Más de la mitad de la producción local se exporta y el complejo genera más de USD 400 millones anuales
(Imagen Ilustrativa Infobae)

La campaña 2025/26 se perfila como una de las más sólidas de los últimos años. Sin el efecto de la fuerte sequía que impactó en el sector entre 2022 y 2023, y con mejores condiciones climáticas, un complejo del agro podría marcar un récord tanto en producción como en exportaciones.

Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el complejo de legumbres alcanzaría 1,37 millones de toneladas, el mayor volumen en cinco años y un 24% por encima del promedio de las últimas campañas.

Se trata, además, de un sector con fuerte perfil exportador. Más de la mitad de lo que se produce en la Argentina se destina al mercado externo y las legumbres llegan hoy a casi 100 países, lo que podría ampliar aún más su incidencia en la generación de dólares del sector.

Anotando porotos

El impulso de las proyecciones de la BCR se explica principalmente por el poroto y la lenteja, que alcanzarían sus máximos del último quinquenio. En términos de superficie, el poroto concentra el 72% del área sembrada a nivel nacional y podría llegar a un récord histórico de 679.000 hectáreas. La lenteja, que representa cerca del 4% del total, se aproxima a los niveles más altos registrados en la campaña 2021/22.

La arveja —con una participación cercana al 12%— también muestra dinamismo y proyecta un crecimiento interanual del 40% en producción, con un volumen estimado en 370.000 toneladas. El garbanzo, en cambio, exhibe una contracción tanto en superficie como en volumen.

Este buen desempeño productivo llega después de un 2025 marcado por la recuperación del comercio exterior. El año pasado, las exportaciones argentinas de legumbres crecieron 32% interanual en términos de valor y se ubicaron 4% por encima del promedio de los últimos cinco años medido en dólares. Así, el complejo logró revertir tres años consecutivos de caídas y recuperar niveles cercanos a los previos a la sequía.

El consumo mundial creció en los últimos cinco años impulsado por cambios en los hábitos alimentarios y una mayor demanda de proteínas vegetales
(Imagen Ilustrativa Infobae)

En volumen, el tonelaje exportado alcanzó 591.436 toneladas, un incremento del 24% respecto de 2024 y levemente superior al promedio del último lustro. En promedio, la Argentina envía al exterior unas 580.000 toneladas anuales y el complejo genera más de USD 400 millones por año.

Con la mayor producción proyectada para la campaña actual, el escenario aparece favorable en términos de saldos exportables, especialmente en aquellos cultivos que mostrarían los mayores incrementos interanuales.

En cuanto a los destinos, en 2025, Italia se posicionó como el principal receptor de legumbres argentinas en volumen, con el 8,7% del tonelaje exportado. Le siguieron China y España. En términos de valor, Italia lideró nuevamente el listado con compras por USD 50,8 millones, seguida por España y Turquía.

En el caso del poroto, los principales destinos se concentran en Europa, el norte de África, Medio Oriente y la región. En ese esquema se produjo un cambio estructural en los últimos años, ya que Brasil dejó de ser uno de los principales mercados para transformarse en competidor directo. De hecho, desde 2020, las exportaciones argentinas de poroto hacia Brasil se redujeron a la mitad, con una merma cercana a USD 42 millones, en un contexto de mayor producción local brasileña.

El impulso viene también del exterior

En este contexto, el escenario internacional también contribuye a las buenas expectativas. De acuerdo con estimaciones del International Grains Council (IGC), la producción mundial de legumbres creció cerca de 10% en los últimos cinco años, mientras que el consumo global avanzó alrededor de 13% en el mismo período.

La tendencia responde a cambios en los patrones de alimentación, mayor demanda de proteínas vegetales y expansión de mercados en Asia y África. En ese marco, las lentejas fueron el cultivo con mayor crecimiento relativo a nivel global, con un alza cercana al 15% en el último quinquenio.

Con mayor producción y un comercio exterior en recuperación, el complejo de legumbres queda mejor perfilado ante una demanda internacional en expansión y apunta a ampliar su participación dentro del ingreso de divisas del agro.