El gobierno argentino sigue de cerca la inminente colocación de deuda por parte de Ecuador tras siete años fuera de los mercados internacionales.

La inminente colocación de un bono por parte de Ecuador luego de siete años de ausencia en los mercados internacionales representa un hito para el país y, al mismo tiempo, un caso testigo para el gobierno argentino. Según anunció la administración del presidente Daniel Noboa, lo que se capte con esta emisión se utilizará en su totalidad para recomprar deuda ya existente en el mercado.

Ecuador y Argentina vienen con situaciones muy parecidas en lo que respecta a su realidad en los mercados financieros. Ambos países no emiten deuda en el mercado internacional hace mucho tiempo y el riesgo político genera fuerte subas del riesgo país el año pasado.

La reelección de Noboa como presidente ecuatoriano provocó un derrumbe del riesgo país desde más de 1.000 puntos básicos a solo 500 unidades en los últimos meses.

Argentina tuvo un recorrido similar. La previa a las elecciones legislativas había impulsado el riesgo país hasta la zona de 1.200 puntos, pero tras la victoria oficialista en octubre se produjo una disminución que perforó los 600 puntos.

La diferencia entre el riesgo país de Ecuador y Argentina es de solo 100 puntos. Pero suficiente para que el país latinoamericano haya decidido “romper el hielo” y volver al mercado internacional.

La colocación sería el viernes, según se anunció. Claro que todo fue antes que Donald Trump anunciara una nueva guerra de aranceles, esta vez contra la Unión Europea para forzar el control de Groenlandia.

Los mercados tuvieron ayer su peor jornada desde mediados de octubre y sufrieron todos los activos financieros. Wall Street tuvo caídas del 2%, pero incluso también hubo ventas de bonos del Tesoro americano. La búsqueda de refugio favoreció al oro, que subió más de 3% y quedó cerca de los USD 4.800 la onza.

En este contexto, salir a buscar nuevo financiamiento como planea Ecuador el viernes puede tener algún grado de complicación o un costo algo más elevado al que se planificaba.

Daniel Noboa, presidente de Ecuador. EFE/EPA/GIAN EHRENZELLER

La decisión del gobierno ecuatoriano también generó debates entre los analistas argentinos. ¿Es necesario que caiga mucho el riesgo país para colocar en el mercado internacional o la mejor forma de lograrlo es con una primera emisión a tasa un poco más alta?

No son pocos los que consideran que una colocación internacional aún a tasas más altas sería una buena señal para los inversores. Sobre todo si, como decidió Ecuador, utilizará los fondos frescos para salir a recomprar bonos que vencen en 2030 y 2035.

Si el regreso de Ecuador a los mercados internacionales es exitoso podría impulsar al Gobierno argentino a hacer lo mismo en un corto tiempo. De acuerdo a las condiciones actuales de mercado y a la turbulencia de los últimos días, el nuevo bono debería salir a un rendimiento cercano al 9% anual.

El plazo de los nuevos bonos oscila entre 7 y 12 años, mientras que el monto de la colocación dependerá de la demanda que surja del mercado. Es posible que se trate de una emisión más chica debida al contexto de mayor volatilidad de las bolsas en las últimas jornadas.

El equipo económico que lidera Luis “Toto” Caputo comenzó el camino de acumular reservas a través de la compra de dólares del Central. Ayer gracias a la suba del oro las reservas llegaron a USD 44.874 millones, el nivel más alto de la administración de Javier Milei.

Caputo señaló que quiere reducir la dependencia de Wall Street, sacándole presión a una posible emisión de deuda de Argentina en los mercados internacionales al menos en el corto plazo.

El último pago de capital e intereses de bonos se realizó en parte con una línea de financiamiento de bancos internacionales, contra la entrega como garantía de bonos en dólares.