Cuando el año pasado World Rugby cambió el formato de competencia del Circuito Mundial y dejó la definición a todo o nada en la etapa final, el entrenador Santiago Gómez Cora afirmó que le importaba más ganar la temporada regular. Eso explica sus lágrimas cuando la Argentina venció 19-12 a Gran Bretaña, se metió en semifinales del Seven de Singapur y ganó la liga por segundo año consecutivo. Este domingo, desde las 3.56 de nuestro país, se medirán con Fiji en busca de la final. España y Kenia se disputarán el otro lugar en el partido decisivo.
Tres horas después de perder en el debut con Sudáfrica 24-21 en la última jugada del partido, los argentinos debían vencer a Gran Bretaña (que había vencido a los sudafricanos) para acceder a semifinales y asegurarse el primer puesto en la temporada regular. Lo consiguieron con gran esfuerzo y pese a jugar dos minutos con un jugador menos por la amonestación a Matteo Graziano.
“No lo puedo creer. Estoy muy orgulloso. Mi sueño era hacer de este equipo una potencia y lo hicimos en los últimos cinco años. Ahora tenemos que mantener los pies sobre la tierra porque queda mucho por jugar”, sintetizó Gómez Cora, el gestor del gran momento del equipo argentino desde que asumió la conducción en 2013.
Con tres títulos en cinco certámenes en la temporada (Perth, Vancouver y Hong Kong), los Pumas 7s llegaron a la última etapa con la posibilidad de ganar la liga con un séptimo puesto. Sin embargo, en el estreno sintieron la presión y cayeron ante Sudáfrica, que se impuso con un try cuando la bocina final ya había sonado. Con un formato extraño y controvertido, con cuatro grupos de tres seleccionados y pase directo a semifinales sólo para el primero, no les quedaba otra que vencer a Gran Bretaña: una derrota los habría puesto a pelear por el noveno puesto, a merced de lo que hicieron Fiji y España, quienes estaban al acecho.
Un try de Marcos Moneta coronó la primera acción del partido, bien al estilo de Pumas 7s: recepción, posesión larga, paciencia y la velocidad del Rayo para quebrar la defensa sin que Gran Bretaña ni siquiera tocara la pelota. Otro try similar, apoyado por Joaquín Pellandini, puso distancia de 12-0. Al tiempo que llegó el descuento de los británicos, justo cuando Álvarez estaba fuera de acción por un corte en la ceja, los argentinos, que habían tenido tres horas menos de descanso, parecían ya exhaustos. Con el tiempo cumplido, tuvieron un penal en el campo propio, decidieron jugarlo y tuvieron premio llegando al tercer try (obra de Matías Osadczuk), que sería decisivo (19-7).
Porque Gran Bretaña tomó el control en el segundo tiempo y puso a los argentinos bajo presión. El árbitro fijiano Tevita Rokovereni empezó a castigarlos con penal tras penal, reiteración que le costó la amarilla a Matteo Graziano. Cinco segundo más tarde, Gran Bretaña llegaba al in-goal y se ponía a tiro de try convertido (19-12).
Esos dos minutos con un jugador menos se jugaron con el cuchillo entre los dientes. Los Pumas 7s resistieron a puro tackle y lograron cerrar el partido. El pitazo final desató el festejo y la emoción de jugadores y cuerpo técnico, en medio de un desolado y monumental National Stadium.
“Son 12 años. Mi objetivo era ser mejores cada día, mi sueño era ganar Hong Kong, mi propósito era que Argentina fuera potencia”, repitió Gómez Cora más tarde en ESPN. “Ganar la serie era una utopía. Son muchos torneos, muchos viajes. Hay mucho en juego en cada pelota, en cada torneo. Lo disfrutamos muchísimo, pero es un trabajo enorme.”
La palabra de Santiago Gómez Cora tras el bicampeonato de la fase regular. 🫡#SeVenComoNunca pic.twitter.com/1YcsjKFUJD
— Los Pumas 7s (@lospumas7arg) April 5, 2025
Los Pumas 7s salieron de entrada con Matteo Graziano, Santiago Álvarez, Matías Osadczuk, Joaquín Pellandini, Santiago Mare (c), Luciano González y Marcos Moneta. Ingresaron Tobías Wade, Germán Schulz y Agustín Fraga.
Ahora, los argentinos buscarán ganar su cuarto certamen consecutivo cuando a las 3.56 de la madrugada del domingo se enfrenten Fiji. La gran final de la temporada, donde los ocho primeros se disputará a todo o nada el título de campeón, se disputará el 3 y 4 de mayo en Los Ángeles.