Por más diezmada que haya quedado para que pueda reunir los suficientes consensos políticos y aprobarse, especialmente en lo que respecta al capítulo impositivo-, no hay empresario que hoy no esté festejando la media sanción de la reforma de la legislación laboral en el Senado, y el Gobierno giró a Diputados con la intención de que se apruebe antes del 1 de marzo.
No tanto porque crean que, de esa manera, está garantizada la creación de empleo, sino porque cuando aparezcan las condiciones para que las empresas necesiten contratar más personal, el marco regulatorio será más amigable para el sector privado y habrá más límites para la litigiosidad.
La situación actual, desde mediados del año pasado, es de pérdida de puestos de trabajo y en el sector industrial, por ejemplo, no se espera que ese escenario se revierta. Es más, seguirá mermando.
Cuando aparezcan las condiciones para que las empresas necesiten contratar más personal, el marco regulatorio será más amigable para el sector privado
Los últimos datos de la Secretaría del Trabajo, que datan de noviembre, expusieron una contracción de 0,2% respecto de octubre (13.000 empleos menos) y de 1,3% interanual, lo que implicó 78.800 puestos de trabajos menos que en noviembre de 2024. La caída incluyó todas las categorías del empleo asalariado: el sector público perdió 0,9% y el trabajo en casas particulares bajó 1,2 por ciento.
Esta coyuntura se relaciona exclusivamente con el ajuste que viene teniendo la economía y la fuerte baja en la demanda, sumado a la apertura y a la competencia de productos importados.

En el caso de los empleos de la construcción, el fin de la obra público fue determinante, mientras que en los sectores industriales más sensibles se pierden puestos de trabajo diariamente. ¿Podrá la reforma laboral, de ser Ley la semana próxima, revertir este escenario? Definitivamente no. Según coinciden los empresario, la clave para que este proceso de destrucción de empleo se revierta es que crezca la economía con fuerza.
Para este año, las proyecciones privadas apuntan a un crecimiento del 3%, pero algunos sectores seguirán afectados. Y el industrial, que no es de los más beneficiados por el actual modelo económico, es de los que más trabajo genera.
En línea con esta visión, Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), destacó que “la realidad es que esto servirá para generar empleo cuando haya crecimiento económico. Nadie va a tomar gente por el simple hecho de que se mejoren las leyes laborales. Sí puede haber, potencialmente, algo de gente del mercado informal que pase a la formalidad, pero, básicamente, va a haber más empleo cuando haya crecimiento económico y las empresas tomen gente, no antes”.
Nadie va a tomar gente por el simple hecho de que se mejoren las leyes laborales. La realidad es que esto servirá para generar empleo cuando haya crecimiento económico (Weiss)
Respecto de lo que pueda ocurrir en 2026, Weiss agregó que la recuperación será heterogénea según los sectores: “Veo la actividad económica creciendo 3%, con múltiples diferencias entre sectores. Una cosa es hoy la energía, puede haber algo de minería; otra cosa es la industria que compite con el exterior, muy heterogénea. Nuestro caso, la construcción, va a estar igual: no vamos a seguir cayendo, pero tampoco vamos a crecer; no hay ningún motivo por el cual la construcción vaya a crecer este año”, dijo el empresario.
Desde la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (AmCham) coincidieron en remarcar que el Congreso está debatiendo una reforma necesaria para modernizar las relaciones laborales, reduciendo la litigiosidad y otorgando mayor previsibilidad, mientras se busca incentivar la formalización de trabajadores que hoy se desempeñan en la informalidad.
Según la entidad, las estructuras laborales estaban pensadas para los años ’70, lo que mantiene el empleo formal estancado y casi la mitad de los trabajadores en la informalidad. “La propuesta permite revisar las relaciones empleador-colaborador y reduce los costos y riesgos judiciales que desalientan nuevas contrataciones”, dijo la institución a través de sus redes sociales el día de la media sanción.

En la misma línea, Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CACyS), sostuvo que “el proyecto que obtuvo media sanción favorecerá tanto la formalización de relaciones laborales no registradas como la generación de nuevos puestos de trabajo. Es un paso muy importante en la dirección correcta que los argentinos nos debíamos desde hace mucho tiempo”.
“Ahora bien -aclaró-, debemos tener en cuenta que para lograr que el empleo privado registrado aumente de forma significativa y sostenida en el tiempo no basta con una ley… debe ser complementada con un entorno económico adecuado».
Por su parte, el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, remarcó que “lo primero que hay que destacar es que el sector del campo tiene una paritaria distinta a la ley laboral en general a través de la Comisión Nacional de Trabajo, donde están todas las entidades, más el gremio y el Gobierno”.
“Los aportes que ha hecho la Rural, justamente a la Comisión para mejorar lo que se viene haciendo, van a beneficiar mucho a ambas partes: me refiero a empleados y empleadores. La nueva ley es beneficiosa. Estábamos regidos por una ley que ya había quedado vieja, de los años 70, y aggiornar esa normativa nos parece que es muy bueno», apuntó.
Debemos tener en cuenta que para lograr que el empleo privado registrado aumente de forma significativa y sostenida en el tiempo no basta con una ley… debe ser complementada con un entorno económico adecuado (Grinman)
Confío en que la conjunción entre una macroeconomía saneada y esta actualización de la legislación permitirá importantes progresos en el mercado laboral, con sus consecuentes beneficios económicos y sociales”.
Cambios en las pyme
La Unión Industrial Argentina también resaltó los cambios que la nueva norma introduce para las pyme industriales. La entidad sostiene que el nuevo marco normativo apunta a resolver distorsiones que afectan la productividad, generan litigiosidad y limitan la capacidad de los empresarios para organizar sus empresas.
Entre los puntos destacados, la norma con media sanción legislativa aclara la gobernanza interna, limita la gestión sindical a 10 horas, establece criterios objetivos para indemnizaciones y crea un Fondo de Cese Laboral.

La UIA sostiene que la norma introduce herramientas para reducir bloqueos y tomas de planta, elimina la ultraactividad de los convenios y fortalece las facultades del empleador para estructurar el trabajo según necesidades productivas. Además, regula el banco de horas, ordena el ausentismo y corrige la responsabilidad en la tercerización.
Desde la entidad fabril resaltaron que la Ley por sí sola no genera empleo, porque se trata de un proceso complejo con muchas variables en juego, pero que constituye un paso fundamental para construir un marco normativo previsible para las relaciones laborales.
Propuestas de la UIA
En ese marco, tres miembros de la mesa chica de la entidad se reunieron este viernes con el ministro de Economía, Luis Caputo, y le presentaron un conjunto de propuestas para impulsar la recuperación de la actividad industrial y mejorar la competitividad. La entidad dialogó sobre la importancia de la modernización laboral y analizó el contexto actual, destacando el ordenamiento macroeconómico pero advirtiendo también sobre las dificultades del proceso de estabilización y su impacto en el sector.

Entre las medidas presentadas se incluyen la reducción de costos laborales no salariales -como la posibilidad de computar las contribuciones patronales contra el IVA—, incentivos a la formalización laboral, esquemas de crédito y financiamiento productivo para pyme, devolución de saldos de IVA para insumos de construcción, eliminación de derechos de exportación pendientes, aumento de reintegros a exportaciones y planes de alivio fiscal y financiero.
También se abordó el fortalecimiento de controles frente a importaciones subfacturadas. Todas las iniciativas buscan reactivar la economía industrial, fomentar la formalización laboral y mejorar la competitividad, mientras el Ministerio de Economía se comprometió a analizar las propuestas y continuar el diálogo técnico para evaluar su implementación.