El presidente de Ford Argentina habló con Infobae en Detroit, algunos minutos después de presentar el nuevo Mustang Dark Horse SC

Enviado especial a Detroit, EEUU- Que las ventas de autos 0 km de 2025 hayan crecido un 47,8% en relación con las del año anterior es un dato positivo indiscutido. Pero si se mira el escenario en el que ocurrió, el resultado puede no ser tan auspicioso.

Hay tres situaciones que no se pueden desconocer. La primera es que la comparación es contra un año muy malo, en el que las ventas cayeron respeto a 2024 en un 8%.

La segunda es que las proyecciones durante los primeros meses de 2025 indicaban un mercado que alcanzaría e incluso podría superar las 650.000 unidades, pero finalmente fueron 612.000.

La tercera es que ese crecimiento se dio principalmente por la llegada masiva de autos importados, que ahora representan el 60% del total de patentamientos cuando dos años atrás eran sólo el 30%. Como consecuencia directa e inevitable, en 2025 cayó la producción de autos argentinos un 3% y se desplomaron las exportaciones un 10 por ciento.

La industria automotriz argentina cayó un 3% en producción y un 10% en exportaciones. Ambas son malas noticias

Un escenario preocupante

Martín Galdeano, presidente de Ford Argentina y Ford Sudamérica, fue el primer ejecutivo de alto rango de la industria automotriz argentina que empezó a hablar de la falta de competitividad de los vehículos nacionales para poder exportarse a otros países de la región.

Su “campaña” empezó en febrero de 2023, cuando dijo que a Chile le costaba más barato comprarle las pick-up Ford Ranger a Tailandia que a Argentina, y que veía con preocupación que esa situación se mantuviera en el tiempo.

Hoy, tres años después, la situación sigue siendo esencialmente la misma, incluso a pesar de haber avanzado en mejorar las condiciones de la industria con el Gobierno nacional, aunque no ocurra lo mismo con las provincias y municipios.

En la previa del Salón del Automóvil de Detroit, en Michigan, tras la presentación del nuevo Ford Mustang Dark Horse SC, a casi 10.000 km de Buenos Aires, Galdeano accedió a dejar por un rato las novedades que Ford Motor Company presenta en esta edición para profundizar sobre la coyuntura de la industria automotriz argentina con Infobae y fue contudente respecto del escenario que prevé hacia adelante si no se avanza en una reducción de los impuestos. “No me sorprendería que cierren fábricas de autos en la Argentina”, disparó el empresario.

– ¿Evalúa un 2026 crítico para la industria automotriz argentina, por el nuevo escenario global y el contexto local?

-Lo que está pasando en la Argentina es algo que sucedió en otros mercados cercanos, como el caso de Brasil, que se abrió al mundo algunos años antes. Y tenemos que estar a la altura de ese cambio de época en la industria automotriz, porque estamos compitiendo contra todo el mundo. Eso requiere que estemos hipercompetitivos para ser exitosos, para que la gente nos elija en la Argentina y en otros mercados.

Galdeano asegura que la calidad de los productos argentinos está a la altura de los similares de otras regionees

-Varias veces sintió molestia que se diga que los autos argentinos no tienen estándares de calidad internacionales. ¿Es una idea equivocada?

-Si mirás la planta que tenemos, en términos de tecnología e inversión, Pacheco es muy parecida a plantas como la de Sudáfrica, como la de China, donde también se hace la Ranger. No hay un problema de calidad para nada. Después en lo que respecta al ámbito laboral, los acuerdos sindicales, podés tener alguna ventaja o no, siempre hay que seguir trabajando, pero no es algo que hace la diferencia.

-¿No hay una limitante ahí?

-No. Las limitantes hoy para nosotros son dos: una es el marco impositivo y la otra es cómo la Argentina se integra al mundo, que ahí venimos progresando bien. Hay algunos anuncios últimamente que están buenos como los acuerdos con la Unión Europea, que es largo plazo con una baja progresiva de aranceles efectivos; y el acuerdo con Estados Unidos, que hay que ver qué es lo que termina siendo para la industria automotriz argentina. Pero el gran problema es el marco impositivo.

-La famosa falta de competitividad.

-Nosotros competimos en la Argentina contra todas las terminales, pero también competimos contra nuestras propias fábricas en otros países para exportarle a distintos lugares. Pacheco tiene hoy entre doce y quince puntos de impuestos para exportar. Tenés entre tres y cinco puntos de impuestos nacionales, impuesto al cheque o débitos y créditos, y algo que queda todavía y que estamos trabajando con el Gobierno de retenciones a las exportaciones. Después de Ingresos Brutos, que para mí es lo más distorsivo y nocivo que hay, tenés entre seis y siete puntos, y no solo afecta habilidad de una fábrica Ford en Argentina de exportar, sino que te impide localizar autopiezas o tener más cadena productiva de proveedores nacionales. O sea, cuanto más cadena productiva yo tengo, peor es. Y municipal, te diría que tenés entre dos y tres puntos.

