
El mercado laboral panameño entra en el segundo trimestre de 2026 con una señal clara: la contratación seguirá creciendo, pero no necesariamente al ritmo que necesita la economía.
Los empleadores proyectan una expectativa neta de empleo de 44%, una de las más altas registradas en los últimos años, lo que ubica a Panamá entre los países con mejores perspectivas de contratación a nivel global.
El dato refleja un repunte significativo frente al trimestre anterior, aunque también deja al descubierto una tensión estructural: hay intención de contratar, pero no siempre hay talento disponible para cubrir esas plazas.
El dinamismo esperado para los próximos meses no será homogéneo. El sector de Información lidera ampliamente las proyecciones con una expectativa de contratación del 64%, seguido de Hospitalidad con 63%, en línea con la recuperación del turismo y los servicios asociados.
El sector de la información abarca actividades vinculadas a tecnología, telecomunicaciones, software, servicios de internet, procesamiento de datos, alojamiento web, publicación digital, medios de comunicación, radiodifusión, plataformas interactivas y proveedores de infraestructura informática.

En otras palabras, ahí entran empresas de TI, telecom, software, data centers, servicios digitales y parte del negocio de contenidos y comunicaciones.
Por otro lado, Finanzas y seguros alcanzan 50%, mientras que construcción y bienes raíces reportan 48%, impulsados por proyectos de infraestructura y desarrollos inmobiliarios. Comercio y logística también muestran solidez con 45%, consolidando su rol dentro de la economía panameña como uno de los principales motores de actividad.
Sin embargo, no todos los sectores avanzan al mismo ritmo. Servicios profesionales, científicos y técnicos apenas alcanzan 34%, mientras que el sector público, salud y servicios sociales se ubican en 29%, ambos por debajo del promedio nacional.
Este comportamiento evidencia una brecha entre sectores dinámicos y otros con menor capacidad de absorción laboral, lo que limita el impacto del crecimiento en el empleo total.
El resultado es un mercado fragmentado, donde la expansión se concentra en industrias específicas mientras otras permanecen rezagadas.

Más allá de las cifras de contratación, el principal obstáculo sigue siendo la escasez de talento. Las empresas en Panamá reportan dificultades para llenar vacantes en áreas clave como ventas, marketing, atención al cliente, ingeniería y desarrollo de inteligencia artificial, lo que evidencia una desconexión entre la formación disponible y las necesidades reales del mercado.
A esto se suman habilidades blandas cada vez más demandadas, como comunicación, adaptabilidad, pensamiento crítico y trabajo en equipo, que también escasean en muchos perfiles.
Este fenómeno no es exclusivo de Panamá, pero en el país se agrava por condiciones estructurales del mercado laboral. La tasa de desempleo cerró 2025 en 10.4%, una cifra que sigue siendo elevada en comparación con niveles prepandemia.
Al mismo tiempo, la informalidad continúa siendo un factor determinante, con estimaciones recientes que la ubican por encima del 45% de la población ocupada, lo que limita la calidad del empleo y reduce la disponibilidad de talento formal para las empresas. En la práctica, esto significa que hay personas trabajando, pero no necesariamente dentro del sistema que demandan las compañías.
En respuesta a esta presión, las empresas están ajustando sus estrategias. Muchas están ampliando sus fuentes de reclutamiento, invirtiendo en capacitación interna y adoptando esquemas más flexibles, incluyendo horarios adaptables y modalidades híbridas.
El objetivo es cerrar la brecha de talento sin depender exclusivamente del mercado laboral tradicional, que no logra suplir la demanda actual. También se observa un mayor enfoque en el desarrollo de habilidades dentro de las organizaciones, especialmente en áreas tecnológicas y digitales.
Otro dato relevante es que el crecimiento del empleo se concentra principalmente en empresas pequeñas y medianas, particularmente aquellas con entre 10 y 249 colaboradores, que reportan una expectativa de contratación del 53%. onstru

En contraste, las grandes corporaciones muestran señales de cautela, con proyecciones incluso negativas en algunos casos. Esto confirma que el dinamismo del mercado laboral no está siendo impulsado por los grandes jugadores, sino por estructuras más ágiles que responden con mayor rapidez a las condiciones del entorno.
El panorama, en síntesis, es positivo pero con matices. Panamá muestra una recuperación clara en las intenciones de contratación, con sectores estratégicos liderando el crecimiento y una posición destacada a nivel global.
Sin embargo, la persistente escasez de talento, la alta informalidad y la fragmentación sectorial plantean desafíos importantes, que podrían limitar el impacto real de este repunte en la economía. La pregunta ya no es si habrá empleo, sino si el país está preparado para cubrirlo.