FOTO DE ARCHIVO. El logo de Moody's Corporation afuera de su sede en Manhattan, Nueva York, EEUU, el 12 de noviembre de 2021. REUTERS/Andrew Kelly

La calificadora de riesgo Moody’s aseguró que la aprobación de la reforma laboral impulsa la confianza y la inversión, al considerar que es uno de los cambios más importantes en más de dos décadas, pero aseguró también que los beneficios en el empleo serán graduales.

En su último informe, la entidad resaltó que la nueva ley mejora la flexibilidad en las normas de contratación, los despidos, las indemnizaciones por despido y los convenios colectivos de trabajo, con el objetivo de reducir la informalidad laboral.

“Al abordar restricciones de larga data en materia de contratación, inversión y productividad, la reforma apoya las perspectivas de crecimiento a mediano plazo del país y mejora el entorno regulatorio empresarial y la confianza de los inversores”, precisó.

La entidad resaltó que la nueva ley mejora la flexibilidad en las normas de contratación, los despidos, las indemnizaciones por despido y los convenios colectivos de trabajo. REUTERS/Andrew Kelly

Además, subrayó que la aprobación en el Congreso constituye “un hito en la agenda de reformas pro mercado del presidente Javier Milei y demuestra la capacidad del gobierno para implementar reformas estructurales políticamente desafiantes».

Sin embargo, los analistas de Moody’s creen que la magnitud y el momento en que se materialicen los beneficios de la reforma dependerán de su implementación efectiva y de condiciones macroeconómicas más amplias.

“Es probable que los beneficios económicos y crediticios a corto plazo sean limitados y se materialicen de forma gradual y desigual entre los sectores en medio de desafíos sociales y legales que incluyen resistencia sindical, riesgos de litigios y de implementación”, afirmaron

“Los beneficios crediticios duraderos dependerán de un impulso político sostenido, la efectividad de las regulaciones secundarias y la interpretación judicial, así como de la capacidad del gobierno para gestionar los riesgos sociales y legales durante la implementación”, explicaron.

Como contexto del mercado laboral argentino, enfatizaron que el empleo formal en el sector privado no ha logrado mostrar un crecimiento sostenido en más de diez años. Desde 2010, la creación anual de puestos de trabajo se ha mantenido cerca de cero, evidenciando las limitaciones de la economía para generar empleos estables.

El empleo formal del sector privado permaneció estancado por más de una década (Moody's)

En paralelo, la informalidad laboral continúa siendo un desafío central. Según el último dato del Indec, en el tercer trimestre de 2025 el trabajo informal representó el 43,3% del total del empleo.

Para Moody’s, este elevado nivel refleja incentivos que promueven acuerdos laborales fuera del marco formal, especialmente entre pequeñas y medianas empresas, y restringe tanto las ganancias de productividad como la recaudación fiscal y la eficacia de los sistemas de seguridad social.

¿Una transición con mayores despidos?

“Con el tiempo, la reforma debería fomentar la creación de empleo formal. No obstante, en el corto plazo, es probable que surjan costos de transición asociados a la reconfiguración del mercado laboral, incluyendo mayores despidos en sectores que aún se ajustan al proceso de estabilización macroeconómica y consolidación fiscal”, advirtió la calificadora de riesgo.

Desde el punto de vista fiscal, se proyecta que las contribuciones a la seguridad social caerán entre 0,3% y 0,4% del PBI. Esto se debe a que una porción de las contribuciones patronales que antes se destinaba a la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) se redirigirá para financiar el nuevo Fondo de Asistencia Laboral (FAL) creado por la reforma.

Desde el punto de vista fiscal, se proyecta que las contribuciones a la seguridad social caerán entre 0,3% y 0,4% del PBI

Aun así, Moody’s indicó: “Esperamos que el gobierno mantenga su marco fiscal de déficit cero, y que cualquier déficit de ingresos probablemente se compense mediante una restricción del gasto. Como resultado, el efecto fiscal directo de la reforma debería ser manejable”.

Además, el reporte sostiene que una mayor formalización laboral apoyará la generación de ingresos al ampliar la base tributaria y fortalecer la recaudación fiscal compartida a nivel local y nacional, con beneficios relativamente mayores para las provincias con niveles de informalidad más elevados.

De todos modos, Moody’s precisó: “En el corto plazo, una mayor presión sobre el sistema nacional de seguridad social afectará a las provincias que conservaron sus propios sistemas previsionales, dado que sus resultados financieros siguen expuestos a las transferencias de la ANSES”.

En tanto, la entidad detalló cuál será el impacto de la reforma según sector:

Empresas financieras y no financieras

  • La reforma reduce restricciones estructurales que afectaban rentabilidad, flujo de efectivo y decisiones de inversión.
  • Sectores con alta demanda de mano de obra —construcción, manufactura, agroindustria y servicios— se benefician especialmente.
  • Cambios en cálculos de indemnizaciones, períodos de prueba más largos y creación de un sistema de cese laboral financiado por el empleador disminuyen costos y reducen incertidumbre legal.
  • Mayor flexibilidad en los horarios de trabajo respalda la productividad.
  • Posibilidad de pagar salarios en moneda extranjera podría mejorar retención de empleados en empresas exportadoras y multinacionales.
  • Beneficios parcialmente contrarrestados por riesgos sociales y de ejecución a corto plazo.

Bancos

  • La reforma fomenta la inversión privada y fortalece perspectivas de crecimiento a mediano plazo, apoyando volúmenes de negocio y condiciones operativas.
  • Un aumento del empleo formal ampliaría la base de clientes bancarios, potenciando depósitos, préstamos y perfiles crediticios de prestatarios.
  • Eliminación de la opción de pagar salarios vía billeteras digitales evita posibles efectos negativos sobre el financiamiento bancario.