Un video que se volvió viral la semana pasada generó una fuerte indignación entre presentadores de noticias y usuarios de redes sociales. Las imágenes, que datan del lunes 9 de este mes, mostraban a un chico atado en un rancho de nylon y chapa ubicado en Villa Dorrego, González Catán, jurisdicción de La Matanza. Al niño se lo veía desnudo, hambriento. Los propios vecinos, que filmaron la escena, denunciaron la situación con un llamado al 911.

Un patrullero de la Comisaría 4° de la zona se presentó en el lugar. El chico fue rescatado; la Bonaerense lo encontró deambulando desnudo por la calle. Una inspección física reveló lesiones en su cuerpo compatibles con una golpiza, azotes en las nalgas y en la espalda con marcas de hasta 15 centímetros de largo.

Su madre, Araceli B., de 22 años, fue hallada allí; terminó arrestada en el acto. Se negó a declarar ante la fiscal del caso, Lorena Pecorelli.

Esta semana, el caso sumó un nuevo episodio. El padre del chico, Mariano O., de 27 años, beneficiario de dos planes sociales según sus registros, fue detenido el último miércoles por la Policía Bonaerense en la zona oeste, luego de que la fiscal Pecorelli pidiera su captura.

Al contrario de su ex mujer, Mariano O. efectivamente declaró. Lo que dijo fue sorprendente.

La madre del chico de Villa Dorrego tras ser detenida

El padre del chico aseguró que había dejado a su familia y que estaba hace tres meses en situación de calle. El motivo: la violencia que la propia madre del niño ejercía sobre él. El chico, mientras tanto, permanece en la casa de una tía bajo la supervisión del Servicio local de niñez. El padre permanece detenido, imputado del mismo delito que la madre: abandono de persona y lesiones.

La versión de la indagatoria, sin embargo, resuena con otro testimonio de la causa que tramita en la UFI N°21. La mujer de Villa Dorrego que llamó al 911 aseguró que Araceli B. la amenazaba a ella y a su hija menor de edad con frecuencia. Incluso, que intentó agredirla con una maza y un trozo de soga, cuyas imágenes entregó a la Justicia.

La maza y la soga con la que la madre del chico habría atacado a sus vecinas

El niño, por su parte, será el objeto de una evaluación psicológica que se realizará la semana próxima en el Cuerpo Técnico Auxiliar del Departamento Judicial La Matanza. Al tener tres años, una cámara Gesell podría ser redundante: se debe determinar, primero, su capacidad de verbalizar lo que sufrió. Pecorelli verá los pasos a seguir luego de este primer análisis.