Moody’s mantuvo la calificación crediticia de Argentina y determinó cuáles son los desafíos para mejorar la nota del país. Foto: CAF

La suba de los bonos soberanos y la baja del riesgo país reflejaron que la estrategia de acumular reservas es la adecuada. El Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó la compra de más de USD 500 millones que el Banco Central acumula en enero. Los bonos tuvieron subas de hasta 1% y redujeron el índice de riesgo soberano en 15 unidades (-2,6%) a 571 puntos básicos.

En medio de los elogios por la decisión del Gobierno, un informe de la calificadora de riesgo, Moody’s, fue desalentador. Mantuvo la calificación argentina en Caa1 argumentando que el país “está experimentando un ajuste macroeconómico respaldado por un programa del FMI, pero el ajuste estructural limitado en las finanzas externas ha inhibido la capacidad del Banco Central para acumular reservas internacionales y garantizar la sostenibilidad de la balanza de pagos a medio plazo. La baja disponibilidad de divisas sigue siendo el principal desafío para el pago puntual de la deuda soberana y limita el perfil crediticio”.

El informe, redactado después del viernes pasado, plantea dudas en el pago de aquí en adelante y agrega que “la perspectiva estable refleja un equilibrio entre riesgos positivos y bajistas, ya que los desafíos e incertidumbres políticas persisten en el nivel actual de calificación”.

Moody’s indicó que mejoraría la calificación soberana “si el progreso continuado en la liberalización económica y la profundización de las reformas estructurales abordan de forma duradera los desequilibrios económicos y comienzan a afianzar la sostenibilidad de la deuda. Una acumulación sostenida de reservas internacionales a partir de entradas de divisas no generadoras de deuda significativamente mayores podría sostener una calificación más alta”.

El BCRA, en tanto, continuó acumulando reservas. Ayer compró USD 47 millones, poco más del 10% de los USD 409 millones operados en el Mercado Libre de Cambios (MLC). La autoridad monetaria se comprometió a comprar 5% del monto de negocios, proporción que en lo que va de enero superó ampliamente.

El informe de la consultora F2 que dirige Andrés Reschini señaló que “las compras de divisas no estarían expandiendo la base monetaria ya que, al menos hasta el 12 de enero (último dato disponible), habría una pequeña contracción de modo que el BCRA estaría manteniendo cierta prudencia en este punto, tal como lo anunció en el comunicado de la nueva fase. Esta política sesgada hacia la contracción está teniendo como resultado tasas reales en ascenso que, según el cierre de la rueda en BYMA (t+1, PPT) rondarían el 9,5% anualizado lo que puede estar impactando en las cotizaciones de los activos locales, además de ser un lastre para el nivel de actividad”.

Las tasas fueron las protagonistas de la rueda de ayer. La licitación del Tesoro al renovar a valores más bajos las LECAP obligó a un retroceso de los bonos a tasa fija más cortos lo que hizo que su rendimiento supere 3% efectivo mensual hasta mediados de abril. De todas maneras, casi todo los plazos superan la inflación de diciembre, lo que garantiza un futuro de ganancias a los que apuesten en pesos (carry trade).

Como contrapartida, la oferta de dólares es elevada. En la licitación de ayer de Obligaciones Negociables de Telecom, se ofrecieron USD 2.247 millones, pero la empresa solo aceptó USD 600 millones a 10 años al 8,50% anual, una tasa similar a la de las REPO que tomó el Gobierno a un año de plazo.

En este escenario, el dólar mayorista estuvo más ofrecido y cerró con una baja de $12 (-0,8%) a $1.441 que se reflejó en los precios de todos los plazos del dólar futuro.

Los dólares financieros también se derrumbaron. El MEP bajó $8 (-0,5%) a $1.474 y el contado con liquidación (CCL) cedió $11,50 (-0,8%) a 1.515 pesos. El “blue” perdió $5 y cerró a 1.510 pesos.

La Bolsa padeció las elevadas tasas y sigue sin conocer datos positivos. El S&P Merval de las acciones líderes bajó 0,8% en pesos y quedó neutro en dólares. Las subas más destacadas fueron las de Metrogas con 7,8% y VALO con 4,4 por ciento.

En el exterior, el escenario que domina las reglas de juego sigue sin aplacarse. El petróleo, que ayer bajó más de 3%, se mostró más estable en el after market. El oro prolongaba su baja y estaba negativo en 0,27% tras el récord de hace dos ruedas. Las Bolsas de Nueva York mostraba a sus tres principales índice en verde.

Se espera otra buena rueda para los bonos y alzas selectivas en las acciones en particular en los bancos que están algo retrasados. Las tasas seguirán dominado el panorama y son la preferencia de los inversiones.