El presidente José Raúl Mulino felicitó a Laura Fernández Delgado tras su victoria con más de 48% de los votos, en medio de una relación comercial entre Panamá y Costa Rica que supera los $1,600 millones al año. REUTERS/Mayela López

“Felicito a Laura Fernández Delgado por su triunfo. Le deseo éxitos en su gestión y la invito a seguir trabajando juntos, cada vez más integrados, en beneficio de nuestros países.”

Con ese mensaje, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, saludó públicamente a la nueva presidenta electa de Costa Rica, quien ganó las elecciones con más de 48% de los votos en primera vuelta, marcando el inicio de una nueva etapa política en un contexto de intensa relación comercial bilateral.

Más allá del gesto diplomático, el mensaje se produce en medio de una relación económica caracterizada por altos volúmenes de intercambio, una fuerte presencia de Costa Rica en el mercado panameño y el papel estratégico de Panamá como plataforma regional de distribución.

La relación comercial bilateral sigue marcada por disputas ante la OMC por el acceso de productos lácteos y cárnicos costarricenses al mercado panameño. Archivo

En los últimos años, el comercio entre ambos países se ha consolidado como uno de los más dinámicos dentro de Centroamérica, con flujos que superan ampliamente los registros de décadas anteriores.

Las exportaciones costarricenses hacia Panamá superaron los $645 millones en 2024, reflejando un crecimiento sostenido cercano al 8% entre 2020 y 2024, de acuerdo con datos del sector exportador.

Estas ventas están concentradas en alimentos procesados, bebidas, productos farmacéuticos, plásticos, papel y cartón, químicos y manufacturas livianas, lo que confirma una estrategia orientada a bienes con mayor valor agregado.

En contraste, Panamá mantiene una presencia más limitada en las exportaciones directas hacia Costa Rica, con productos como banano, camarones, madera (teca), productos del mar y algunos bienes industriales, lo que históricamente ha generado una balanza comercial inclinada a favor del país vecino en el intercambio directo.

Costa Rica exportó más de $645 millones a Panamá en 2024, principalmente en alimentos procesados, medicamentos y manufacturas, consolidándose como uno de sus principales socios en la región. REUTERS

Sin embargo, el equilibrio cambia al incorporar el papel de la Zona Libre de Colón (ZLC) como plataforma de reexportación. Las reexportaciones acumuladas en 2025 de la zona franca panameña alcanzaron los $16,117.8 millones, y dentro de ese total, Costa Rica concentró el 6.2% del valor reexportado, lo que representa cerca de $1,000 millones en mercancías.

Estas reexportaciones incluyen electrónicos, textiles, cosméticos, medicamentos, electrodomésticos, perfumería, artículos de consumo y equipos tecnológicos, reforzando el rol de Panamá como hub logístico y comercial para Costa Rica y otros países centroamericanos.

A pesar de este volumen de intercambio, la relación comercial enfrenta tensiones persistentes. Panamá y Costa Rica mantienen una disputa ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) relacionada con restricciones sanitarias aplicadas a productos lácteos, carne bovina y carne avícola costarricense.

El conflicto se centra en la no aprobación de plantas procesadoras para exportar al mercado panameño, lo que ha mantenido prácticamente detenidas estas líneas comerciales.

Costa Rica ha sostenido que estas medidas constituyen barreras no arancelarias que limitan el acceso a mercado sin respaldo técnico suficiente, mientras que Panamá argumenta que responde a criterios de protección sanitaria y seguridad alimentaria. El diferendo, abierto desde hace varios años, continúa sin una solución definitiva.

En 2025, las reexportaciones desde la Zona Libre de Colón hacia Costa Rica rondaron los $1,000 millones, reforzando el papel de Panamá como plataforma logística regional.EFE

Este conflicto ha impactado especialmente a productores lácteos y cárnicos panameños y costarricenses, que ven restringido uno de sus mercados naturales, y también a importadores panameños, que han debido sustituir proveedores o recurrir a otros mercados.

Analistas del sector coinciden en que la llegada de Laura Fernández Delgado al poder abre una oportunidad para relanzar el diálogo económico bilateral, especialmente en materia sanitaria, logística y de facilitación de comercio. Resolver los conflictos pendientes permitiría ampliar el intercambio en sectores hoy limitados y reducir fricciones estructurales.

Más allá de las cifras, Panamá y Costa Rica comparten una agenda estratégica basada en integración regional, conectividad logística y cadenas de valor compartidas, particularmente en agroindustria, manufactura ligera, servicios y comercio digital. El fortalecimiento de estos vínculos es visto como clave para competir en un entorno global cada vez más exigente.