El 30 de abril de 1995, hace más de 30 años, Lionel Scaloni hizo su debut en la élite. No era el mejor contexto para el Newell’s que entonces dirigía Raúl Donsanti. Tras las icónicas campañas de Marcelo Bielsa, eran tiempos de recambio y turbulentos en la Lepra. Y enfrente estaba el San Lorenzo del Bambino Veira, a la postre, el campeón el certamen local, y en el flamante Nuevo Gasómetro.

El Gringo estaba a días de cumplir 17 años. Sus rendimientos en Sexta División habían llamado la atención. Podía ser el pistón que podía hacer la banda derecha en un santiamén, pero por potencia también jugaba de delantero. En esa función saltó al campo de juego,

Cejas; Basualdo, Raggio, Siviero y Paz; Aquino, Castaño Suarez, Sergio Recalde, Baldivieso; Gabrich y Scaloni fue la formación de la visita en aquella jornada. Del bando azulgrana, los nombres intimidaban…

Passet; Batista Arévalo, Ruggeri y Escudero; Galetto, Netto, Monserrat y Silas; Biaggio y Arbarello fueron los elegidos como titulares por el DT del Cuervo. Sí, Ruggeri era Oscar Alfredo Ruggeri, campeón del mundo en 1986 y bicampeón de América en 1991 y 1993 con Argentina. Y uno de los encargados de marcar a Scaloni en su presentación en Primera.

“¿Qué recordás de tu debut?“, le preguntó el periodista Diego Borinsky al técnico de La Scaloneta en la biografía oficial del entrenador. ”Que ni la toqué. Yo tenía un miedo… ‘No vas a tocar la pelota, nene’, me decía Ruggeri», reveló Scaloni sobre lo sucedido en aquel 0-3 (el Pampa Biaggio anotó dos goles y el restante fue de Paulo Silas; todos en el segundo tiempo).

“Era un momento complicado del club. Se había ido (Jorge) Castelli y agarró Tatín (Donsanti) y dijo: ‘Vamos a poner a los pibes’, la típica, pero la verdad era que yo no estaba para la Primera. Aparte no se sentía cómodo jugando de 9, y te imaginás que no iba a decirle al técnico que me pusiera en otro lado”, amplió.

La curiosidad es que el orientador decidió reemplazar en el entretiempo por el delantero brasileño Mario Borges. “No me quedé mal por salir, nunca fui de pensar así las cosas, siempre intenté ponerme en el lugar del técnico. Era evidente que no era el partido para mí”, cerró su versión de la historia.

Tampoco era el partido para el citado Borges, atacante que Castelli había reclutado tras observarlo en una práctica durante la pretemporada en una universidad en los Estados Unidos. 22 minutos después de pisar el césped en el Bajo Flores, volvió al banco de suplentes…

Dos versiones de Scaloni en Newell's y Oscar Ruggeri

“No me acuerdo si el cambio me lo pidió Leo o lo vi muy cansado, tenía 16 años y San Lorenzo había sido muy superior. Lo que sí te digo es que al brasileño le había pedido que jugara por la derecha y tapara la subida de los volantes. Incluso lo marqué en la pizarra con dos flechas, porque después los jugadores dicen que vos no pediste eso. Y este muchacho se iba siempre para la izquierda o se quedaba como 9, entonces lo saqué. El árbitro (Luis) Oliveto pensó que me había equivocado. Yo hice eso mucho antes que Bielsa, eh, fui un precursor”, detalló Donsanti en la obra.

En total, el Gringo disputó 12 partidos en la Lepra. Luego pasó a Estudiantes, club en el que logró su despegue europeo, a la par de sus grandes rendimientos en el combinado Sub 20. En el Viejo Continente edificó una muy interesante carrera. Y con el buzo de DT, contra todo pronóstico, ya equiparó las conquistas a nivel Selección de Ruggeri, aquel recio defensor que con su presencia y sus juegos psicológicos logró que no tocara la pelota en su debut en la élite.