenada por homicidio, además de otros con causas por robo con fuerza. La organización, con sede en Madrid, consideró que mezclar ese tipo de casos con presos de conciencia distorsiona el alcance real de la medida. “Estas continuas falsedades del régimen hacen daño a las familias de las víctimas en prisión y juega con sus vidas e ilusiones”, señaló PD en un comunicado en redes sociales.

Un policía impide el paso en las cercanías del Capitolio ante las protestas antigubernamentales en julio de 2021
EFE/Yander Zamora

La crítica apunta a una constante en los procesos de excarcelación impulsados bajo presión internacional. En enero de 2025, el régimen presentó la liberación de 553 reclusos como un gesto humanitario acordado con la administración del entonces presidente Joe Biden, con mediación del Vaticano, a cambio de que Washington retirara a Cuba de su lista de países patrocinadores del terrorismo. Sin embargo, según PD, solo el 40% de aquellos liberados eran presos políticos. Cuando Donald Trump asumió la presidencia y revirtió la decisión de Biden, La Habana siguió adelante con el proceso, que concluyó en marzo de 2025.

El actual ciclo se produce en un contexto de renovados contactos diplomáticos. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, se reunió el 28 de febrero en el Vaticano con el papa León XIV y el cardenal Pietro Parolin. Las primeras excarcelaciones coincidieron además con el anuncio del dictador Miguel Díaz-Canel de que La Habana había iniciado diálogos con representantes de la administración Trump, aunque el régimen no ha vinculado públicamente ambas cuestiones.

Las liberaciones no constituyen indultos ni extinguen las condenas: son beneficios penitenciarios condicionados al cumplimiento de requisitos durante el tiempo restante de la pena. Según documentó PD en el proceso anterior, varios excarcelados fueron detenidos de nuevo o forzados al exilio para evitar el regreso a prisión. Las condenas intactas funcionan como mecanismo de control sobre quienes salen en libertad.

Cuba cerró febrero de 2026 con 1.214 personas detenidas por motivos políticos, según Prisoners Defenders, la cifra más alta desde que la organización comenzó a documentar la situación carcelaria en la isla. Amnistía Internacional denunció que el régimen utiliza a los presos políticos como “fichas de cambio en un juego político” y exigió su liberación inmediata e incondicional. Prisoners Defenders reiteró la misma exigencia: la libertad de todos los presos políticos cubanos, sin condiciones ni mecanismos de control posteriores.