(Enviado especial a Mar del Plata) Apenas lleva unas horas en la ciudad, pero Luciano Pereyra ya se siente ansioso, en cuestión de horas se reencontrará con su público en Mar del Plata para el primero de sus dos shows. Arribó hace tan solo unas horas, pasó por su hotel a dejar sus valijas y rápidamente se dirigió al escenario para ensayar.
Son las 6.30 de la tarde, faltan horas para su presentación en Once Unidos, sin embargo, afuera del estadio, los fanáticos ya hacen fila para verlo. En ese marco, Teleshow accedió a la prueba de sonido y charló con el artista.
Tras su inicio de año en Punta del Este, el cantante continúa su gira en Mar del Plata, una ciudad que supo maravillarlo de chico y que, cada vez que viene, le saca una sonrisa. El Te sigo amando tour, cuyo nombre nació de su colaboración con David Bisbal, lo llevará próximamente al Movistar Arena de Buenos Aires y por ciudades como Salta, Tucumán, Rosario, Córdoba, San Juan, Santa Rosa y Bahía Blanca. Como si fuera poco, luego continuará por países como España, Paraguay y Chile.
Adentro del estadio, él luce una remera blanca, pantalón verde, gorra y alpargatas celestes. Trabaja a pura concentración en su ensayo. Entre canción y canción se toma unos mates. Parece relajado, distendido, pero está en cada detalle. “Estaba acomplando el cencerro, me parece que es el de Beto”, dice a su sonidista con el objetivo de mejorar cada aspecto del show. Así, tras una serie de temas, Sebastián Mendoza, The la Planta y Marcela Morello se suben al escenario para mostrar su admiración al artista y practicar la colaboración que cada uno hará en el show. Justamente, al recibir a esta última, Luciano bromea y destaca: “Hola, ¿cómo andas? Mucho gusto. Mi nombre es…(ríe). Hermosa, gracias por venir”.
El clima alrededor del show, la energía de la gente, y la época del año, le hacen recordar los veranos de su infancia. “Fueron más del campo. Mi padre de Entre Ríos, de Concordia, mi madre de Misiones, de Santo Pipó”, comienza diciendo Pereyra a Teleshow y continúa: “Primero íbamos para Misiones, entre medio de los yerbatales, de las cosechas de mandioca en el piquete, mucho campo ahí entre los animales. Y a la vuelta pasábamos por Concordia, por Entre Ríos. Hay mucho río en la costanera de Concordia. Cada una de mis vacaciones de chico fueron veranos muy conectados con la naturaleza”.
– Y de Mar del Plata, ¿qué es lo que más te gusta?
– Mar del Plata es una ciudad muy mágica, con un paisaje único, obviamente sus playas y ese encanto de que durante el día pueda hacer calor bien de verano y a la noche tenés hasta una cuota de invierno (se ríe) por cómo baja la temperatura.
– ¿Cuál es el recuerdo más feliz que tengas en la ciudad?
– Cuando pisé la ciudad por primera vez no podía creer en dónde estaba. Era muy chico, fuimos con un club de fútbol de Luján, fuimos a jugar un torneo, Y era increíble, para mí era increíble estar en esa ciudad. Cada vez que tengo la posibilidad de volver, me agarra el recuerdo de aquella vez y me arranca una sonrisa, siempre.
– ¿Qué expectativa tenés de tus shows en Mar del Plata? ¿Cómo los vivís?
– Más que expectativa es ansiedad previa de saber que hay un reencuentro con el público de Mar del Plata y obviamente con el público de todo el país que está veraneando en La Feliz. Cada vez que está Mar del Plata en la agenda, a mí me da mucha felicidad porque son muchos años de estar en esta ciudad en una temporada más y eso a mí me da mucha alegría. Realmente, hay un plus (se ríe) de felicidad de saber que uno tiene la posibilidad de volver a Mar del Plata una vez más.
– ¿Cómo vas a aprovechar tu estadía en la ciudad?¿Visitarás algún lugar más allá de los shows?
– La estadía en Mar del Plata la disfruto caminando. Me gusta ir a tomar el cafecito donde me gusta tomar el cafecito siempre. Y después del concierto ir a los lugares que elegimos para salir a comer. Hay un clima de trabajo, pero también, sobre todo en la temporada marplatense, después de trabajar, enseguida entro como en el modo de vacaciones y eso está buenísimo porque relajo un poquito entre tanto trabajo.
– ¿Cómo te preparás para la gira de Te sigo amando?
– Para los Movistar de marzo me preparo cantando. No hay mejor preparación y entrenamiento que todos estos conciertos de verano, todos estos festivales y cada una de las presentaciones, porque no solamente estás entrenando tus cuerdas vocales, sino que también me sigo nutriendo, aprendiendo y creciendo en cada uno de los conciertos que tengo la posibilidad de dar, y los festivales también son un libro abierto. El recorrer toda la Argentina con cada una de estas fiestas y saber que terminamos la gira de verano en Buenos Aires, este 13 y 14 de marzo en el Movistar Arena, la verdad que me da mucha alegría.
