Para Emre Kosmaz es el sueño del pibe: crear un smartphone que sea, también, el alma de una computadora de escritorio; llevar un dispositivo realmente multipropósito, que no esté limitado al tamaño de la pantalla original, que pueda reconvertirse con algo tan sencillo como enchufarle un monitor externo y un teclado. Y que además te permita elegir qué sistema operativo usar en cada momento.

Esa es la idea detrás de NexPhone, un proyecto en el que, dice, viene trabajando hace 14 años, y que hoy es una realidad: con un costo de 549 dólares, ofrece una pantalla de 6,6 pulgadas (120 Hz, Gorilla Glass 3), 12 GB de RAM, 256 GB de almacenamiento, un procesador Qualcomm QCM6490, una batería de 5000 mAh, una cámara principal de 64 megapixeles y un gran angular de 13 megapixeles, 5G y la posibilidad de elegir qué sistema operativo usamos en cada momento: Android 16, Linux (Debian en alguna de sus variantes) o Windows 11. Todo eso, con un puerto USB-C para carga que también permite enchufarlo directamente a una pantalla externa.

Las NexDock son notebooks sin procesador propio: sirven para ampliar las funciones de un smartphone con su teclado y su pantalla de mayor tamaño

Kosmaz tiene alguna experiencia en el tema: es el fundador de NexDock, una notebook “boba” que permite aprovechar una función presente en los smartphones de Samsung (DeX) de la última década, de Motorola (Ready For, devenido en Smart Connect) y de otras marcas, que adaptan la interfaz del teléfono para aprovechar la pantalla más grande, sumando un puntero para el mouse, un Escritorio con accesos directos y demás. Esta NexDock no tiene otra función, ni procesador propio: es una pantalla, un teclado y una batería unidos por una bisagra y una carcasa de laptop para servir de accesorio a cualquier teléfono.

Los memoriosos recordarán al lapdock del Motorola Atrix, y a la función de Windows Phone que adelantaba algo similar: un teléfono que, conectado a una pantalla más grande, cambia su funcionamiento. Es algo que también está llegando con Android 16 a todos los equipos (usar apps en ventanas de tamaño variable, ver varias en simultáneo en pantalla, etcétera).

El modo Escritorio de Android 16

Ese es el sueño que la compañía de Kosmaz quiere hacer realidad: un celular convertible que llevamos en el bolsillo y que cuando lo conectamos a una pantalla externa (un monitor común, una tele o un NexDock; hay varias compañías que hacen equipos similares) se transforma en una computadora convencional, y con un sistema operativo convencional, pensado para la sintonía fina y el manejo de grandes volúmenes de información con mouse y teclado, sea Linux o Windows 11 para ARM.