-¿Por eso dice que compite con otras plantas de Ford?

– Claro. Entonces cuando miro alrededor, ¿quién produce la Ranger? Tailandia tiene cero. China tiene reembolso, o sea, tiene subsidios a la exportación. Sudáfrica tiene reembolsos. Y después miro alrededor, Brasil tiene tres puntos y con la reforma tributaria están buscando eliminarlos o que tengan reintegro. México tiene cero impuestos para exportar. Entonces, vos estás saliendo a competir con 12 o 15 puntos de impuestos con países que tienen cero o reembolso.

-La Argentina perdió 10% de exportaciones el año pasado. Insisto, ¿el 2026 será crítico?

-Totalmente crítico, pero no es solo el 2026. Tenemos que entender que va a llegar un punto donde vos tenés que renovar proyectos que no se justifican. Y no es que lo vas a ver. Lo viste en un montón de marcas, lo viste en nosotros. Everest es un proyecto que los impuestos te lo mataron. Porque nosotros teníamos un proyecto en la mano para fabricar Everest en Pacheco que era una inversión importante, y no cerraba por ningún lado, porque pagaba impuestos internos por un lado y pagaba 15 puntos de impuestos para exportarla. No lo hicimos por los impuestos.

A pesar de las dificultades para sostener sus mercados de exportación, Ford sigue sacando nuevas versiones de Ranger

– Pero aun así Ford sigue ampliando la oferta con nuevas versiones de Ranger.

-Ayer anunciamos Tremor, hace poco la cabina simple, ¿Podés seguir creciendo esto para arriba? Y yo estoy más preocupado por no perder mercados como Chile. Entonces, si puedo mantener esto, estaría contento. Estamos trayendo más producto, más inversión, más modelos que la gente nos pedía. La expectativa es crecer, pero hoy creo que si al final del día sostengo donde estoy, creo que estoy contento. Sería un logro.

– ¿Y cómo se resuelve esta situación? ¿Hay que esperar a que empiece a caer el empleo en la industria automotriz porque puedan cerrar fábricas?

-Lo primero es que la política en general entienda que esto es importante. Es menos visible si un intendente cobra algo absurdo en vehículos que son de exportaciones, porque la gente, los votantes, no lo ven. Pero al final de la historia estás matando un proyecto industrial que genera inversión, que genera empleo en tu propio municipio. Pero es más visible un servicio que no le das a un vecino como una obra en su barrio. Quizás la solución sea que la gente empiece a demandar esto, que la Argentina vaya al modelo de Chile. Yo leo muchos comentarios de gente que dice “que no tengan más industrias, entonces los autos son más baratos”. No, lo que va a pasar es que no vas a tener industria y empleo, y los autos van a seguir siendo igual de caros. Los autos van a ser más baratos en Argentina cuando cobren menos impuestos.

– ¿Y no pasa eso, que la gente piensa que los industriales son los malos de la película?

– Yo te pongo los números. Una Territory en Argentina vale USD 10.000 más que en Chile y paga más de USD 15.000 de impuestos en Argentina. En Chile es más barato, pero paga menos de USD 5.000 de impuestos. Entonces, si yo le saco los impuestos a las dos Territory, en Argentina es más barata. Pero tal vez el común de la gente no entiende todo esto. Evidentemente nosotros hemos hecho un trabajo muy malo en comunicando o explicándolo.

El proyecto para fabricar Ford Everest en Argentina fracasó por la alta carga de impuestos que tendría el modelo

-El año pasado se fue una marca, Nissan. ¿Le preocupa que la industria automotriz argentina pierda fábricas o marcas?

– No me sorprendería que sea un camino donde sea cada vez más difícil justificar proyectos de inversión. No me sorprendería que esto sea un camino, porque vos estás compitiendo en un mercado global donde competís contra productores que no solo no tienen este tipo de mochilas, sino que tienen políticas de Estado donde incentivan la producción y exportación de autos. No me sorprendería que cierren fábricas de autos en la Argentina.

-¿Producir camionetas no es una ventaja para ser más competitivos y por eso cada vez se hacen más pick-up?

-No estamos blindados contra nada. Desde el punto de vista de nuestra habilidad de ser competitivos, el hecho de tener en Argentina tantas pick-ups nos da escala en la base autopartista, y ése es un pilar de la competitividad porque muchos proveedores nos abastecen a varios fabricantes. Pero en lo impositivo no tenemos ese margen. Nosotros hacemos la Ranger en China. La misma Ranger por ahí tiene algunas diferencias, el motor es distinto, pero sale de la línea y es igual. Chile le podría comprar la Ranger a China. Sería muchísimo más competitivo para Chile comprarle a China o a Tailandia que a nosotros.