Humo y llamas se elevan tras un ataque israelí en el barrio de Bachoura, en el centro de Beirut, tras una escalada entre Hezbolá e Israel en medio del conflicto de Estados Unidos e Israel contra Irán, Líbano. 12 de marzo de 2026
REUTERS/Mohamed Azakir

El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Eyal Zamir, advirtió este jueves que el conflicto con Hezbollah es “una guerra en otro frente principal, no en un escenario secundario”, y anunció el despliegue de efectivos adicionales en la frontera norte, horas después de que el grupo terrorista chií protagonizara el mayor ataque contra Israel desde el inicio del conflicto, con 200 cohetes y 20 drones.

Zamir realizó estas declaraciones durante una visita al Mando Norte del Ejército israelí. Allí reconoció también que las FDI no alertaron a la población civil israelí antes del ataque nocturno coordinado, del que solo dos proyectiles impactaron en territorio israelí. El jefe militar admitió que la falta de aviso generó “una sensación de falta de claridad entre la población”. “Si hubo un error, y mi punto de partida es que lo hubo, yo, como jefe del Estado Mayor, soy responsable de todo”, dijo Zamir según un comunicado de las FDI.

El ministro de Defensa, Israel Katz, fue más explícito en sus amenazas: advirtió con la toma por la fuerza de territorio libanés si los ataques sobre el norte de Israel continúan, con el argumento de que el gobierno de Beirut “no ejerce su autoridad dentro de su propio territorio”. Zamir empleó la misma frase para anticipar que, en ese caso, lo harán las tropas israelíes. La formulación condensa la justificación para una posible expansión territorial de la operación.

El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Eyal Zamir, saluda durante el funeral del difunto soldado rehén israelí Hadar Goldin en el cementerio militar de Kfar Saba, Israel, el 11 de noviembre de 2025. ABIR SULTAN/Pool vía REUTERS

Las FDI anunciaron asimismo la eliminación de tres integrantes de la Guardia Revolucionaria iraní ligados a la cúpula de Hezbollah. El ejército israelí identificó como figura central a Ali Muslim Tabaja, descrito como pilar de la División Hussein y artífice del proceso de reconstrucción de Hezbollah. Junto a él murieron Yihad al Spira, comandante adjunto, y Sajid al Handesa, responsable de operaciones con drones. En un ataque separado ejecutado el sábado anterior en Haruf, en la gobernación de Nabatiyé, las FDI confirmaron también la muerte de Abu Alí Ryan, comandante de la Fuerza Raduán de Hezbollah en el sur del Líbano.

La ofensiva aérea israelí continuó este jueves sobre Beirut, donde en las horas previas un bombardeo contra una zona de playa, con alta concentración de desplazados, dejó doce muertos y 28 heridos, la acción más letal registrada en la capital desde el inicio de la campaña. El barrio del Dahye, bastión de Hezbollah en los suburbios del sur, siguió siendo el blanco más castigado. Desde el 2 de marzo, el Ministerio de Salud libanés registra más de 630 muertos, 1.500 heridos y cerca de 800.000 desplazados.

El trasfondo político agrava el escenario. El primer ministro Nawaf Salam declaró ilegales las actividades militares de Hezbollah el 5 de marzo, pero el Ejército libanés carece de capacidad real para enfrentarse al grupo terrorista. El gobierno había aprobado en agosto de 2025 un plan de desarme de Hezbollah que quedó congelado con el estallido de los combates. Israel, por su parte, mantuvo cinco posiciones militares en suelo libanés tras el alto el fuego de noviembre de 2024 pese a las exigencias de retirada de Beirut, Hezbolá y la ONU, sentando las bases del enfrentamiento actual. Lo que entonces se presentó como medidas de seguridad provisionales es hoy el argumento estructural de una nueva fase de ocupación cuyo alcance dependerá de la evolución paralela de la guerra contra Irán.