Panamá busca en Davos potenciar su plataforma logística. (AP Foto/Matias Delacroix)

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, inició su agenda oficial en el Foro Económico Mundial (WEF) en Davos, Suiza, con una serie de encuentros de alto nivel orientados a abrir nuevas oportunidades de inversión y negocios para el país, en un momento en que la economía panameña enfrenta retos estructurales y una presión creciente por diversificar sus motores de crecimiento.

Durante la jornada, Mulino se reunió con el presidente de Suiza, Guy Parmelin, con quien acordó estrechar las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambos países.

Suiza es actualmente el tercer mayor inversionista en Panamá, con un capital acumulado de $5.5 mil millones concentrado en los sectores comercial, financiero y de industria manufacturera.

En ese contexto, el mandatario panameño destacó que la reciente integración de Panamá al Mercosur, el quinto bloque comercial más grande del mundo, refuerza el atractivo del país como plataforma logística y puerta de entrada para la industria farmacéutica suiza hacia Suramérica.

La apuesta por el sector farmacéutico no es casual. Panamá ha intentado durante años consolidarse como un hub regional de salud y logística médica, aprovechando su conectividad aérea, su zona franca y su posición geográfica.

José Raúl Mulino y Guy Parmelin dialogaron en Davos sobre comercio, inversión y el Canal de Panamá. Foto:Cortesía

Sin embargo, el país todavía enfrenta limitaciones en infraestructura especializada, capital humano y marcos regulatorios para atraer inversiones de gran escala en ese segmento.

En Davos, Mulino busca enviar la señal de que Panamá quiere pasar de ser un punto de tránsito a un centro de valor agregado para industrias de alto contenido tecnológico.

Por la parte suiza, Parmelin expresó interés en conocer la estrategia de la marina mercante panameña, reconocida como la más grande del mundo por su número de buques registrados, así como el potencial logístico del país y el papel del Canal interoceánico.

Actualmente, la Autoridad del Canal de Panamá impulsa proyectos como el reservorio de Río Indio, dos futuros megapuertos y un gasoducto, iniciativas orientadas a reforzar la sostenibilidad hídrica, energética y operativa de la vía interoceánica, clave para la economía panameña y el comercio mundial.

Estos proyectos, sin embargo, no están exentos de desafíos. El reservorio de Río Indio enfrenta cuestionamientos sociales y ambientales, mientras que los megapuertos y el gasoducto dependen de un entorno geopolítico cada vez más complejo, marcado por tensiones entre Estados Unidos y China por la influencia en infraestructuras estratégicas.

Los proyectos que impulsa el Canal, como dos puertos y un gasoducto, han despertado interés internacional. REUTERS/Enea Lebrun

Ambos mandatarios también destacaron la ventaja de la reciente apertura de la embajada de Panamá en Berna y recalcaron el interés de impulsar el comercio bilateral.

Actualmente, el café es el principal producto de exportación panameño hacia Suiza, mientras que desde ese país europeo destacan las exportaciones de productos farmacéuticos, relojería, aparatos ópticos y bebidas alcohólicas.

La balanza comercial sigue siendo asimétrica, lo que refleja una de las debilidades estructurales de la economía panameña: su limitada capacidad exportadora de bienes con valor agregado.

Interés de Singapur

Además del frente europeo, Mulino sostuvo una reunión bilateral con el presidente de Singapur, Tharman Shanmugaratnam, en la que invitó al sector empresarial de ese país asiático a ampliar sus inversiones en Panamá en sectores como aviación, tecnología, energía y logística.

La estrategia apunta a aprovechar la plataforma de conectividad panameña como puerta de entrada al mercado latinoamericano, una narrativa que el país ha utilizado durante décadas, pero que hoy enfrenta mayor competencia de hubs emergentes en la región.

Singapur, uno de los centros logísticos y financieros más avanzados del mundo, representa para Panamá un socio estratégico no solo por inversión directa, sino por transferencia de conocimiento y modelos de gestión.

Shanmugaratnam mostró interés en facilitar que la industria de aviación de su país retome operaciones en Panamá, lo que implicaría reforzar la conectividad aérea con Asia, un mercado aún poco explotado por el país centroamericano.

El presidente José Raúl Mulino se reunió en Davos con su homólogo de Singapur, Tharman Shanmugaratnam, quien expresó interés en el sector aéreo panameño. Foto:Cortesía

Ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de realizar una visita oficial a Singapur con misiones empresariales, para concretar oportunidades de negocios.

Como adelanto, Mulino también informó sobre los proyectos del Canal que incluyen dos megapuertos, un tema de alto interés para Singapur, dada su experiencia en gestión portuaria y logística global.

En paralelo, Panamá manifestó su interés en que Singapur se convierta en un enclave estratégico en el proyecto de desarrollo de semiconductores, un sector altamente competitivo y dominado por grandes potencias tecnológicas.

La aspiración de incursionar en esta industria refleja la intención de diversificar la matriz productiva del país, pero también evidencia la brecha que existe entre esa ambición y la realidad local en términos de talento especializado, infraestructura tecnológica y ecosistemas de innovación.

Mulino también aprovechó el encuentro para invitar a Singapur a adherirse al Tratado de Neutralidad del Canal de Panamá, como una garantía al comercio mundial.

Este gesto busca reforzar el respaldo internacional al estatus del Canal como infraestructura neutral, en un momento en que la geopolítica vuelve a poner en el centro las rutas estratégicas de comercio y energía.

Durante estas reuniones, el presidente panameño estuvo acompañado por los ministros Felipe Chapman (Economía y Finanzas), José Ramón Icaza (Asuntos del Canal y Metas) y Julio Moltó (Comercio e Industrias), además de Kristelle Getzler, secretaria de Asuntos Económicos y Competitividad de la Presidencia. La composición de la delegación refleja que el eje de la agenda en Davos está puesto en inversión, comercio, logística y competitividad.

En el fondo, la participación de Mulino en Davos busca reposicionar a Panamá en un contexto internacional más exigente.

Los ministros de Asuntos del Canal, de Economía y Finanzas y de Comercio e Industrias acompañan al presidente José Raúl Mulino en Davos, Suiza. Foto: Cortesía

El país enfrenta una desaceleración económica, presiones fiscales, reformas pendientes en el sistema de pensiones y una necesidad urgente de atraer inversión privada para reactivar sectores como construcción, logística, energía y manufactura ligera.

En ese marco, Davos se convierte más en una vitrina de señales políticas y estratégicas que en una fuente inmediata de anuncios concretos.

Mulino intenta vender una narrativa de Panamá como plataforma logística ampliada, hub energético, socio confiable para industrias farmacéuticas y tecnológicas, y actor comprometido con la neutralidad del Canal y el comercio global.