David Bowie, una estrella indiscutida en el mundo del rock, mantuvo una reputación enfocada en su música y su arte, lejos de controversias públicas o comentarios negativos hacia sus colegas. Sin embargo, varios músicos expresaron con claridad los desacuerdos y disputas que tuvieron con el artista británico.
En distintos momentos, Axl Rose, Gary Numan y Keith Richards protagonizaron episodios de tensión con Bowie. Estos conflictos resaltan las complejidades de las relaciones en la industria musical y muestran otra faceta de la trayectoria del icónico cantante.
En uno de los incidentes más recordados, Axl Rose, líder de Guns N’ Roses, confrontó directamente a Bowie durante una actuación de la banda. Según detalló el especial Guns N’ Roses de la serie Bookazines, editada por Rolling Stone, Bowie apareció en el concierto en un estado de ebriedad e interactuó con la pareja de Rose, situación que enfureció al cantante.
El hecho escaló hasta una persecución, en la que Rose gritó amenazas contra Bowie en pleno lugar del evento. El incidente no pasó a mayores, pero quedó registrado como una de las anécdotas más intensas entre artistas del rock.

De acuerdo con American Songwriter, este episodio surgió en un contexto de alta exposición mediática para ambos músicos. Los detalles trascienden por el impacto que generó en el ambiente del espectáculo y por la personalidad explosiva de Rose, contrastada con la habitual reserva de Bowie. El altercado se resolvió sin violencia y no tuvo consecuencias profesionales entre los involucrados.
Rivalidades en la música: las diferencias entre artistas
Gary Numan, reconocido exponente del new wave, vivió una situación diferente pero igualmente significativa con David Bowie. Numan manifestó abiertamente su admiración por el británico y cómo su influencia marcó el inicio de su carrera. Sin embargo, la relación se fracturó tras un incidente durante la grabación de The Kenny Everett Christmas Show en 1980.

Según el propio Numan, Bowie lo excluyó de una presentación conjunta porque consideraba que imitaba su estilo. Este hecho afectó emocionalmente al músico británico, quien declaró: “Me molestó en su momento porque era un gran admirador y él había sido una parte importante de mi vida durante muchos años”.
Numan reconoció tiempo después que pueden existir períodos de inseguridad o incertidumbre entre los artistas, lo que explicaría la actitud de Bowie en aquel entonces.
Este conflicto ilustra el peso que los referentes pueden tener en las trayectorias de músicos más jóvenes. Además, expone las susceptibilidades propias del ambiente creativo y la competencia en la escena musical, donde las comparaciones y sospechas de copia pueden generar distanciamiento incluso entre admiradores y figuras consagradas.

Opiniones críticas y declaraciones públicas
El tercer enfrentamiento involucró a Keith Richards, guitarrista de The Rolling Stones, quien se manifestó de manera contundente respecto a la obra de David Bowie. En 2008, Richards hizo declaraciones en las que minimizó el impacto musical del “Starman” después del lanzamiento de “Changes”.
De acuerdo con declaraciones recogidas por American Songwriter, Richards afirmó: “No puedo pensar en nada más que [Bowie] haya hecho que me erice la piel. Es pura pose. Todo es solo posar. No tiene nada que ver con la música. Él lo sabe también”. Estas palabras reflejan una postura crítica y poco habitual entre artistas de reconocimiento internacional.

La perspectiva de Richards representa un ejemplo de cómo pueden convivir el respeto profesional y la crítica severa dentro de la industria.
Las diferencias de opinión y valoración artística también forman parte de la dinámica entre músicos influyentes, y sus declaraciones suelen generar repercusiones entre fanáticos y especialistas del sector.
Estas disputas, si bien no afectaron directamente la obra de David Bowie ni su legado, añaden matices a la historia de uno de los referentes más importantes del siglo XX.