– ¿Cómo surgió la colaboración con David Bisbal?
– La colaboración con David se dio de manera muy orgánica. Yo compuse esta canción en Madrid con Tato de la Torre, y cuando terminé la canción, enseguida pensé en David. Y le dije, lo llamo por teléfono y le digo: “Mirá, tengo una canción que me gustaría que escuches y si te gusta, estaría bueno que te sumes”. Y así fue. Con David tenemos una amistad de hace muchos años y las canciones tienen ese toque mágico que hacía rato que no grabábamos algo. Las canciones se encargan de unir, de acortar distancias. Y así fue como esta canción, Te sigo amando, me da la posibilidad de volver a grabar con él, le da título al disco y encima también le da título a la gira. Así que para mí es una gran felicidad y cuando uno comparte con amigos, uno obviamente lo disfruta el doble.
– ¿Alguna anécdota del encuentro y trabajo con él?
– Anécdotas con David tenemos un montón, pero porque nos conocemos desde hace muchos años, pero la verdad es que trabajar con él es muy divertido. Cuando uno trabaja con un amigo que puede pasar mucho tiempo de no verte, desde cada tanto obviamente nos llamamos por teléfono y conversamos, pero siempre la música se encarga de juntarnos, de acortar distancias. No existe un océano de por medio que por ahí te separe. Es muy divertido trabajar con David. No solamente estar en un set de filmación o en un estudio de grabación, sino que también comer un asado, charlar, ha venido a Luján un par de veces y realmente en cada encuentro disfrutamos mucho. No solamente es un gran artista, sino que también es una gran persona.
– Desde hace un tiempo te adentraste a la cumbia, ¿cómo vivis esta nueva faceta musical que se suma a tu repertorio?
– La cumbia para mí no es una nueva faceta musical. Primero, porque antes de grabarla la escuchaba, yo creo que la cumbia está en el gen de todos los argentinos y forma parte de nuestra cultura musical y de nuestro folclore. Sí, a la hora de haberla grabado, por primera vez hace muchos años, me sentí muy cómodo y muy feliz, porque la cumbia es algo que nos divierte, que la escuchamos en fiestas, o en alguna discoteca. Pero la verdad es que poder hacer cumbia, y encima con la posibilidad de grabar con tantos artistas de este género que te abren las puertas, para mí es una bendición.
– Según Spotify, desde 2020 a la actualidad, el consumo de cumbia aumentó más de 237%, ¿Te sorprende este crecimiento del género?
– No me sorprende para nada el momento que está viviendo la cumbia, porque me parece que ha dado artistas increíbles, más allá de artistas de mucha trayectoria dentro del género de la cumbia, y que tantos jóvenes se hayan abocado aún más a la cumbia, me parece que está buenísimo. La música es sinónimo de alegría, de unión, y la cumbia para mí tiene mucho de eso. Yo creo que la música, por más que le pongamos rótulos, no es para comparar, sino para disfrutar. La música a nosotros, a la humanidad en general, no nos discrimina.
– ¿Cómo te sentiste la primera vez que hiciste cumbia?
– La primera vez me sentí muy bien y muy feliz de poder grabarla y de saber que una cumbia puede estar en mi disco. Pero, por otro lado, también me sentí muy cómodo porque es un género que toda la vida se ha escuchado. En el centro de fomento del Juan XXIII, del barrio donde yo me crié y nací en Luján, cuando se hacían los bailes, los grandes bailes, había mucha cumbia y yo tengo el recuerdo de que toda la gente, todos los trabajadores del barrio que aportaban su fin de semana ese ratito para ir a trabajar a la ciudad de fomento y hacer crecer esa ciudad de fomento del barrio, cuando hacían esos bailes para recaudar fondos, estaban bailando y disfrutando de su noche con los artistas de cumbia que iban a tocar. Y ese momento era muy divertido. Ver a mis padres en ese encuentro con sus vecinos, compartiendo música, compartiendo cumbia, es un recuerdo maravilloso.
– Desde lo personal y lo laboral ¿Qué esperás para este 2025?
– Para este 2026, tanto en lo personal como en lo profesional, trabajar para que los sueños se sigan cumpliendo y los proyectos se puedan dar. No soy de esperar con los brazos cruzados. Yo creo que los sueños obviamente se trabajan. No creo en la suerte, porque creo en la dedicación, en el entusiasmo, creo en el sacrificio, en el esfuerzo. Y tanto en lo personal como en lo profesional, que sea un 2026 con mucha salud. Y eso para mí ya es una bendición.