El pronóstico prevé lluvias entre normales y por debajo de lo habitual durante abril, mayo y junio. Archivo

La transición climática hacia la temporada lluviosa en Panamá estará marcada por un comportamiento variable de las precipitaciones y altas temperaturas durante el segundo trimestre de 2026.

El más reciente boletín de pronóstico climático del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA), proyecta condiciones entre normales y por debajo de lo habitual en gran parte del país, en un contexto donde los modelos estacionales advierten la posibilidad de eventos intensos de corta duración.

Para el mes de abril, el informe indica que los valores de lluvia acumulada se ubicarán entre normal y cercano a lo normal, aunque con una tendencia a la disminución.

Este período marca el inicio de la transición entre la estación seca y la lluviosa, especialmente en la vertiente del Pacífico, donde la entrada de la humedad comienza a generar precipitaciones hacia finales del mes.

A pesar de ello, abril mantiene altos niveles de radiación solar, lo que lo posiciona como uno de los meses más calurosos del año, con temperaturas elevadas en varias regiones.

Las proyecciones para mayo indican que la precipitación se mantendrá en rangos cercanos a lo normal, pero con una distribución irregular, influenciada por cambios en los patrones atmosféricos regionales.

Abril se perfila como uno de los meses más calurosos del año por alta radiación solar. (Foto: VisualesIA)

Durante este mes, el debilitamiento de los vientos alisios y el ingreso de humedad favorecen la formación de aguaceros con tormentas eléctricas, principalmente en horas de la tarde.

Para junio, el informe señala un incremento en la frecuencia de las lluvias, asociado a la formación de sistemas de baja presión y a cambios en la circulación atmosférica.

Sin embargo, hacia finales del mes se prevé un reforzamiento de los vientos alisios, lo que podría provocar una disminución de las precipitaciones y la aparición de un período seco dentro de la temporada lluviosa.

El boletín también destaca la influencia del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), el cual continúa incidiendo en la variabilidad climática de la región y en la distribución de las lluvias.

Esta condición contribuye a que el comportamiento del clima sea menos uniforme, con alternancia entre períodos de sequía relativa y episodios de lluvias intensas en cortos lapsos.

Aunque el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá señala que el sistema El Niño se mantiene actualmente en fase neutral, el boletín advierte que las probabilidades de desarrollo de El Niño aumentarán en los próximos meses.

Según el criterio experto del IMHPA, la fase neutral tiene una probabilidad de 65% de mantenerse durante el trimestre abril-mayo-junio de 2026, aunque entre mayo-junio-julio las probabilidades de desarrollo de El Niño suben a un rango de entre 60% y 70%.

Las proyecciones elevan entre 60% y 70% la probabilidad de que se desarrolle el fenómeno de El Niño a partir de mediados de 2026, tras una fase neutral actual. Archivo

El documento precisa además que el último valor semanal del índice Niño 3.4 fue de 0.2°C y el del índice Niño 1+2 alcanzó 1.3°C, lo que por ahora mantiene el sistema dentro de parámetros neutrales.

El documento advierte que los pronósticos climáticos son de carácter probabilístico, por lo que no descartan la ocurrencia de eventos extremos, aun cuando los promedios se mantengan dentro de rangos normales.

Esto implica riesgos para sectores como la agricultura, la gestión del agua, la infraestructura y la planificación urbana, donde la variabilidad del clima impacta directamente las operaciones.

Como antecedente, el mes de marzo de 2026 registró condiciones secas y cálidas, combinadas con episodios puntuales de lluvias intensas en distintas regiones del país.

Algunas zonas como Chiriquí, Veraguas y Colón reportaron acumulados por encima de lo normal, mientras otras mantuvieron registros por debajo de los valores históricos.

Este comportamiento respondió a la interacción de sistemas como la Zona de Convergencia Intertropical y la influencia de la Baja Presión de Colombia, factores que siguen incidiendo en el patrón climático.

Eventos de lluvia intensa podrían registrarse en cortos períodos, con acumulados elevados en pocas horas pese a que los promedios mensuales se mantengan dentro de rangos normales. Archivo

En conjunto, el escenario para el segundo trimestre de 2026 apunta a una temporada con lluvias irregulares, temperaturas elevadas y una alta variabilidad, sin acumulados extraordinarios en términos generales.

El pronóstico plantea una evolución climática donde la combinación de factores regionales y globales seguirá definiendo el comportamiento de las precipitaciones y del calor en Panamá.