Las escuelas públicas de la ciudad canadiense de Edmonton van a retirar de sus bibliotecas libros como El cuento de la criada (The Handmaid’s Tale), de la escritora y compatriota Margaret Atwood, por contener descripciones de “actos sexuales explícitos”. Además de la obra que potenció su fama mundial con una serie de seis temporadas, otros 200 libros serán eliminados de las bibliotecas escolares por la misma razón, según datos obtenidos este viernes por la radiotelevisión pública canadiense, CBC.
Atwood reaccionó a la censura de su libro con su humor característico y en las redes sociales señaló: “Hola niños. El cuento de la criada (el libro, no la serie) ha sido prohibido en Edmonton. ¡No lo lean, se les quemará el pelo! Tomen uno ahora antes de que quemen en público los libros”.
La eliminación de estos títulos, que será efectiva el 1 de octubre, es consecuencia de nuevas políticas adoptadas por el gobierno conservador de la provincia de Alberta, en el oeste de Canadá. La medida exime de forma expresa a los libros religiosos, como la Biblia, a pesar de que contengan descripciones de actos sexuales explícitos. La presidenta del consejo escolar público de Edmonton, Julie Kusiek, señaló en un comunicado que su organización se ha visto forzada a tomar la medida para cumplir con la normativa provincial. “Como resultado de la orden ministerial, diversos libros excelentes serán retirados”, afirmó.
En julio, el gobierno de Alberta anunció su decisión de catalogar los libros en las bibliotecas escolares sobre la base de la inclusión de descripciones de actos sexuales. La directiva estipula que el contenido explícito es el que detalla con claridad actos sexuales, como masturbación, penetración o eyaculación. Esos libros estarán prohibidos para todos los estudiantes, independientemente de su edad.
Los libros con contenido sexual no explícito, en los que el acto sexual no es descripto de forma detallada, solo estarán disponibles para los estudiantes de décimo grado (entre 15 y 16 años). Alberta, el centro petrolífero de Canadá y que contiene algunas de las mayores reservas de crudo del planeta, ha sido desde hace años el corazón del movimiento más conservador canadiense.
En la última década, en la que el gobierno federal ha estado en manos del Partido Liberal, la provincia ha liderado la oposición a políticas como la lucha contra el cambio climático, la vacunación contra el Covid o los derechos transgénero. Y en los últimos meses, el Gobierno provincial ha favorecido un movimiento separatista que amenaza con celebrar en 2026 un referendo para independizar la provincia del resto del país por razones económicas y políticas.
El martes, la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, señaló que la provincia envía cada año a Ottawa entre 20 y 25 mil millones de dólares para ser transferidos a Quebec y otros territorios. “En los últimos 40 o 50 años se han llevado de esta provincia 600 mil millones de dólares. ¿No cree que podríamos tener más gasto social si esos 20-25 mil millones de dólares se quedaran aquí?”, afirmó Smith en un foro público.
Fuente: EFE