Efectivos de la Policía de Córdoba fueron blanco de un violento ataque este domingo por la tarde, cuando un grupo de personas arrojó una granada para evitar la captura de dos sospechosos acusados de cometer diversos delitos en la ciudad. A raíz de los incidentes, un agente sufrió heridas leves, mientras que el explosivo fue trasladado en una tolva hasta un espacio seguro.

Según precisaron fuentes policiales a Infobae, el hecho se registró en el barrio Villa La Lonja, cuando los efectivos intentaban detener a dos sospechosos, uno de ellos de 15 años de edad.

Al llegar al lugar, los policías se vieron sorprendidos por la reacción de algunos habitantes, que les arrojaron diferentes elementos contundentes, entre ellos una granada de mano.

El artefacto explosivo cayó dentro de la caja de uno de los móviles, en plena retirada. De forma inmediata, se detuvo la marcha del móvil para establecer un perímetro de seguridad y, así, aguardar a los expertos.

Los agentes establecieron un perímetro alrededor del móvil policial donde estaba la granada.

El video que encabeza esta nota muestra el momento exacto en el que la granada es lanzada dentro del patrullero, una camioneta de la fuerza de seguridad. El agente que conducía se estacionó junto a un cordón y sus ocupantes descendieron a toda velocidad.

En medio de la desesperación, uno de los policías se paró delante de un auto que pasaba por la zona y le exigió al conductor que no continúe la marcha.

Ante esta situación, y con el objetivo de resguardar la integridad del personal y de los vecinos, los efectivos implementaron armas menos letales para disuadir la agresión y establecieron un cordón preventivo en el sector, a la espera del arribo de los especialistas del Departamento Explosivos de la policía provincial.

Uno de los agentes detuvo la marcha de un automovilista que circulaba por la zona.

Una vez en el lugar, los expertos constataron que se trataba de una granada FMK-2, la cual fue extraída de la camioneta policial mediante el uso de cuerdas y técnicas específicas. Luego, el artefacto fue trasladado en una tolva hasta un espacio seguro del Tiro Federal Córdoba, para su posterior tratamiento.

Aunque el dato no fue confirmado, trascendió que el artefacto no estaba activo, indicó La Voz.

A pesar de este imprevisto, el operativo concluyó con la aprehensión de un hombre mayor de edad y de un menor de 15 años, en inmediaciones de las calles Pedro de Castillo y Carlos Luna. Ambos quedaron a disposición de la autoridad judicial competente para la continuidad de las actuaciones correspondientes.

Antecedente

Este episodio se registró dos semanas después de que vecinos del barrio Cooperativa El Progreso arrojaran bombas molotov contra efectivos de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) de Córdoba, durante un operativo en el que se desbarató a una banda narco que operaba en la zona.

De acuerdo a la información difundida por el Ministerio Público de la Acusación (MPA) cordobés, el operativo se desarrolló bajo directivas de la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico del Primer Turno, luego de tres meses de investigación. El punto de venta funcionaba las 24 horas y, durante el registro, los agentes descubrieron que las dosis de cocaína y marihuana estaban ocultas dentro de los huecos de los ladrillos de las paredes y en el interior de un sillón.

Durante el desarrollo de los allanamientos, personal del Equipo de Acción Táctica (EAT) debió intervenir ante agresiones por parte de vecinos, quienes arrojaron elementos incendiarios con la intención de entorpecer el procedimiento, logrando controlar la situación sin que se registraran personas heridas.

El procedimiento concluyó con el secuestro de un arma de fuego, 130 dosis de cocaína y 95 de marihuana, seis plantas de cannabis sativa, dinero y otros elementos de interés para la causa.

Además, fueron aprehendidos tres hombres de 34, 24 y 22 años, quienes cumplían funciones de venta, junto a una mujer de 33 años, señalada como cabecilla de la banda. Finalmente, la Fiscalía Interviniente dispuso el traslado de los detenidos a sede judicial, quedando todos a disposición por infracción a la Ley Nacional de Drogas.