Tommy Schaefer en el centro de Jimbaran antes de su deportación. Fue condenado por el

Las autoridades de Indonesia deportaron a Tommy Schaefer, el ciudadano estadounidense condenado por el asesinato de la madre de su entonces pareja en un hotel de lujo en Bali, tras cumplir 11 años de una sentencia de 18 años de prisión.

Schaefer, de 32 años, salió de la isla en un vuelo nocturno rumbo a Estados Unidos, escoltado por funcionarios de inmigración. Su liberación la semana pasada fue posible gracias a varias reducciones de pena por buena conducta, un beneficio habitual en el sistema penitenciario indonesio.

“Una vez que el sujeto cumplió su condena, nuestro deber es garantizar que no permanezca en nuestro territorio soberano, considerando que el grave delito que cometió perturbó el orden público y las normas legales vigentes”, indicó Felucia Sengky Ratna, jefa de la oficina regional de Inmigración en Bali.

El caso, conocido en los medios internacionales como el asesinato de la maleta, conmocionó a la opinión pública en 2014 por su brutalidad y por el escenario donde ocurrió: el exclusivo resort de cinco estrellas St. Regis en Bali. La víctima fue Sheila von Wiese-Mack, socialité de Chicago de 62 años y viuda del compositor de jazz James L. Mack.

Mack y Schaefer en el juicio de 2015. La fiscalía alegó que el crimen fue planeado para acceder a un fondo fiduciario de la víctima de 1,5 millones de dólares. (AP Foto/Firdia Lisnawati, archivo)

Según los registros del juicio de 2015, Schaefer mató a von Wiese-Mack golpeándola con un cuenco de fruta de metal durante una discusión en la habitación del hotel. El altercado se desató porque la víctima desaprobaba el embarazo de su hija, Heather Mack, entonces de 18 años. Los fiscales alegaron que Schaefer actuó en un “ataque de ira” tras recibir un insulto racial por parte de la mujer.

Luego del crimen, Schaefer y Heather Mack metieron el cuerpo en una maleta, lo envolvieron en sábanas y trataron de huir en un taxi, pero abandonaron el equipaje ensangrentado en el maletero y escaparon del complejo. Ambos fueron arrestados al día siguiente en otro hotel de la isla.

Antes de la deportación, Schaefer expresó su arrepentimiento: “Lo siento. Siempre lo he sentido” dijo en declaraciones a la AFP. Fui empujado a esa situación, pero asumo la total responsabilidad de todo lo que hice y deseo paz para la familia de Sheila”.

Tommy Schaefer llega a su juicio en 2015. El joven mató a su suegra con un cuenco de fruta en una habitación del exclusivo resort St. Regis. (AP Foto/Firdia Lisnawati, archivo)

Por su parte, Heather Mack cumplió siete años de una condena de 10 en Indonesia antes de ser deportada en 2021. Al llegar a Estados Unidos, fue arrestada de inmediato por cargos federales de conspiración.

En enero de 2024, un juez en Chicago la sentenció a 26 años de prisión, tras determinar que ella y Schaefer planearon el asesinato durante meses para acceder a un fondo fiduciario de USD 1,5 millones.

Durante el proceso judicial en Estados Unidos, la defensa de Mack alegó años de abusos y una relación tóxica con su madre. Los fiscales, en cambio, destacaron su falta de remordimiento y la frialdad con la que organizó el homicidio, llegando a utilizar la tarjeta de crédito de la víctima para pagar el pasaje de Schaefer a Indonesia.

La deportación de Schaefer cierra el capítulo indonesio de una saga legal que duró más de una década. Mientras Schaefer regresa a territorio estadounidense, su antigua pareja permanece en una prisión federal de Illinois, donde se espera que cumpla el resto de su sentencia por el crimen que ambos cometieron en el idílico paisaje de Bali.

(Con información de AFP, AP)