
La Policía de Investigaciones realizó 70 allanamientos en Rosario, Villa Gobernador Gálvez y Alvear por una serie de balaceras, homicidios y amenazas que tuvieron lugar en las últimas tres semanas en la región. Con la coordinación de varios fiscales provinciales se pudo detener a varios presuntos integrantes de bandas dedicadas al narcomenudeo que están involucrados en los ataques a tiros.
En los procedimientos, que se realizaron entre jueves y viernes, fueron puestos a resguardo mellizas de 7 años y un nene de 10 años que, según las filmaciones hechas durante las medidas investigativas, habían sido obligados a “hacer los pasamanos” de las bochitas de cocaína y marihuana con los clientes.
El fiscal regional Matías Merlo destacó que los procedimientos fueron producto del trabajo entre fiscales de la unidad de Microtráfico y de Violencias Altamente Lesivas, cuyos legajos se entrecruzan. “Hicimos esto de manera conjunta para dar con los autores de abusos de armas, amenazas, homicidios y tentativas de homicidios. Fueron estas dos unidades porque la violencia se da en la zona de los puntos de venta”, comentó.

“Hay entre diez y doce detenidos por distintos hechos, un secuestro de doce armas y un kilo de cocaína”, amplió Merlo.
Por su parte, el jefe de la unidad fiscal de Microtráfico, Franco Carbone, ponderó: “El narco se vale de personas en situación de vulnerabilidad o de menores para cometer los hechos. Encontramos con la Policía de Investigaciones que en distintos puntos había menores, niños, participando activamente en la compraventa de droga al menudeo. Le dimos intervención al área de Niñez”.
Carbone aclaró que las dos nenas y el niño vivían en domicilios cuyos familiares, adultos responsables, se dedicaban al fraccionamiento y comercio minorista de estupefacientes. “No eran búnkeres como se los conoce. Son chicos y chicas cuya familia se dedica a esta actividad. Los pasamanos quedaron filmados, los usaban para comerciar”, afirmó.
El Ministerio Público de la Acusación agregó que solicitará el derribo de cuatro propiedades que fueron allanadas en las últimas horas, una política que se puso en marcha desde diciembre de 2023 y que pretende inactivar puntos de venta.

“Es una constante que usen a menores, punibles o no, para cometer estos hechos. La particularidad acá es que tienen 7 y 10 años. Ni siquiera pensamos en una responsabilidad penal en nenes tan chiquitos”, concluyó Carbone.
En los procedimientos intervinieron los fiscales Brenda Debiasi, César Pierantoni, Carbone, Marisol Fabbro, Paula Barros y Franco Tassini, quienes acumulan investigaciones por balaceras a domicilios, ataques a tiros con heridos y asesinatos que fueron perpetrados en la última semana del año y a comienzos de este 2026.
Tassini subrayó que en uno de los operativos de este viernes logró dar con un adolescente que habría participado en una balacera de finales de diciembre en la que una niña de 7 años recibió un tiro en el abdomen en la esquina de Génova y Cabal, en el barrio Empalme Graneros, uno de los territorios calientes de la ciudad.