La Fiscalía belga ha detenido e imputado a ocho personas, todas ellas acusadas de corrupción activa, lavado de dinero y organización criminal en el marco de la investigación sobre el Huawei-gate, el escándalo de sobornos a varios eurodiputados en beneficio presuntamente de la tecnológica china Huawei, según ha informado en un comunicado este viernes.
La policía belga indaga si existieron “regalos excesivos” (se habla de comidas y gastos de viaje e invitaciones a partidos de fútbol) o pagos ilegales a políticos para influir en políticas comunitarias “desde 2021 hasta la actualidad” en favor de la gigante tecnológica china.
Según una información de Reuters, la Fiscalía indicó el viernes que de las ocho personas imputadas, tres se encuentran bajo vigilancia electrónica, dos fueron liberadas y tres permanecen detenidas, con posibilidad de apelación.
La investigación se centra en los pagos de 46.000 euros como “compensación” por la elaboración de una carta publicada en febrero de 2021 y firmada por ocho eurodiputados, dirigida a los entonces comisionados Breton, Dombrovskis y Vestager. En el escrito los legisladores criticaron las herramientas restrictivas al 5G de la Comisión y apuntaron que las tensiones geopolíticas no deberían “obstaculizar” el desarrollo de esta tecnología, haciendo referencia al ‘racismo tecnológico’ que la UE ejercía sobre China.
La carta que reveló pagos en metálico
En definitiva, un intento por contrarrestar las presiones de los grupos de presión de Washington en Bruselas, que denuncian prácticas de espionaje e injerencia política de Pekín a través de estas empresas. Según una información del medio Político, la descripción de la investigación proporcionada por el juez instructor del caso explicó que “se ofreció una suma de 15.000 euros al autor de la ‘carta 5G’ [apodo de la carta en la investigación], mientras que a cada cosignatario se le ofreció 1.500 euros”.
Esta decisión se produce tres semanas después de las redadas policiales realizadas en Bélgica y Portugal, y del registro que la policía realizó en las oficinas de Huawei y del Parlamento Europeo en Estrasburgo, donde se ordenó el sellado de dos oficinas. Un portavoz de la Eurocámara ya señaló en una información anterior a Infobae España que el Parlamento había recibido la petición de la Fiscalía y aseguró que cumpliría “de manera rápida y completa”.
Huawei, por su parte, declaró previamente que “se toma estas acusaciones en serio” y que tiene una “política de tolerancia cero hacia la corrupción u otras malas prácticas”. De hecho, desde el 14 de marzo, la Eurocámara ordenó la prohibición de acceso a los representantes de Huawei como medida preventiva.
Los sobornos del ‘Catargate’
El brazo legislativo ya se vio salpicado por la trama de corrupción conocida como Catargate, en 2022. En el peor caso de corrupción de su historia, varios eurodiputados fueron presuntamente pagados por “un país del Golfo” —las autoridades no mencionaron explícitamente a Catar— con importantes sumas de dinero en metálico y regalos a cambio de ‘vender’ una buena imagen de Catar.
Avanzada la investigación, algunos indicios salpicaron además a Marruecos y Mauritania, si bien todos estos países han negado categóricamente su implicación. En aquel caso estuvo implicada la entonces vicepresidenta de la Eurocámara, Eva Kaili, que fue destituida de su cargo junto a varios eurodiputados.
A raíz de esto, la Eurocámara revisó su reglamento de ética y aprobó una resolución que restringió el acceso de representantes de Qatar, Mauritania y Marruecos a las sedes de la institución mientras durase la investigación.