Un planeta errante es un mundo que viaja solo, sin una estrella que lo acompañe. Se desplaza solo por el espacio interestelar.

Por primera vez, un equipo de científicos de diez países logró medir directamente la masa y la distancia de un planeta errante mediante observaciones coordinadas desde la Tierra y el espacio.

Publicaron el estudio en la revista Science y los resultados abren acceso a información sobre ese tipo de planetas que antes era inalcanzable.

El planeta tiene una masa parecida a Saturno y se ubica a 9.780 años luz del centro de la Vía Láctea.

Científicos logran medir por primera vez la masa y la distancia de un planeta errante mediante observaciones coordinadas desde la Tierra y el espacio./Crédito OGLE

“La mayor dificultad fue ganarle al tiempo, porque este evento de microlente duró solo alrededor de dos días”, contó a Infobae el doctor Subo Dong, del Departamento de Astronomía de la Universidad de Pekín, en China.

Lo que permitió lograrlo fue “una combinación de suerte extraordinaria, que probablemente solo ocurre una vez en la misión de más de una década de Gaia, y la persistencia de los relevamientos de microlente desde la Tierra”, aclaró.

“Por casualidad, durante la ventana de unos dos días del evento, Gaia no solo estaba escaneando esa región, sino que, gracias a una configuración orbital especialmente favorable, observó el objetivo seis veces en unas dieciséis horas, al comenzar cerca del pico de magnificación. Así se obtuvo la cobertura y el muestreo necesarios”, precisó.

Subo Dong lideró la investigación internacional que logró medir por primera vez la masa y la distancia de un planeta errante./Universidad de Pekín

Fue fundamental -puntualizó en la entrevista con Infobae– que los relevamientos terrestres, como KMTNet y OGLE, “monitorearan cientos de millones de estrellas hacia el bulbo galáctico con alta frecuencia”.

Gracias a la medición, los astrónomos podrán entender mejor cómo surgen y se expulsan planetas lejos de cualquier estrella.

Participaron equipos del Instituto Kavli de Astronomía y Astrofísica, el Observatorio Astronómico de Varsovia, la Universidad de Cambridge, el Instituto de Ciencia y Tecnología de Corea del Sur y otros centros de China, Corea del Sur, Polonia, Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Israel y Suiza.

Mundos invisibles, técnicas nuevas

Los planetas errantes son mundos que no giran alrededor de ninguna estrella y viajan solos por la galaxia./Archivo ESO

Los planetas errantes no emiten luz y solo se detectan cuando su gravedad curva la luz de una estrella lejana, en un fenómeno conocido como microlente gravitacional.

Esta técnica permitió descubrir algunos planetas, pero hasta ahora no era posible conocer exactamente su tamaño ni ubicación. Estos cuerpos suelen descubrirse por pura coincidencia, porque el efecto es breve y puede pasar inadvertido.

Los científicos buscaban una manera precisa de medir sus características sin depender de cálculos aproximados.

El hallazgo publicado en Science confirma que los destellos observados por telescopios proceden de mundos con masa planetaria y no de objetos desconocidos./ OGLE

El equipo observó el mismo evento desde la Tierra y desde el telescopio Gaia en el espacio. Así lograron calcular el paralaje de microlente, una diferencia en el tiempo con la que llega la luz, que permite saber la masa y la distancia del planeta.

Quisieron averiguar si los planetas errantes nacen en sistemas con estrella y después son expulsados, o si se forman solos. Este paso resulta clave para entender la historia de la Vía Láctea.

Un destello en la galaxia

Observaciones simultáneas desde el telescopio Gaia y relevamientos terrestres como KMTNet y OGLE permitieron calcular el paralaje de microlente gravitacional./ OGLE

El 3 de mayo de 2024, las iniciativas KMTNet y OGLE detectaron el evento, que llamaron KMT-2024-BLG-0792 y OGLE-2024-BLG-0516.

Consistió en un aumento temporal en el brillo de una estrella, causado por el paso de un planeta errante frente a ella, lo que generó el efecto de microlente gravitacional.

Los telescopios de KMTNet en Chile, Sudáfrica y Australia, y el telescopio OGLE en el Observatorio de Las Campanas en Chile, registraron imágenes con alta frecuencia.

El telescopio espacial Gaia, de la Agencia Espacial Europea, observó el mismo evento desde el espacio, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra.

La estrella fuente del evento era una gigante roja situada en el bulbo galáctico, sobre la cual se detectó el efecto de microlente por el planeta errante./ OGLE

“La luz alcanzó su máximo en Gaia casi dos horas después que en la Tierra”, comentaron los investigadores. Esa diferencia permitió calcular la masa y la distancia del planeta.

Los datos mostraron que la estrella fuente era una gigante roja ubicada en el bulbo de la Vía Láctea. El planeta, que causó el efecto de lente, se encuentra a unos 3.050 pársecs (equivale aproximadamente a 9.943 años luz).

El modelo empleado permitió calcular que el planeta tiene 0,219 veces la masa de Júpiter, casi igual a Saturno. Es la primera vez que se determina con tanta precisión la masa de un planeta errante de baja masa.

La colaboración internacional entre telescopios en varios continentes y un satélite en el espacio fue clave.

El planeta solitario

El planeta errante fue detectado gracias a observaciones realizadas desde Chile, Sudáfrica, Australia y el espacio./ OGLE

El hallazgo del planeta solitario confirma que los destellos captados por los telescopios realmente provienen de mundos con masa planetaria, no de objetos desconocidos.

Su masa, mayor que la de la mayoría de los planetas errantes detectados hasta ahora, revela un pasado agitado: nació en un sistema con estrella y acabó expulsado tras una fuerte interacción gravitatoria.

Andrzej Udalski, líder del proyecto OGLE, fue uno de los autores principales de la investigación sobre el planeta errante/OGLE

Los científicos saben que observar un planeta errante es poco frecuente porque depende de una alineación precisa entre el planeta, una estrella lejana y los instrumentos de observación.

Pero cada vez que eso ocurre se suma una pieza clave para entender la variedad y el destino de esos mundos.

En los próximos años, el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman de la NASA, que se lanzaría en 2027, buscará miles de planetas errantes al emplear la técnica de microlente gravitacional.

La misión espacial que rinde homenaje a la astrónoma Nancy Grace Roman buscará miles de planetas errantes en la galaxia mediante la técnica de microlente gravitacional. (NASA)

La investigación publicada en Science muestra que unir observaciones terrestres y espaciales permite medir directamente la masa y la distancia de estos planetas, una estrategia que será esencial para el éxito de futuras misiones.

Misiones en curso, como Gaia de la Agencia Espacial Europea, y próximas, como Euclid, también reforzarán la búsqueda y el estudio de esos objetos.

“Esta investigación es la primera vez que se logra medir un planeta errante con el uso del método de paralaje de microlente”, subrayó el científico Dong.

“Esto abre el camino para que en el futuro se puedan detectar muchos más de estos planetas de forma sistemática -afirmó en la entrevista con Infobae-. Las próximas misiones espaciales tendrán instrumentos y planes específicos para buscar planetas errantes, sin depender de la suerte. Será posible pasar de encontrar uno por casualidad a descubrir muchos de manera regular”.