En 1991, U2 presentó “One” como parte del álbum Achtung Baby. La banda irlandesa, integrada por Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr., grabó la canción en Berlín, Alemania, durante el proceso de reunificación del país. El tema nació mientras el grupo atravesaba tensiones internas severas y una búsqueda de renovación artística. La primera interpretación pública de “One” ocurrió ese mismo año, en medio de expectativas marcadas por éxitos previos.

En la década anterior, U2 alcanzó reconocimiento mundial mediante álbumes como The Joshua Tree y Rattle and Hum. La banda realizó giras internacionales y obtuvo premios importantes. Sin embargo, de acuerdo con la crónica publicada por American Songwriter, las críticas a Rattle and Hum dejaron al grupo en una situación delicada, con dudas sobre su identidad musical. El ánimo dentro de la banda reflejaba incertidumbre, a pesar del éxito comercial.
Según varios testimonios citados por el medio, U2 eligió Berlín y los legendarios Hansa Studios para iniciar una nueva etapa. Los integrantes pretendían capturar el espíritu del cambio europeo, inspirados por la caída del Muro de Berlín. Pero el ambiente en el estudio era tenso. Bono y The Edge exploraban sonidos nuevos de la escena europea, mientras que Adam Clayton y Larry Mullen Jr. tenían posturas diferentes respecto a la dirección musical.

Un hallazgo accidental y un nuevo comienzo
En el transcurso de una sesión de grabación, el grupo encontró una progresión de acordes diferente mientras trabajaba en otra canción. Ese descubrimiento cambió el clima en el estudio. Impulsados por la inspiración, finalizaron la estructura básica de “One”—acordes, melodía y las primeras letras—en solo quince minutos. Daniel Lanois, coproductor del álbum, colaboró para grabar la primera versión demo del tema.
Brian Eno, otro de los productores participantes, sugirió varios cambios al llegar semanas después. El proceso requirió meses de revisiones antes de obtener la versión finalizada en septiembre de 1991. De acuerdo con American Songwriter, la canción sirvió como punto de inflexión y permitió a la banda reencontrar cohesión artística.

La melodía de “One” alterna un verso melancólico con un estribillo luminoso. Según el análisis de la publicación mencionada, Bono aportó letras que reflejaban emociones contradictorias: resentimiento, dependencia mutua, unidad y desacuerdo. Estas sensaciones estaban presentes tanto entre los miembros del grupo como en la ciudad de Berlín en aquel momento.
Bono declaró a la prensa que el mensaje central de la canción no radica en una unidad idealizada, sino en la necesidad de convivir a pesar de las diferencias. El cantante afirmó: “Es una canción sobre unirse, pero no en un sentido utópico. Expresa que debemos aprender a convivir para sobrevivir, ya que no existe otra opción”.

En el libro autobiográfico del grupo, Bono amplió esa idea. Expresó su frustración porque algunas personas interpretan la frase “we get to carry each other” como una imposición. Explicó que la línea refleja la única salida posible: “La manera de seguir adelante depende de que nos ayudemos mutuamente”.
“One” no solo narra las diferencias que separan a las personas, sino el deber de cooperar para superar desafíos comunes. Estas interpretaciones generaron debate y múltiples lecturas a lo largo de los años. Diversos críticos apuntan que la complejidad emocional de la canción ha favorecido su permanencia en el repertorio de la banda y su vigencia cultural.

La versión definitiva de “One”, incluida en Achtung Baby, es considerada por especialistas como uno de los puntos altos de la discografía de U2. El tema se destaca por una interpretación vocal intensa de Bono, especialmente en el segmento final, cuando alcanza notas agudas características de su estilo.
En 2006, Mary J. Blige realizó una versión que aportó matices distintos. Sin embargo, para la crítica, la grabación original mantiene un lugar privilegiado en la música contemporánea. De acuerdo con American Songwriter, U2 defendió “One” como una declaración sobre la resiliencia colectiva y la importancia de elegir la unidad frente a la adversidad.

La influencia de “One” trasciende su época. La canción permanece como símbolo de reconciliación y entendimiento, atributos reconocidos tanto por la industria musical como por su base de seguidores. U2 consolidó su lugar en la historia del rock con este tema, que nació de la crisis y se proyectó como un himno universal sobre la convivencia.