
En las últimas horas, una noticia sacudió al periodismo deportivo argentino. Julio Ricardo, histórico comentarista, murió a los 87 años tras estar internado en la Clínica Zabala. El fallecimiento de Ricardo se produce poco tiempo después de las muertes de otros dos íconos del periodismo como lo fueron Marcelo Araujo y Ernesto Cherquis Bialo, quien fue parte de Infobae.
Nacido el 18 de agosto de 1933 en Buenos Aires, Julio Ricardo inició su actividad en el periodismo deportivo argentino en 1957 con coberturas para Noticias Gráficas. Su labor incluyó participaciones como comentarista, cronista y analista en programas de radio y televisión durante más de seis décadas. Gracias a su desempeño en los canales de TV como el 9, 11 y 13, así como en Radio Colonia y Nacional, López Batista fue clave en la consolidación y profesionalización del género periodístico deportivo en el país, con presencia continuada que dejó huella en varias generaciones de profesionales.
Durante su trayectoria, trabajó con figuras como Luis Elías Sojit, José María Muñoz, Víctor Hugo Morales y el propio Araujo como comentarista en Fútbol Para Todos, construyendo una voz reconocida que se mantuvo vigente en medios argentinos. Además de eso, durante 1990 fue elegido para dirigir ATC (hoy la TV Pública) durante el gobierno de Carlos Menem, pero renunció tras seis meses en el cargo por cuestiones políticas.
Una característica distintiva de Ricardo fue la influencia intelectual del ambiente familiar, donde tanto su padre, José López Pájaro, como sus tíos, se destacaron en los medios y la docencia. López Pájaro, fundador del Círculo de Periodistas Deportivos y director de la revista La Cancha, legó a Julio la tradición con la lectura y el debate diverso. El propio Ricardo explicaba que en su hogar “había un ambiente de diversidad intelectual que me marcó para siempre”.
Desde sus inicios colaborando en transmisiones con Héctor de Thomas en Radio Porteña, Ricardo fue asumiendo mayores responsabilidades, llegando a cubrir la gira de la Selección Argentina rumbo al Mundial de Chile 1962 junto al relator Sojit. Un episodio trágico marcó esa etapa: el accidente fatal de Juan Gálvez durante la Vuelta de Olavarría en 1963. Ricardo rescató junto al equipo el cuerpo del piloto y fue testigo directo del desenlace, experiencia que relató años después como una de las más duras de su carrera.
Entre 1967 y 1972, José María Muñóz lo eligió como comentarista de Radio Rivadavia, lo que continuó con la tradición de voces como Enzo Ardigó y Enrique Macaya Márquez. Su carrera televisiva cobró fuerza en los años noventa como conductor de “Tribuna Caliente”, junto a Antonio Carrizo, y con la participación de Guillermo Nimo, Roberto Ayala, Horacio Garcia Blanco, Cherquis Bialo y Carlos Juvenal, bajo la creación de Gerardo Sofovich.
Otro aspecto central de su trayectoria fue su capacidad de adaptación y análisis en contextos cambiantes del fútbol nacional, como la disputa entre “menottistas” y “bilardistas” durante las décadas de 1970 y 1980. “No me ‘afilié’ a ningún bando, traté de rescatar y tomar cosas de ambos”, afirmó en diálogo con el Canal de la Ciudad.
Desde 2002, Ricardoo regresó a los comentarios en Radio Nacional junto a Walter Saavedra y Héctor Drazer. Entre 2009 y 2013 participó de las transmisiones de “Fútbol para todos”, en la etapa de los relatos encabezados por Marcelo Araujo.













