Martín Bossi celebró un momento especial en el teatro Neptuno de Mar del Plata junto a su madre, Kela de Bossi, durante la cuarta semana de funciones de La cena de los tontos. La sala estuvo colmada por la respuesta del público, que acompañó la jornada con entusiasmo.

Al finalizar la función, Bossi descendió por la escalera del teatro acompañado por su madre, a quien presentó ante el público. Ella fue ovacionada, en un pasaje especialmente emotivo y divertido de la noche. “¡Esta es mi madre!“, anunció el humorista señalando a Kela, tomada de su mano. ”Ella es la responsable de esta belleza”, continuó, haciendo referencia a sí mismo, entre las carcajadas de los presentes. “Una mujer argentina, que lucha, que cocina, que plancha. ¡Justicia para la madre!“, siguió causando las risas de todos. En ese momento, su mamá le dio un beso a su hijo y él concluyó: ”¡Justicia para mamá!, alguien que la cuide por favor».

El elenco de La Cena de los tontos reúne a figuras como Laurita Fernández, Gustavo Bermúdez, Esteban Prol, Guillermo Arengo y Robertino El Romi Benemino. La dirección corresponde a Marcos Carnevale y la producción está encabezada por Adrián Suar y Guillermo Francella, ambos reconocidos en el circuito teatral argentino.
Ante el éxito sostenido, la producción resolvió sumar funciones a la cartelera. Según la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales, La cena de los tontos ocupa el primer puesto entre los espectáculos más vistos y con mayor recaudación de la temporada, tanto en Mar del Plata como a nivel nacional.
Días atrás, un cruce inesperado entre Martín Bossi y una admiradora frente al teatro en Mar del Plata expuso el costado más humano del artista en plena temporada. Ante decenas de testigos y cámaras, un gesto espontáneo conmovió y cambió el clima habitual de saludos y fotos tras la función, según pudo registrar Teleshow.
En pleno tumulto, una mujer logró llegar hasta Bossi visiblemente emocionada. Sin rodeos, le dijo: “Martín, mañana me opero”, lo que hizo que el actor se detuviera y la abrazara. Segundos después, la mujer reveló su diagnóstico: “Tengo un pronóstico… cáncer”, ante lo cual Bossi le respondió directamente: “Vas a ver que va a salir todo bien”.
En medio del círculo de asistentes, Bossi la escuchó atentamente cuando ella comentó que no era la primera vez que veía su trabajo, ya que también había asistido a una función en Buenos Aires, de Kinky Boots. Al describir los detalles de la operación próxima a realizarse, y su rutina de recuperación antes de regresar a Madariaga, la fanática encontró a Bossi no solo como artista sino como interlocutor. El actor entonces le propuso, de forma inmediata: “Anotá mi teléfono, así me contás cuándo salís”.

El propio Martín Bossi aportó su visión, todavía conmovido por el momento, apenas fue consultado en la calle por un cronista. Definió el episodio con una frase rotunda: “Me mató. Me mató”, y amplió: “La operan mañana de algo grande y me dijo que antes de la operación me quería dar un abrazo a mí. Me destrozó”.
En cuanto a la posibilidad de mantener el contacto, Bossi indicó: “Le di mi teléfono para que cuando salga de la operación, me llame”. Al ser consultado por el significado personal del gesto, reveló: “Esas cosas me matan, son como… Yo creo mucho en Dios”.

La fe apareció varias veces en el diálogo, tanto fuera como dentro de cámara. Al ser preguntado sobre si iba a rezar, Bossi respondió sin dudar a Teleshow: “Obvio que voy a rezar por ella”, “Dios es el camino. Él te quiere, él te ama”.