Le tomó 20 años al director surcoreano Park Chan-wook regresar al Festival de Cine de Venecia —y el mismo tiempo al veterano cineasta para realizar su última película. El director de Old Boy —que lo catapultó al escenario internacional en 2004 tras ganar el Gran Premio en Cannes— estrena su más reciente largometraje, No Other Choice.
Se trata de un thriller sobre un veterano empleado de una empresa papelera que es despedido y decide eliminar a posibles competidores para un nuevo puesto. Es una de las 21 películas en competencia por el máximo galardón de Venecia, el León de Oro.
Antes del estreno, Park dijo que durante los 20 años que llevó hacer la película, contaba la trama dondequiera que iba. “No importaba a dónde fuera, la contaba; no importaba el país, la cultura, todos se identificaban con la historia. Lo interesante es que siempre decían: ‘Oh, esa es una historia muy oportuna’”, dijo Park.
“Cualquiera que esté ahí afuera tratando de ganarse la vida en la actual sociedad capitalista moderna, lo sabe… Todos albergamos ese profundo temor a la inseguridad laboral”, afirmó. Pero a pesar del serio comentario social en la película sobre los trabajadores y el capitalismo, carcajadas llenaron la sala durante la proyección de prensa ante los obstáculos cada vez mayores que el protagonista debe superar.
Venganza y perdón
Park estuvo por última vez en Venecia en 2005, con Lady Vengeance, la entrega final de su “Trilogía de la Venganza”, que exploraba los rincones más oscuros de la experiencia humana. Ganó dos premios. El director, con un marcado interés por la venganza y el perdón —cuyas películas violentas o eróticas no temen provocar— ganó el premio a mejor director en Cannes hace tres años por Decision to Leave, un thriller romántico.
El maestro de la comedia negra se ha convertido en una gran influencia en la industria cinematográfica surcoreana. Su sangriento thriller de venganza Oldboy seguía a un hombre encarcelado sin explicación en una habitación durante 15 años, antes de ser liberado para buscar a su torturador.
La película es vista como precursora de la comedia negra Parásitos de su compatriota Bong Joon Ho, que en 2019 ganó en Cannes y un año después el Oscar, siendo la primera vez que una película en idioma no inglés gana el premio a “Mejor Película”.
“Solo reconociendo los deseos más oscuros de una persona y examinando adecuadamente su existencia sabrás de qué están hechos los seres humanos”, dijo Park en el Festival Internacional de Cine de Busan en 2021. Habiendo estudiado filosofía en la Universidad Sogang en Seúl, el cineasta de voz suave es un gran amante de la literatura, especialmente de Emile Zola y Philip Roth.
Su película de vampiros de 2009, Thirst, fue una adaptación de Thérèse Raquin de Zola, y su romance lésbico La doncella” (2016), está basado en la novela Falsa identidad de la autora británica Sarah Waters.
No Other Choice está basada en la novela El hacha (1997), de Donald E. Westlake. Park ha trabajado extensamente en televisión, especialmente en la miniserie en inglés La chica del tambor”, adaptada de la novela de John Le Carré, y en la serie de HBO del año pasado El simpatizante, sobre un espía norvietnamita.
Fuente: AFP
[Fotos: REUTERS/Yara Nardi]