
El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, que preside Máximo Kirchner, se encamina a renovar autoridades el próximo 15 de marzo y serán dos grandes grupos los que llevarán adelante una negociación con el objetivo de esquivar una elección interna que sería inédita. Así, el espacio que responde a Cristina Kirchner, por un lado, y quienes reportan en el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), de Axel Kicillof, por el otro, están a días de acelerar las conversaciones para definir si habrá una lista de consenso o efectivamente la sucesión del actual presidente será mediante comicios.
En el MDF hay algunas posiciones más enfáticas en plantear que este es el momento de darle a Kicillof —de manera plena— la botonera política del peronismo, tanto para transitar los dos años que le quedan al frente de la provincia de Buenos Aires como para la discusión venidera: el 2027. El gobernador planteó semanas atrás ante intendentes propios que quien vaya a conducir el partido deberá estar en sintonía con los intereses del gobierno provincial.
Hay algunos nombres que merodean posibles candidaturas en caso de internas o que se pondrán en la mesa desde el MDF. Lo cierto es que la posición en el kicillofismo no es homogénea. La vicegobernadora, Verónica Magario, es una de las más activas para disputar la conducción. El intendente de La Plata, Julio Alak, es otra de las figuras cercanas al mandatario que se repiten y al que le endilgan la condición de figura de consenso.

Sin embargo, en el campamento kirchnerista la sensación parece ser otra. Días atrás, la diputada nacional Teresa García dijo que notaba “apurados a los compañeros del MDF” en relación a la decisión de juntar avales y empezar a armar listas a nivel distrital, ya que la renovación de autoridades del consejo provincial trae consigo el recambio en los PJ de los 135 municipios. Ahora, con el cronograma electoral corriendo y los padrones en observación, desde el kirchnerismo esperarán cumplir esa etapa para luego sentarse a negociar con el sector de Kicillof.
Fuentes de este sector aseguraron a este medio que “todavía no hay nombres” y que aspiran a llegar a una lista de consenso. Un dirigente de peso del espacio cristinista aseguró, además, que en la última reunión del Consejo del partido —ocurrida en diciembre del año pasado en el distrito de Malvinas Argentinas y en donde se eligió el 15 de marzo como fecha para la renovación de autoridades— desde el entorno de Kicillof pidieron llegar a una lista de consenso y que ese fue el acuerdo.
“Solemos respetar los acuerdos. Eso fue lo que planteó el MDF el día que pidieron los apoderados. Que querían unidad”, describen cerca de Máximo Kirchner. En rigor, en la última reunión del PJ, el espacio de Kicillof llegó al encuentro con el planteo de ampliar la representación de apoderados. Así fue que el grupo se amplió y se le dio lugar a dos figuras a propuesta de Kicillof: Ana Laura Ramos, una funcionaria del círculo de Alak y la subsecretaria Legal y Técnica de la provincia, María Sol Berriel; en representación de la Secretaria General de Gobernación, Agustina Vila; una funcionaria con rango ministerial y de extrema confianza de Kicillof.

Quienes negociarán por el cristinismo también consideran que “no debería ser difícil avanzar”, en un marco de consenso. Reconocen que no será un marco exento de tensión, pero que “si prima la razón”, habrá unidad. En el kicillofismo, algunas voces aseguran que esa unidad de la que habla el kirchnerismo es —en realidad— condicionamiento.
¿Qué podría suceder? Un escenario asemejable a las negociaciones de las listas para las elecciones del año pasado, tanto en septiembre como en octubre. Pese a las febriles negociaciones y los riesgos de ruptura que hubo —sobre todo para las listas provinciales—, la sangre no llegó al río. “Cuando se corrió la fantasía, la cosa fluyó”, rememoran en el kirchnerismo a seis meses de aquel momento en el que MDF llegó a armar listas para las ocho secciones electorales que luego quedaron sin efecto. En una reunión con funcionarios e intendentes del MDF, el mandatario bonaerense también planteó que hay que estar atentos a lo que suceda con el PJ y mandó a armar listas en los distritos donde podría haber internas.
Desde este jueves y hasta el martes de la semana que viene se exhibirán los padrones que serán los válidos en caso de que haya una compulsa interna el próximo 15 de marzo. En los próximos cinco días se podrán hacer observaciones y tachas al padrón electoral del PJ. Luego, el martes 3 de febrero vence el plazo para la presentación de avales. Para ese momento las conversaciones estarán más que avanzadas.
El 8 de febrero es el día D. Será cuando venza el plazo para definir candidatos. Se sabrá si habrá una sola lista o bien todo se dirimirá en elecciones. En el kirchnerismo plantean que primero hay que resolver los padrones y que estén todos los plazos legales cumplidos.