
El clima cálido y la brisa del Atlántico acompañan a Luly Drozdek y su marido Hernán Nisenbaum durante unos días de descanso familiar en José Ignacio, uno de los rincones más exclusivos de Punta del Este. Lejos de los escenarios y la rutina laboral, la actriz y el empresario optaron por renovar energías junto a su hija Delfina, con el mar como telón de fondo y la sencillez de la vida en la playa como protagonista de su estadía.
El entorno de José Ignacio, conocido por su tranquilidad y belleza natural, se convierte en el escenario ideal para que la familia disfrute de momentos de esparcimiento. Las imágenes capturan escenas cotidianas que revelan la dinámica familiar: juegos en la orilla, charlas distendidas y caminatas bajo el sol. Delfina, la hija de la pareja, se suma a la diversión, mientras la espuma del mar envuelve los pasos de adultos y niños por igual. El paisaje abierto y el ambiente relajado refuerzan la sensación de libertad que caracteriza a las vacaciones lejos de la ciudad.

La tarde de playa transcurre entre risas, juegos y gestos de complicidad. Tanto Luly como Hernán se muestran participativos en las actividades de su hija, acompañándola en cada recorrido por el agua y compartiendo miradas cómplices. La presencia de otros niños en la playa genera un clima de camaradería y espontaneidad, donde el disfrute colectivo se impone sobre cualquier formalidad. El mar, con su vaivén constante, se convierte en el punto de encuentro para todas las edades.
En las fotografías se evidencia la naturalidad con que la familia vive estos momentos. Luly, con un look distendido y desenfadado, deja de lado por unos días el ritmo intenso de su carrera artística. Hernán, por su parte, transmite tranquilidad y cercanía, integrándose a las actividades lúdicas con entusiasmo. Delfina, en tanto, se muestra curiosa y activa, explorando el entorno bajo la atenta mirada de sus padres. La escena es la de una familia que prioriza el tiempo compartido y el contacto con la naturaleza.
El viaje a Punta del Este coincide con una etapa de transición profesional para Luly. La actriz regresó al Este luego de una temporada teatral en Villa Carlos Paz, donde compartió escenario con figuras como Osvaldo Laport y Fabián Vena. Esta experiencia reciente en las tablas marcó un nuevo capítulo en su trayectoria, abriendo paso a nuevos desafíos creativos. Actualmente, se encuentra abocada a la preproducción de su próxima película, en la que participará como autora y actriz, con el rodaje previsto para principios de abril.
A pesar de la intensidad de sus compromisos laborales, Drozdek logra encontrar un equilibrio entre la vida profesional y el disfrute familiar. El descanso en José Ignacio no solo representa una pausa, sino también una oportunidad para recargar energías antes de afrontar nuevos proyectos. El entorno marítimo y la rutina pausada de la playa se convierten en aliados para cultivar la inspiración y fortalecer los lazos afectivos.
Las imágenes no solo muestran la faceta maternal y cercana de la actriz, sino también el vínculo consolidado con su pareja. Luli Drozdek y Hernán Nisenbaum llevan más de una década juntos, una historia de amor que se refleja en gestos simples y miradas llenas de complicidad. En una de las postales, la pareja aparece abrazada frente al mar, una escena que reafirma la solidez de la relación y el pleno momento personal que atraviesan.
Este presente de plenitud se sustenta en pequeños rituales cotidianos: caminar juntos por la orilla, jugar con su hija, compartir silencios y risas. La playa, lejos de ser solo un destino turístico, se convierte en un espacio de reencuentro y celebración de la vida familiar. Los gestos de afecto, espontáneos y sin artificios, hablan de un vínculo auténtico y de una construcción compartida a lo largo del tiempo. El descanso en familia, más que una pausa, es también el reflejo de prioridades claras y de un momento vital marcado por la armonía.
Crédito: RS Fotos