
La demanda de capacidad en los centros de datos para sostener el desarrollo de la inteligencia artificial, la computación en la nube y los servicios de internet continuará creciendo con fuerza a lo largo de 2026. En este escenario, la Argentina, por sus características únicas y un entorno de inversión más favorable, aparece como una oportunidad en la región.
La calificadora de riesgo Moody’s proyecta una inversión de al menos USD 3 billones en los próximos cinco años “para seguirle el ritmo al rápido crecimiento de la capacidad de los centros de datos y la inteligencia artificial, impulsado por inversiones de los hiperescaladores (grandes empresas tecnológicas que operan infraestructuras de computación a muy gran escala)”.
La inversión de los seis hiperescaladores estadounidenses fue cercana a los USD 400.000 millones en 2025 y está en camino de alcanzar USD 500.000 millones en 2026 y USD 600.000 millones en 2027.
El último informe de la entidad señala que la carrera por desarrollar nueva capacidad en centros de datos aún se encuentra en sus primeras etapas, con un sólido crecimiento de la capacidad que continuará a nivel global durante al menos los próximos 12 a 18 meses.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) proyecta que la capacidad global de los centros de datos, medida por el consumo de electricidad, alcanzará alrededor de 600 teravatios hora (TWh) en 2026, un 14% más que los 525 TWh estimados en 2025, lo que representa un aumento del 20% con respecto al consumo real de 436 TWh en 2024.
“Incluso los proyectos de centros de datos a hiperescala más grandes con niveles de capacidad superiores a los 300 MW comenzarán a entrar en operación en 2026, lo que aumentará exponencialmente la capacidad en algunos mercados y, al mismo tiempo, creará nuevos mercados. Estas nuevas instalaciones masivas acelerarán aún más la carrera por la IA y servicios en la nube”, afirma Moody’s.
Ahora bien, la carga informática instalada en la región alcanzó los 1.36 gigavatios (GW) en 2025, con casi 1 GW en construcción, y las tasas de vacantes en los principales centros, como São Paulo (Ba1 estable), Querétaro (Baa2 negativa) y Santiago se mantienen por debajo del 5%, lo que incrementa los precios de alquiler a niveles sin precedentes.
En este marco, “los gobiernos están atrayendo activamente a los hiperescaladores mediante incentivos fiscales y la simplificación de permisos”, destaca el informe.
Por caso, el régimen ReData de Brasil (Ba1 estable), el Plan México de México (Baa2 negativa), el Plan Nacional de Data Centers de Chile (A2 estable) y el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) de Argentina (Caa1 estable) sustentan una ola de proyectos a hiperescala.
No obstante, “los desafíos estructurales persisten, a pesar de la abundancia de energía renovable. La escasez de agua en Santiago y Querétaro, junto con las limitaciones de la red eléctrica, pone en peligro los plazos de los proyectos. La legislación pendiente en Brasil sobre formación en IA añade complejidad a las inversiones en infraestructura orientadas a la IA”, resalta Moody’s.
Es por ello que, dentro de la región, Argentina se ve en una posición privilegiada. Clima y geografía favorables, disponibilidad de energía, escalabilidad y disponibilidad de tierras y un interés creciente del sector privado son factores que pueden impulsar la inversión para instalar centros de datos en el país.
Un proyecto destacado es Stargate Argentina, una alianza entre OpenAI y Sur Energy para construir un mega data center en la Patagonia con una inversión estimada de 25.000 millones de dólares y una capacidad de hasta 500 megavatios, apoyado por energías limpias y respaldado por el gobierno local.
A su vez, semanas atrás, la provincia de Chubut dio los primeros pasos para preparar el terreno destinado a la instalación de centros de datos orientados a inteligencia artificial, con el objetivo de optimizar el flujo de información a nivel nacional y fortalecer la conectividad de la Argentina con el exterior.
Aunque las iniciativas prometen posicionar a Argentina en la vanguardia tecnológica, el país enfrenta desafíos.
Para Hernán Neirotti, Regional Manager de Secure Power (división de Schneider Electric), la Patagonia cuenta con un amplio potencial para albergar centros de datos de alta exigencia, apalancado en su capacidad de generación de energía limpia y en sus condiciones de conectividad.
Sin embargo, para que ese desarrollo se concrete, es clave avanzar con regulaciones claras, la formación de recursos humanos calificados y una planificación estratégica de largo plazo.