
La líder opositora venezolana, María Corina Machado, y Reza Pahlaví, heredero del último sha de Persia, se reunieron este jueves en Washington para discutir el futuro de sus países tras la captura de Nicolás Maduro y en medio de la brutal represión contra las protestas en Irán que han dejado al menos 4.500 muertos.
“Intercambiamos perspectivas sobre nuestras respectivas luchas y unimos nuestros esfuerzos hacia un objetivo común: la liberación de Irán y Venezuela de la opresión”, informó este jueves Machado en su cuenta de la red X.
La líder opositora se encuentra en la capital estadounidense desde la semana pasada, cuando se reunió con el presidente Donald Trump y le entregó su medalla del Premio Nobel de la Paz en un gesto sin precedentes. El encuentro con Trump se produjo 12 días después de que fuerzas militares estadounidenses capturaran a Maduro en Caracas durante una operación denominada “Determinación Absoluta”, ejecutada el 3 de enero.
Reza Pahlaví, hijo mayor de Mohammad Reza Pahlaví que reinó Irán hasta la revolución islámica de 1979, vive exiliado en Estados Unidos desde hace más de cuatro décadas. El heredero del trono persa sostiene que cuenta con un plan para asumir el poder en Irán en caso de que caiga el régimen de los ayatolás, aunque la administración Trump no ha respaldado públicamente su propuesta de gobierno. Durante las protestas actuales, Pahlaví ha instado a los miembros de las Fuerzas Armadas iraníes a proteger a la ciudadanía y unirse a las manifestaciones.

“La supervivencia de estos regímenes no solo es una tragedia para nuestros ciudadanos, quienes exigen democracia de forma abrumadora, sino una amenaza directa a la estabilidad global y a Estados Unidos”, apuntó Machado.
Las protestas en Irán estallaron a finales de diciembre de 2025 como reacción a la grave crisis económica del país y el colapso del banco Ayandeh. El rial iraní perdió cerca del 69% de su valor durante 2025, generando una inflación del 52% interanual que paralizó el comercio. Lo que comenzó como reclamos económicos de comerciantes evolucionó rápidamente en un movimiento que exige el fin de la República Islámica y se convirtieron en las protestas más grandes desde el movimiento Mujer, Vida, Libertad de 2022.
La represión ha sido extremadamente violenta. Según la Agencia de Noticias de Activistas por los Derechos Humanos, al menos 4.500 manifestantes han muerto y más de 26.000 han sido detenidos. El gobierno iraní impuso un apagón generalizado de internet desde el 8 de enero que ha dificultado la documentación de los abusos.

Amnistía Internacional y Human Rights Watch han denunciado que las fuerzas de seguridad emplean armas de fuego de forma ilegítima y sistemática contra manifestantes pacíficos. El líder supremo Alí Khamenei reconoció que las protestas han dejado varios miles de muertos y culpó a Estados Unidos de orquestar los disturbios.
Machado denunció que la alianza entre el chavismo en Caracas y los ayatolás en Teherán ha convertido a Venezuela en el epicentro de la influencia iraní, poniendo en peligro la seguridad de todo el continente americano.
La situación de Machado en el proceso de transición venezolano permanece incierta. Aunque Trump la recibió en la Casa Blanca y aceptó su medalla del Nobel, el mandatario estadounidense ha excluido por ahora a la líder opositora del proceso de transición, respaldando a la chavista Delcy Rodríguez.
Tras recibir el obsequio del Nobel, Trump declaró que le gustaría involucrar a Machado en el futuro del país, pero no ha ofrecido un cronograma concreto ni garantías sobre elecciones democráticas.
El mandatario ha anunciado planes para tomar control de las reservas petroleras venezolanas, principal riqueza natural del país sudamericano.