Rafelín del Rosario Ortiz, en fotos de su cuenta de Instagram

Se veía bien, al menos por Instagram. Rafelín del Rosario Ortiz se hacía llamar “La Fiera de los Santos” en su perfil, donde posaba casi dos años atrás para casi 20 seguidores con sus relojes y tatuajes y joyas y ropa deportiva en lobbies de hoteles y barberías, entre frases de sabiduría de la calle.

De 34 años de edad, oriundo de Santo Domingo en la República Dominicana, Rafelín logró un DNI precario número 63 millones para registrarse en los rubros de venta de comida de ARCA, a mediados de 2025. Ante las autoridades, había declarado un domicilio en un hotel de Montserrat, a metros del Palacio Barolo, frecuentaba un par de bares de Constitución.

Hoy, ese Instagram solo sirve para el recuerdo. “La Fiera de los Santos” espera sentado en una celda, procesado y embargado por $500 millones de pesos tras una investigación del juez Pablo Yadarola y la Policía Federal, con el apoyo de la PROCUNAR. La acusación en su contra es inquietante: ser parte del núcleo duro de la mayor mafia de tráfico de cristal de éxtasis en la Argentina,

La organización de 20 miembros -oriundos de países como Dominicana, Venezuela y Colombia- operó durante casi una década en países como Bélgica, Francia, España, Holanda y Brasil y que llegó, incluso, a operar un laboratorio propio en Encarnación, República del Paraguay.

Rafelín del Rosario tras ser arrestado por la PFA

El caso comenzó con el arresto de dos mulas santafesinas a mediados de 2023, que llegaron desde París a Ezeiza en un vuelo de Air France. Llevaban 13 kilos de MDMA, éxtasis puro, oculto en sus valijas. Hoy, un gramo de esa droga puede costar $50 mil pesos en territorio porteño.

Poco a poco, la División Operaciones Federales de la Superintendencia Lucha Contra el Narcotráfico de la PFA, los vinculó a una serie de expedientes en toda la región que datan desde 2016 hasta hoy y que incluyeron, por ejemplo, el intento de transporte de otros 20 kilos de MDMA en Montevideo.

Los máximos capos de la banda, dos escurridizos internacionales a los que Rafelín supuestamente reportaba -entre ellos un colombiano de largo prontuario en el país-, están prófugos. “La Fiera de los Santos” compartía el supuesto bando de la banda con otro colombiano, Arturo Reyes Marte, capturado en octubre del año pasado en Río Grande, Tierra del Fuego.

“A su vez, Arturo Reyes Marte sería cercano a Rafelín Del Rosario Ortiz, con quien asistirían asiduamente a locales del barrio de Constitución vinculados al tráfico de drogas y mantendrían reuniones con sujetos vinculados a aquella actividad ilícita, así como también organizaría el traslado de sustancias estupefacientes al sur del país, para su posterior comercialización en dicha región”, asegura el procesamiento firmado por el juez Yadarola, confirmado en noviembre por la Cámara en lo Penal Económico.

El 31 de agosto de 2021, una mula vinculada a la banda fue interceptada en Río Grande en un vuelo desde Aeroparque: tenía 120 cápsulas en su interior, casi un kilo y cuarto de cocaína.

Rafelín, por otra parte, fue vinculado por dos procesados de la banda a Luz Marina Ortiz, una mujer venezolana fuertemente complicada por pericias a teléfonos, acusada de ser parte de la cadena de venta y de los pagos de logística de la organización.

Luz Marina fue allanada y arrestada en la causa: le encontraron 6024 pastillas de éxtasis en su cueva de la calle Viamonte al 2000.

Las pastillas incautadas a Luz Ortiz en la calle Viamonte

El chat que lo compromete

Otro sospechoso, Janel Emilio Ortiz, fue allanado también. Le encontraron más pruebas en su celular, un grupo de WhatsApp en llamas “intercambios de mensajes entre el nombrado, Rafelín Del Rosario Ortiz y Luz Marina Pérez Ortiz, cuyo contenido es pura y exclusivamente relacionado a la comercialización de drogas sintéticas en formato de pastillas”, continúa un documento de la causa.

El chat entre Janel y Rafelín, al que Janel agendaba como “Emperador” era totalmente psicoactivo, con un interesante álbum de pastillas. “Tienen 250 de carga”, dijo uno de ellos, señalando unas pastillas casi doradas, con la forma de un fantasma. “250 de carga” implica 250 miligramos de MDMA por comprimido, una de las tasas más altas del mercado dealer, y una potencial bomba tóxica para consumidores desprevenidos.

Otros chats lo marcan hablando en código con Luz, pidiendo 50 litros de “agua”, no porque tuviera sed. Los investigadores sospechan que se trataría de ketamina líquida.

Rafelín se negó a declarar en su indagatoria. Aseguró que presentaría un escrito que, hasta el momento de su procesamiento en octubre pasado, no entregó. Fue una lástima. Podría haber explicado, por ejemplo, a su más misterioso amigo, con quien chateó por WhatsApp durante largo tiempo.

250 de carga: el chat entre Rafelin y Janel

El misterioso amigo

“Dominique Harry Rayngs”, oriundo de Surinam, fue acusado por la PROCUNAR de ser un nuevo rey de las mulas. Condenado en 2010 en Argentina por enviar a una mujer africana con un kilo de coca en la panza a Vietnam, condenado en Perú por un delito en Perú, la Justicia ni siquiera sabe su nombre a ciencia cierta. Hoy está detenido en una celda policial; Rafelín y uno de los capos prófugos fueron vistos junto a él en uno de los seguimientos realizados por Gendarmería en octubre de 2024 para atrapar al supuesto surinamés.

Rafelín no lo escondía, precisamente. La foto que se ve a continuación fue posteada por el dominicano mismo en su perfil de Instagram.

“Dominique” y Rafelín conversaron bastante entre junio y octubre de 2024, de acuerdo a las pericias de WhatsApp que son parte del expediente:

Esta es una conversación de tantas:

Rafelín: Oye compadre, qué deprimente lo que está pasando aquí, ahora mismo loco, está demasiado lenta la calle

Dominique: De verdad, la cosa está muy lenta, de verdad hermano, porque a mí en este día hay quien me pedía, pero no me volverá a pedir nada no; así que la cosa está lenta de verdad pero bueno. Ahí vamos.

Luego, el surinamés le pregunta a “La Fiera de los Santos” “cómo es la onda” para “llevar M a Chile”.