¿Aliados hoy y rivales mañana? Los acuerdos entre los grupos de telecomunicaciones y los operadores de satélites se multiplican, pero ambos sectores corren el riesgo de convertirse en competidores en un futuro, por lo que algunos optan por alejarse de Starlink.

Los grandes operadores de telecomunicaciones y de satélites fueron protagonistas en el Congreso Mundial de Telefonía Móvil (MWC 2026) que se celebra hasta este jueves en Barcelona.

El gigante estadounidense SpaceX, dirigido por el multimillonario Elon Musk, anunció que lanzará en 2027 una nueva generación de satélites Starlink “direct-to-cell”, equipados con antenas que permiten conectarse a los teléfonos sin tener que pasar por una antena terrestre.

Igualmente, esa compañía y Deutsche Telekom oficializaron un acuerdo para ampliar “las comunicaciones móviles en las zonas donde la extensión de la red es particularmente difícil”.

Hasta ahora, el servicio satelital ofrecido por los últimos smartphones de Apple, Samsung y Google está limitado a enviar mensajes de emergencia en zonas rurales del hemisferio norte

La generación v2 de satélites de Starlink permitirá brindar 5G satelital a los 140 millones de clientes de Deutsche Telekom en 10 países europeos, y va más allá de los servicios de mensajes de emergencia que ofrecen Apple y Samsung en sus últimos smartphones: aquí prometen 100 veces más ancho de banda que los satélites v1 actuales, logrando hasta 150 Mbps de velocidad, lo que habilita el uso de todo tipo de servicios móviles convencionales, como streaming de video, en zonas donde no hay cobertura de telefonía convencional: los satélites serán antenas 5G orbitales.

Starlink no está sola

Este no es, sin embargo, un caso aislado, porque según un estudio publicado en enero por GSMA Intelligence, gabinete vinculado a la Asociación Mundial de Operadores de Telecomunicaciones, ya se crearon 133 asociaciones entre ambos sectores en el ámbito de la conectividad móvil.

“La razón por la que los operadores quieren trabajar con los satélites es que disponer de la mejor red sigue siendo el elemento más importante para ganar cuota de mercado”, explica a la AFP Tim Hatt, director de investigación y consultoría de GSMA Intelligence.

Socio y competidor

Pero los avances del “direct-to-cell” hacen que crezca el riesgo de que los ahora aliados acaben compitiendo en un futuro. Starlink, que dispone de la mayor constelación en órbita baja, con 650 satélites, no oculta sus ambiciones.

Aunque todavía depende de los operadores tradicionales, la compañía aspira a prescindir de ellos, tras haber adquirido en septiembre de 2025 frecuencias del grupo estadounidense EchoStar por 17.000 millones de dólares.

“Pendiente de las autorizaciones regulatorias”, como precisó el lunes el vicepresidente de Starlink Engineering, Michael Nicolls, a la empresa le gustaría usar esas frecuencias a escala mundial para su próxima generación de satélites.

El satélite BlueBird 6 es parte de una constelación de satélites con antenas 5G que la compañía AST SpaceMobile pondrá en órbita durante 2026

Conscientes del riesgo, algunos operadores buscan otras vías, especialmente en Europa. Ese el caso de la británica Vodafone, que se asoció en noviembre con AST SpaceMobile para crear la empresa conjunta SatCo, con sede social en Luxemburgo. La compañía puso en órbita en diciembre último el primero de una cuarentena de satélites que, como los de Starlink, ubican antenas 5G en la órbita baja terrestre, a menos de 500 km de altura.

Pese a contar con una constelación aún incipiente, la compañía estadounidense “dispone de una gran ventaja: un número bastante elevado de operadores de telecomunicaciones no quiere trabajar con SpaceX porque consideran que, en el futuro, SpaceX será un posible competidor más que un socio”, explica a la AFP Simon Baker, analista especializado en telecomunicaciones y satélites en la consultora IDC

Así, Orange y Telefónica desvelaron el lunes sendas alianzas con AST SpaceMobile y SatCo.

Michaël Trabbia, director general de la división Orange Wholesale, aseguró no obstante que el grupo utilizaría “todas las tecnologías disponibles”. La empresa francesa ya estableció dos alianzas en este ámbito: una en Francia, con la estadounidense Skylo, y otra en España, con SpaceX, para su compañía conjunta MasOrange.

“Pero también somos muy vigilantes respecto a estos desafíos de soberanía tecnológica, a los riesgos y a las normas europeas”, subrayó Trabbia durante una presentación ante la prensa.

Orange quiere incluir en su alianza con SatCo “medidas específicas para cumplir las exigencias de seguridad europeas”, para garantizar así que los satélites no puedan ser controlados desde el extranjero cuando sobrevuelen Europa.

La alternativa estrictamente europea, por el momento, aún queda lejos, ya que Eutelsat, que dispone de la segunda constelación activa en órbita baja, todavía no se lanzó al “direct-to-cell”. Pero su director general, Jean-François Fallacher, dejó entrever que el grupo podría estar a un paso de emprender este camino. “Es, evidentemente, un tema que estamos mirando actualmente”, indicó durante la presentación de resultados del grupo en febrero.

Con información de AFP